¡Hallo a todos y a todas!
Sabéis que me encanta probar sitios nuevos para comer y, sobre todo, descubrir la gastronomía de Flandes. Peeero… seamos realistas: salir a comer en Bélgica duele un poquito al bolsillo. Así que he decidido inaugurar una nueva sección mensual: Las recetas de Flandes. La idea es intentar cocinar cada mes un plato típico de la región y comprobar si mi cocina sobrevive al intento.
Y para empezar este febrero os traigo una receta con un producto muy local: endibias. Sí, endibias. Ese vegetal que divide opiniones y que aquí adoran.
Hay muchas formas de prepararlas, pero hoy vamos con un clásico belga: endibias gratinadas con jamón (jamón cocido, no nos vengamos arriba pensando en ibérico… todo llegará). Y os confieso algo: es mi primera vez cocinándolas… y también probándolas. Así que esto es una aventura en tiempo real.
Ingredientes
- 5 endibias (las mías eran pequeñitas)
- Lonchas de jamón cocido (una por endibia)
- 60 g de mantequilla (50 g para la bechamel y 10 g para las endibias)
- 50 g de harina
- 500 ml de leche
- Queso emmental rallado
- Sal, pimienta y nuez moscada
Como veis, pocos ingredientes y bastante sencillos. Lo cual agradezco, porque bastante presión tengo ya con las endibias.
Elaboración
Antes de empezar, precalentamos el horno a 180 ºC. Que luego siempre se nos olvida y toca esperar mirando la bandeja con hambre.
Cocción de las endibias
- Quitamos las hojas externas y la base más dura del tronco. Truco importante: retirad la parte central para reducir el amargor (confío en este consejo con fe ciega).
- En una olla añadimos 10 g de mantequilla, un poco de agua (como dos dedos) y salpimentamos. Cocemos las endibias durante 15-20 minutos a fuego bajo, hasta que estén tiernas.
- Una vez cocidas, las escurrimos muy bien. Incluso podéis presionarlas un poco para que suelten el exceso de agua. Este paso es clave, porque nadie quiere una bechamel convertida en sopa.
Bechamel
Mientras se cuecen las endibias, vamos con la bechamel (momento concentración máxima).
- En una sartén derretimos los 50 g de mantequilla y añadimos poco a poco la harina, removiendo sin parar para que no se queme.
- Cuando tengamos una pasta beige, añadimos la leche poco a poco, sin dejar de remover. Paciencia y muñeca firme. Cuando espese, añadimos sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
Horneado
- Envolvemos cada endibia con su loncha de jamón y las colocamos en una fuente apta para horno.
- Cubrimos con la bechamel y espolvoreamos el queso por encima (sin miedo, que gratinar es vivir).
- Horneamos unos 20 minutos a 180 ºC, hasta que el queso esté doradito y burbujeante
Degustación final
La verdad… las endibias han sido una grata sorpresa. Siempre existe ese miedo a que salgan excesivamente amargas (y sí, un puntito tienen, no os voy a mentir) pero entre la bechamel y el queso, esa intensidad se suaviza muchísimo. El jamón también le da un punto muy interesante, porque aporta ese contraste salado que hace que todo encaje mejor.
Os voy a ser completamente sincera, aunque suene un poco presumida: para ser mi primera bechamel, me ha quedado brutal. Cremosa, a lo mejor, si es verdad, que para mi gusto un pelín espesa, pero con el toque justo de nuez moscada. Creo que equilibra perfectamente el sabor de las endibias. Así que, de verdad, si seguís la receta… lo claváis. Confianza máxima.
En resumen, es un plato que no me ha parecido nada complicado. En aproximadamente una hora y media lo tienes listo. Y, sin salir de casa, puedes probar un clásico de la gastronomía tradicional de Flandes. Cocina internacional versión sin billete de avión.
Y ahora os pregunto: ¿Os atreveríais con las endibias o sois del equipo “paso, demasiado amargas”? Y lo más importante… ¿qué receta flamenca os gustaría que pruebe el mes que viene?
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.

