¡Hallo a todos y a todas!
Está claro que en Bélgica y en Flandes existe un gran amor por las patatas. Todos sabemos que uno de sus platos estrella son las patatas fritas, pero lo que mucha gente no sabe es que también sienten auténtica devoción por el puré de patatas.
El puré es un acompañamiento clave en la cocina belga. Lo puedes encontrar junto a carnes, verduras o guisos y, al fin y al cabo, es una alternativa algo más saludable que unas patatas fritas. Y claro, los belgas no iban a desaprovechar semejante joya gastronómica.
¿Qué es Pureto?
La idea detrás de Pureto es tan simple como brillante: coger uno de los platos más tradicionales de Bélgica y convertirlo en el protagonista absoluto del menú.
El proyecto nació de la mano de dos hermanos flamencos que querían recuperar las recetas de su abuela, o como ellos la llaman, su moeke. Su objetivo era traer esa comida casera y reconfortante al día a día de las ciudades modernas. Porque sí, el puré puede sonar a comida de domingo en casa de la abuela, pero también puede convertirse en una opción rápida, moderna y muy resultona.
Lo más curioso es que comenzaron con una foodtruck y la idea funcionó tan bien que acabaron abriendo varios locales en Flandes. Y sinceramente, después de probarlo, lo entiendo perfectamente.
¿Y qué se come aquí?
La base de todos los platos es, evidentemente, el puré de patatas.
Pero a partir de ahí empiezan las combinaciones. Puedes acompañarlo con diferentes carnes, verduras, salsas y toppings, creando platos completamente distintos entre sí. Y esa es precisamente una de las cosas que más me gustó del concepto.
Porque cuando alguien te dice que va a llevarte a un restaurante especializado en puré de patatas, probablemente imagines tres platos iguales. Pues no. Aquí consiguen que cada combinación tenga personalidad propia y que siempre encuentres algo diferente que probar.
Además, cuentan con opciones vegetarianas y propuestas que van desde lo más clásico hasta mezclas mucho más originales.
El local
Otra de las cosas que me llamó la atención fue su formato.
Funciona casi como un restaurante de comida rápida. Entras, haces tu pedido mediante pantallas táctiles y en pocos minutos tienes tu comida lista.
Pero aquí viene la sorpresa: aunque el sistema recuerde al de una cadena de comida rápida, la calidad está bastante por encima de lo que uno suele esperar.
Es una fórmula que me pareció especialmente inteligente para estudiantes, trabajadores o cualquier persona que quiera comer algo rico sin perder media tarde esperando una mesa.
Mi experiencia
Tengo que admitir que fui con bastante curiosidad y salí bastante convencida.
Lo primero que me gustó fue precisamente el concepto. Me parece una forma muy divertida de reinventar un plato tan cotidiano como el puré de patatas.
Además, en un país como Bélgica, donde salir a comer puede convertirse fácilmente en una actividad de riesgo para la cuenta bancaria, Pureto me pareció una opción bastante razonable. Por unos 15 € puedes comer perfectamente y quedarte satisfecho, algo que como estudiante Erasmus se agradece muchísimo.
Y luego está el tema de las combinaciones. Creo que es una de las mayores virtudes del restaurante. Puedes volver varias veces y seguir probando platos distintos sin sentir que siempre estás pidiendo lo mismo. De hecho, es de esos sitios que te hacen pensar «la próxima vez probaré aquello» antes incluso de haber terminado tu comida.
Al final, Pureto consigue algo que parece sencillo, pero no lo es tanto: convertir un plato humilde y tradicional en una experiencia divertida, moderna y sorprendentemente versátil.
Y sinceramente, si los belgas han conseguido montar un restaurante entero alrededor del puré de patatas y hacer que funcione, creo que merecen todo mi respeto.
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.



