A la hora de comer…

Publicado en el blog de Lovaina por

De todos es sabido que la economía de los estudiantes no suele ser muy boyante, y por eso es una suerte que esta ciudad ofrezca muchas alternativas baratas a la hora de comer o cenar, al margen de cocinar uno mismo. Además, los horarios de las clases pueden hacer imposible parar mucho tiempo a mediodía, por lo que lo mejor en muchas ocasiones es buscar un buen lugar para comer bien y barato.

Existen muchos locales de comida rápida, nada nuevo comparado con España, donde puedes pedir los clásicos bocadillos (“broodjes”, en flamenco), kebaps o pizzas. Además no faltan freidurías donde ofrecen las clásicas patatas fritas belgas o locales donde dan pasta para llevar, que te sirven en grandes cucuruchos. Lo mejor es que muchos de estos lugares tienen un precio especial para estudiantes, y puedes encontrar desde pizzas de buen tamaño por 5 euros a menús de kebap + patatas fritas + bebida por 3 o 4 euros. Basta con fijarse en los anuncios que todos estos locales cuelgan en el exterior para atraer al público estudiantil y elegir al gusto.

Pero los lugares donde se concentra un mayor número de estudiantes es en los comedores universitarios, también conocidos como “Alma”. Existen actualmente tres Alma en Leuven, en Tiensestraat, 115, en Van Evenstraat, 2 (muy céntricos ambos) y otro en el barrio de Heverlee, en las afueras (en la calle Steengroevenlaan, 3) Todos ellos son muy recomendables, y la prueba es que a la hora de comer o cenar (que aquí en Bélgica suele ser alrededor de las 12:00 y sobre las 19:00) están literalmente a rebosar de estudiantes. Los puedes encontrar abiertos entre las 11:00 y las 14:30 al mediodía y entre las 17:00 y las 20:30 por la tarde, dependiendo de cada uno. Ofrecen diferentes menús cada día, desde sopas a carnes guisadas, pasando por ensaladas, pescados, pastas… La comida es variada y doy fe de que está rica, y además existen platos especiales vegetarianos, pensando en todo el mundo. También hay bocadillos, para los menos hambrientos o con más prisas. Cada plato tiene su precio y se paga dependiendo de todo lo que pidas, además las raciones suelen ser de buen tamaño y puedes comer quedando suficientemente satisfecho por alrededor de 5 euros. Pero lo mejor de estos comedores universitarios es que puedes compartir mesa y conocer a mucha gente nueva, y acaban siendo una especie de centros sociales donde la gente se encuentra para disfrutar de la hora de la comida.

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