Hallo!
Si hay algo que me ha sorprendido de Lovaina es que no hace falta entrar en un museo para encontrarte con arte. Basta con andar un poco por sus calles y mirar hacia arriba, hacia los laterales o incluso hacia las fachadas de edificios que, a primera vista, podrían pasar completamente desapercibidos. La ciudad está llena de murales, grafitis y obras de street art que convierten un paseo cualquiera en una pequeña ruta artística.
De hecho, desde abril de 2020 Lovaina forma parte de Street Art Cities, una plataforma internacional dedicada a localizar y descubrir arte urbano. Y se nota: actualmente hay cientos de obras repartidas por la ciudad, desde antiguas fábricas y túneles hasta escuelas, fachadas y espacios cercanos a la estación.
Mi mural favorito está frente a la estación
Este mural (protagonista de la imagen destacada de este post), situado justo frente a la estación de tren de Lovaina, es probablemente mi favorito. Pero lo que más me llama la atención no son solo las decenas de caras y personajes que aparecen dibujados, sino la frase que lo acompaña en la parte inferior: “Your freedom could use a manicure”. Una frase curiosa que juega con la idea de que nuestra libertad, aunque parezca algo intocable, también necesita cuidados y atención. Me gusta porque convierte una obra aparentemente divertida y caótica en algo que también invita a pararse a pensar.
Lovaina, una ciudad llena de street art
Este mural no es una excepción. Lovaina tiene una auténtica colección de arte urbano repartida por sus barrios. La ciudad incluso cuenta con rutas específicas para descubrirlo: una de ellas recorre 16 obras en unos 6 kilómetros por el centro, mientras que también existen recorridos por la zona situada detrás de la estación, en Kessel-Lo.
Y lo mejor es que no todas las obras tienen el mismo estilo. Puedes encontrarte desde ilustraciones llenas de color hasta enormes murales hiperrealistas, plantillas, personajes surrealistas o intervenciones que aprovechan elementos de los propios edificios.
Por ejemplo, en Vaartkom encontramos Rocketman y Space Walker, del artista lovaniense Pieter Janssens. Sus astronautas parecen estar flotando sobre la antigua zona industrial y forman parte de una intervención que también reflexiona sobre la transformación de este antiguo espacio.
Artistas locales que merece la pena conocer
Una de las cosas que más me gusta de esta escena es que Lovaina no depende únicamente de artistas internacionales. Hay muchísimo talento local.
Uno de los nombres que más aparece es Bisser, uno de los artistas que más huella ha dejado en el paisaje urbano de la ciudad. También está Vera DinDin, cuyas obras aparecen en diferentes puntos de Lovaina y que tiene un estilo muy reconocible. Su mural At the Meadow, por ejemplo, transforma una pequeña esquina de la ciudad en un paisaje lleno de vegetación, animales y pequeños detalles.
Otro nombre interesante es Intvis, también de Lovaina. Su mural Working Class Heroes utiliza una fotografía histórica de trabajadores que se dirigían a la antigua fábrica de Philips y la convierte en una obra en blanco y negro que conecta el arte urbano con la historia de la ciudad.
Pero la ciudad también recibe artistas de fuera. Jaune, artista de Bruselas conocido por sus personajes con uniformes de trabajadores de limpieza, tiene una intervención en la residencia Camilo Torres. Dzia, Smates, Super-A, Collin van der Sluijs o Vadim Mezzo son otros artistas que han dejado obras por diferentes zonas de Lovaina.
Una forma diferente de conocer Lovaina
Para mí, lo interesante del mural y del street art es que hacen que visites una ciudad de una manera completamente diferente. No tienes que seguir necesariamente el recorrido turístico habitual: puedes alejarte un poco del centro, entrar en una calle que no conocías y encontrarte de repente con una obra enorme.
El arte que forma parte de la ciudad
Creo que precisamente ahí está la magia del street art de Lovaina. No está encerrado detrás de las paredes de un museo ni necesitas pagar una entrada para disfrutarlo. Está integrado en la vida cotidiana de la ciudad.
Después de varios meses viviendo en Bélgica, cada vez valoro más estos pequeños descubrimientos. Un mural puede convertir una pared cualquiera en un lugar al que merece la pena volver, y hacer que una calle que antes no tenía nada especial termine formando parte de tus lugares favoritos de la ciudad.
Así que, si visitas Lovaina, mi consejo es sencillo: no mires únicamente los edificios históricos. Mira también sus paredes. Puede que encuentres tu próximo mural favorito donde menos te lo esperas.
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂