¡Hallo a todos y a todas!
Recientemente os hablé de los Embajadores del Goesting, ese grupo de apasionados culinarios seleccionados para representar la riqueza gastronómica de Flandes. Y claro, una no se queda tranquila solo con la teoría… así que decidí comprobar de primera mano la diplomacia gastronómica flamenca (sí, sacrificándome por la causa).
Una de las grandes figuras que mencioné fue Sarah Renson, pastelera centrada en conservar y reinterpretar sabores en sus creaciones. Y, sinceramente, no necesitaba mucha excusa para ir a probar sus dulces.
Pastelería Sarah Renson
Las dos pastelerías que regenta Sarah se encuentran en Lovaina, y cada una tiene su encanto.
La primera está en Tiensesteenweg 151. Es el centro neurálgico de toda la operación: aquí su equipo elabora pasteles, bollería e incluso helados (y ahora que se acerca el verano, se agradece… mucho). La cocina está abierta, lo que siempre suma puntos. Porque ver cómo trabajan es casi tan satisfactorio como comerlo después. Además, también organizan talleres para aprender sus recetas. Eso sí, cuestan unos 90 €… y aunque me encantaría ir, mi bolsillo sigue firmemente en modo Erasmus.
El segundo local está en Pensstraat 4, en pleno corazón de Lovaina. Es más pequeño y acogedor, pero perfecto para pasar, elegir algo (o varias cosas, no juzgo) y seguir paseando.
Seamos críticos (o lo intento)
Desde que descubrí a Sarah tenía claro que, si tenía la oportunidad de probar algo suyo, lo iba a hacer. Además, quería comprobar si eso de ser Embajadora Goesting era merecido…
Y no me voy a andar con rodeos: le queda el título como anillo al dedo.
En cuanto entras en la pastelería, lo primero que piensas es: “¿pero esto se come o se enmarca?”. Todo es precioso, cuidado al detalle, y se nota la delicadeza en cada elaboración.
El verdadero problema fue otro: ¿qué elijo yo ahora?
Como buena amante de los cítricos, opté por una lemon pie que me hacía ojitos desde la vitrina. Y, por supuesto, estando en uno de los países referentes del chocolate, tenía que elegir algo para el equipo chocolatero.
El gran veredicto
Y… madre mía.
La lemon pie me enamoró completamente: la base de galleta perfecta, el relleno con el equilibrio justo de acidez y dulzor, y el merengue ligeramente tostado… otro nivel. De esos bocados que te hacen cerrar los ojos automáticamente.
En cuanto al pastel de chocolate, tampoco se quedó atrás. Fue de esos dulces en los que vas descubriendo matices a medida que lo comes, capa a capa, sabor a sabor. Y esas experiencias, sinceramente, son de mis favoritas.
Los disfruté muchísimo. Muchísimo.
Hablemos del precio
Como siempre que recomiendo un sitio, creo que es importante hablar claro: ¿merece la pena?
Y aquí viene la sorpresa. Teniendo en cuenta el trabajo que hay detrás: tiempo, técnica, ingredientes y mimo; el precio me pareció más que razonable.
Los pasteles individuales rondan los 6€, y sinceramente, por la calidad que tienen, me parece un precio espectacular. De esos sitios en los que pagas y piensas: “vale, esto sí”.
Ir a probar las creaciones de Sarah Renson no es solo ir a una pastelería, es casi una pequeña experiencia gastronómica (sin necesidad de reservar ni ponerte elegante, que también se agradece).
Y es que, aunque no todas sus creaciones sean estrictamente flamencas, lo que representan sí lo es. Por eso, probar los pasteles de una Embajadora Goesting merece (y mucho) la pena.
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.





