¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Seguro que si estáis de Erasmus en una ciudad flamenca, alguna vez habéis visto a grupos de jóvenes vestidos con las mismas bandas, las mismas camisetas, batas o incluso togas. Bueno, pues eso son las populares fraternidades y clubes estudiantiles de Flandes. Quizá te hayan llamado la atención sus fiestas o sus atuendos tan característicos. Pues detrás de todo esto hay una tradición muy antigua y una parte esencial de la vida universitaria de la región.
Una tradición con historia
Las fraternidades flamencas, conocidas como «studentenverenigingen», tienen sus raíces en el siglo XIX. Algunas de las más antiguas, como ’t Zal wel gaan fundada en 1852 en Gante o la Brabantse Gilde fundada en Lovaina en 1885, nacieron como espacios donde los estudiantes podían reunirse, defender la cultura flamenca y crear comunidad. Con el tiempo, se convirtieron en verdaderas instituciones dentro de las universidades, con símbolos, canciones, rituales y un fuerte sentido de unión.
Hoy en día, casi todos los estudiantes de Flandes participan en algún tipo de grupo fuera de las clases. Algunos forman parte de fraternidades tradicionales, mientras que otros prefieren clubes más relajados o asociaciones culturales y deportivas.
¿Qué son exactamente las fraternidades en Flandes?
Las fraternidades flamencas son asociaciones estudiantiles muy organizadas, con jerarquías internas, actividades semanales y tradiciones propias. Suelen tener fama de ser grupos cerrados, a los que no es fácil entrar. Para convertirse en miembro oficial, los nuevos estudiantes deben pasar por un proceso de iniciación, conocido como “el bautizo”. Durante este periodo se realizan pruebas, retos y actividades grupales que sirven para reforzar la unión entre los miembros. Aunque tienen la fama de ser pruebas exigentes y muy duras. :/
A diferencia de las fraternidades americanas, los estudiantes flamencos no viven todos juntos en una misma casa. Sin embargo, se reúnen varias veces por semana para compartir cenas, fiestas y juegos. Muchos miembros incluso dicen que su fraternidad se convierte en una segunda familia.
Las tradiciones más curiosas
Una de las cosas que más nos suele llamar la atención a los Erasmus es la indumentaria: las famosas bandas, las batas y las togas. Se supone que no se pueden lavar nunca, aunque estén llenas de manchas. ¡Y sí, a veces pueden dar bastante asco!
También es típico que cada fraternidad tenga su propio merchandising: camisetas, gorras, pins y otros objetos personalizados con sus escudos. Porque si, ¡cada fraternidad tiene el suyo! Estos símbolos ayudan a identificar a cada grupo y refuerzan su sentido de pertenencia.
Las fiestas privadas que organizan son legendarias entre los estudiantes. Se dice que, para no ser expulsado durante el primer año, hay que asistir a todas las fiestas sin perderse ni una. Además de las celebraciones, organizan competiciones, juegos, excursiones y eventos culturales. Así que ya veis, en Flandes, la vida universitaria se vive tanto dentro como fuera de las clases.
Clubes estudiantiles más allá de las facultades
Aunque la mayoría de fraternidades estén ligadas a las facultades, no todas tienen por qué ir ligadas a la carrera. También existen los llamados clubes regionales, que reúnen a estudiantes del mismo pueblo o provincia. Por ejemplo, un estudiante de Hasselt que estudie en Lovaina puede unirse al club de su región para conocer gente de su zona. Estos grupos mantienen viva la conexión con su lugar de origen y organizan eventos en su dialecto o con sus tradiciones locales.
Fraternidades y Erasmus: una combinación perfecta
Si estás haciendo tu Erasmus en Flandes, seguro que alguna fraternidad o club te invitará a participar en sus actividades. Aunque los grupos tradicionales suelen ser bastante locales, muchos clubes abren sus puertas a los estudiantes internacionales.
Por ejemplo, en Gante, la semana pasada pude asistir a un evento especial organizado para Erasmus: Se trataba de una fiesta techno sobre hielo, donde se patinaba mientras un DJ pinchaba música.
Fue una actividad muy divertida y en total, incluyendo los patines solo nos costó 5 euros. Además los estudiantes locales organizaron un show de saltos sobre patín y una fiesta con temática «aprés ski» después. Fue el momento perfecto para conocer gente internacional y local.
Y si te da pena habértela perdido… ¡no te preocupes! Porque hay muchas otras actividades a las que podrás asistir como: noches de juegos de mesa, noches de pelis, torneos de fútbol…
Si al final te animas a unirte a una fraternidad, infórmate bien antes sobre su estilo y sus tradiciones: algunas son muy exigentes con la asistencia y la participación, mientras que otras son más relajadas. Te recomendaría empezar asistiendo a eventos abiertos de este tipo y así ir conociendo a los miembros.
En resumen
Las fraternidades y clubes estudiantiles en Flandes son una parte fundamental de la cultura universitaria belga. Representan tradición, pero también compromiso y diversión.
Ahora la próxima vez que veas a esos grupos con bandas de colores y batas por la calle, ya sabrás quiénes son 🙂
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto.
Irati
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)


1 comentarios
Suuuper interesante!!!