¡Hola mis queridísimas lectoras y lectores!
Escribir este blog no es fácil, porque significa una cosa muy clara: mi movilidad en el extranjero llega a su fin y, con ella, mi trabajo como corresponsal Erasmus. Y aunque sabía que este momento iba a llegar, una parte de mí todavía se resiste a aceptarlo del todo.
No tengo más que palabras de agradecimiento para esta experiencia. De verdad. Cuando empecé este blog, llena de ilusión, nervios y expectativas, no imaginaba hasta qué punto Flandes, y especialmente Gante, iban a marcarme. Hoy puedo decirlo sin dudar: todo lo que soñé se ha cumplido… y muchas cosas han sido incluso mejores de lo que había imaginado.
De Bilbao a Gante: mucho más que un cambio de ciudad
Llegué aquí como ganas de aprender y una idea muy clara: no quería ser solo una turista de paso. Quería formar parte de la ciudad, de su cotidianidad, de sus ritmos, de sus silencios y de sus rutinas pequeñas.
Y lo he conseguido.
He vivido en una ciudad increíble, que se va a quedar en mi corazón para siempre. Gante me ha regalado paseos en bici sin rumbo, mañanas tranquilas de cafés junto al canal, cenas internacionales, planes culturales infinitos, tardes de estudio que se mezclaban con conversaciones infinitas y una sensación constante de estar exactamente donde tenía que estar. Aquí he descubierto rutinas que me han acercado un poco más a lo que quiero ser, no solo como futura médica, sino como persona.
Las personas: el verdadero corazón del Erasmus
Si algo hace que esta despedida sea especialmente emotiva son las personas. He tenido la suerte inmensa de conocer a gente maravillosa, muy diferente a mí, que me ha enseñado muchísimo. Amigas que ahora son casa, conversaciones que me han cambiado la forma de ver el mundo y vínculos que sé que no se van a quedar en estos meses.
Porque el Erasmus va de eso: de aprender a convivir con lo distinto, de abrir la mente, de escuchar otras formas de entender la vida. Y de darte cuenta de que, aunque vengamos de lugares distintos, hay algo muy potente que nos une cuando compartimos lo cotidiano.
Descubrir Flandes desde dentro
A lo largo de estos meses también he descubierto lugares increíbles de la región flamenca. No solo ciudades preciosas como Amberes, Brujas o Lovaina, sino espacios culturales, museos, exposiciones y rincones que me han confirmado algo que ya intuía: el arte y la cultura son una forma maravillosa de conectar con un lugar.
Este blog nació con la idea de compartir arte, cultura y eventos creativos en Flandes, pero ha acabado siendo mucho más. Ha sido un diario emocional, un espacio para observar, capturar, guardar y compartir.
Y también ha sido una forma de demostrar que el Erasmus no es una experiencia única y cerrada, sino algo que cada persona puede construir a su manera. Muchas veces escuchamos que el Erasmus tiene que ser sinónimo de fiesta constante y desenfreno, pero no siempre es así, ni tiene por qué serlo. Yo he construido una vida que viviría una y otra vez, una rutina que me hace feliz, llena de calma, curiosidad y sentido. Me he acercado a planes culturales increíbles, a museos, paseos, conversaciones largas y pequeños rituales cotidianos que no tenían nada que ver con salir de fiesta cada día, pero sí con sentirme en casa y crecer.
Volver a casa (con todo lo aprendido)
No siempre es fácil volverse a casa, sobre todo cuando un lugar te ha dado tanto. Pero con el tiempo he entendido algo importante: todo lo que hemos ido construyendo durante el Erasmus no se queda solo allí. Vuelve con nosotras y nosotros. Se cuela en nuestra forma de mirar, de relacionarnos, de tomar decisiones. Y nos hace crecer en el día a día.
Me llevo una versión de mí más valiente, más consciente y más abierta. Y eso pesa mucho más que cualquier souvenir.
Mantenernos cerca, aunque estemos lejos
Una de las cosas más bonitas que hemos creado con mis amigas Erasmus es una forma muy especial de mantenernos conectadas: un videoblog semanal. Cada una elige un día y ese día cuenta cómo le ha ido la semana. Es simple, pero funciona. Nos mantiene al día, nos hace reír y es como seguir una serie que evoluciona semana a semana. Una forma de seguir compartiendo la vida, aunque cada una esté en un lugar distinto.
Hasta pronto, no adiós
Cierro esta etapa con el corazón lleno.
Amo Gante. Amo mi vida Erasmus. Amo a mis amigas. Amo lo que ha sido mi día a día. Y sí, amo escribir este blog. Gracias por leerme, por acompañarme y por formar parte de este viaje.
Hasta aquí mis blogs como corresponsal Erasmus,
Como dijo Carmen: “Voy a echar de menos mi Erasmus toda la vida”.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)






1 comentarios
precioso