Hoy os traigo algo muy diferente: en vez de hablar de mí y de mis historias, experiencias y reflexiones he pensado traer otra perspectiva, para el artículo de hoy he querido sentarme a charlar con Adrián, de Asturias, uno de mis amigos de Erasmus y hacerle algunas preguntas sobre su experiencia en la ciudad. Hablamos de expectativas, viajes, amistades, momentos difíciles y todo lo que supone vivir varios meses lejos de casa.
Así que empezamos con las preguntas:
¿Por qué decidiste hacer tu Erasmus en Bruselas?
«Sinceramente, Bruselas no era mi primera opción. Mi idea inicial era ir a los Países Bajos, pero elegí Bruselas como alternativa porque estaba cerca y pensé que podía ser una buena oportunidad para descubrir esa parte de Europa. Además, me parecía una ciudad muy bien situada para viajar. Desde aquí puedes llegar fácilmente a muchos países y ciudades diferentes. La verdad es que llegué sin demasiadas expectativas sobre Bruselas, pero con el tiempo me ha terminado gustando mucho.»
¿Te costó adaptarte a la ciudad?
«La verdad es que no. Siempre he sido una persona bastante flexible así que sabía que probablemente me adaptaría rápido. Recuerdo que después de una semana ya me sentía prácticamente como en casa. No tuve ningún problema importante y enseguida encontré mi rutina.»
¿Cuál fue tu mayor miedo antes de empezar la experiencia?
«Diría que las clases en inglés. Estudio Economía y nunca había tenido todas las asignaturas en otro idioma. Me preocupaba no entender a los profesores o no poder seguir el ritmo de las clases. Al final cuesta, pero te acostumbras. Tener acceso a los PowerPoints y al material ayuda muchísimo. También me preocupaba el dinero. Había oído que Bélgica era un país caro y durante el primer mes gasté bastante más de la cuenta. Poco a poco aprendí a controlar mejor el presupuesto y a distinguir entre los gastos necesarios y los caprichos.»
¿Cómo es un día normal en tu Erasmus?
«Depende mucho de la época del semestre. Hay semanas en las que he ido más a clase y otras en las que me ha costado un poco más levantarme jaja. Normalmente iba a la universidad por la mañana, comía allí y después volvía a la residencia. Muchas tardes las pasaba charlando con amigos, y algunas veces iba al gimnasio, salía a correr o íbamos a jugar a futbol. Por las noches solíamos cenar juntos y hacer algún plan tranquilo. Y los fines de semana siempre aparecía salir de fiesta o ir de viaje.»
¿Qué es lo que más te gusta de vivir en Bruselas?
«Sin duda, la independencia y la facilidad para viajar. Es la primera vez que vivo una temporada larga fuera de casa y eso te hace aprender muchas cosas. Además, Bruselas está increíblemente bien conectada. He podido visitar muchas ciudades y países durante estos meses, que era precisamente una de las cosas que más me atraían de hacer un Erasmus.»
¿Qué es lo que más echas de menos de casa?
«Por supuesto, a mi familia y a mis amigos. Pero también echo de menos algo tan simple como hablar mi idioma. Aquí todo el tiempo tienes que comunicarte en inglés y te hablan en francés y, aunque acabas acostumbrándote, siempre supone un pequeño esfuerzo extra. Poder expresarte sin pensar, entender todas las consersaciones que oyes por la calle y sentirte completamente cómodo es algo que valoras mucho cuando estás fuera.»
¿Ha sido fácil conocer gente nueva?
«Sí, muchísimo. Vivir en una residencia ayuda mucho porque estás rodeado de estudiantes que están exactamente en tu misma situación. Desde los primeros días ya había conocido a varias personas y encontré un grupo con el que conecté enseguida. Desde entonces hemos compartido prácticamente toda la experiencia juntos.»
¿Cuál ha sido tu viaje favorito durante el Erasmus?
«Probablemente Luxemburgo. Y no porque sea el destino más impresionante que haya visitado, sino por la experiencia. Fue un viaje exprés: salimos de Bruselas de madrugada en Flixbus, pasamos el día entero allí, salimos de fiesta y a las 4 de la madrugada cogíamos el bus de vuelta. Dormimos poquísimo y llegamos agotados, pero nos lo pasamos increíble.
Además, era una despedida para uno de nuestros amigos, así que tuvo un significado especial. Al final, los viajes no siempre se recuerdan por el lugar, sino por las personas con las que los compartes.»
¿Crees que eres diferente a la persona que llegó en febrero?
«Sí, bastante. Nunca había vivido en el extranjero y esta experiencia me ha ayudado a abrir más la mente. He aprendido a convivir con personas diferentes, a adaptarme a situaciones nuevas y sobre todo a valorar mucho más las experiencias . Cuando estás de Erasmus sabes que todo tiene fecha de caducidad y eso te empuja a disfrutar más cada momento.»
¿Cuál ha sido el momento más feliz de estos meses?
«Es difícil elegir solo uno, pero recuerdo con mucho cariño mi cumpleaños. Pensaba volver a casa para celebrarlo, pero mis amigos me convencieron para quedarme. Me prepararon una sorpresa, hicieron un pastel y organizaron varios planes durante el día. Lo que más me emocionó fue darme cuenta de que llevábamos muy poco tiempo conociéndonos. En apenas unas semanas habían pasado de ser desconocidos a convertirse en una especie de familia.»
Preguntas rápidas
Una palabra para definir tu Erasmus: Extremo.
Tu lugar favorito de Bruselas: Plein Publiek.
Una comida que recomendarías probar: Las patatas fritas de Tabora después de una noche de fiesta.
Un consejo para futuros estudiantes Erasmus: No os obsesionéis con el destino perfecto. Lo importante no es tanto la ciudad como la actitud con la que llegas. Si aprovechas la experiencia, cualquier lugar puede convertirse en un recuerdo inolvidable.
Después de esta conversación, me quedo con una idea muy clara: cada persona vive su Erasmus de manera distinta, pero todos coinciden en algo: los viajes, las fiestas y las ciudades son importantes, pero lo que realmente hace especial esta experiencia son las personas que conoces por el camino y los aprendizajes que te llevas.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!