¡Hallo a todos y a todas!
No puedo creer que haya llegado este momento: el de escribir mi último post como corresponsal Erasmus en Flandes. Y no solo eso, sino que también significa que mi etapa Erasmus ha llegado a su fin.
Y como guinda del pastel, o mejor dicho, como salsa sobre las patatas, muy al estilo belga; quería dedicar este post a recordar todo lo que ha sido esta experiencia. Podríamos decir que hoy toca mi particular Wrapped de Flandes.
Primer cuatrimestre
De esta etapa vosotros sabéis poco, porque, aunque yo ya estaba en Flandes, todavía no era mi momento de convertirme en corresponsal. Y, sinceramente, casi lo agradezco, porque llegué perdidísima.
Por eso quiero aprovechar para lanzar un mensaje a todos los que vengáis en los próximos años: no os preocupéis. Todos hemos pasado por eso. Septiembre fue un mes de adaptación, de aprender dónde estaba cada cosa, de equivocarme con los transportes y de preguntarme varias veces qué hacía exactamente allí.
Y aquí va mi primera recomendación: si podéis, llegad acompañados por familiares, amigos o vuestra pareja. Tener a alguien de confianza durante esos primeros días ayuda muchísimo. Llegar de golpe a un país nuevo puede hacerse duro. Pero, ¡eh!, que sea duro no significa que no merezca la pena.
Lo bonito del Erasmus es que prácticamente todo el mundo está en la misma situación. Puede que las primeras amistades que hagáis no sean las definitivas, y no pasa nada. Seguid abiertos a conocer gente nueva. Al final, acabaréis encontrando a esas personas con las que realmente conectáis. Os lo digo por experiencia.
Los viajes
Personalmente, aproveché mucho el primer cuatrimestre para viajar. Descubrí ciudades flamencas como Gante y Brujas, recorrí Bruselas sin parar y aproveché la localización privilegiada de Bélgica para visitar países cercanos como Francia o los Países Bajos.
Y también fui encontrando pequeños rincones y lugares especiales que, meses después, acabarían protagonizando muchos de los posts que habéis leído.
Los estudios
Pero no todo fueron viajes.
Mi primer cuatrimestre también estuvo marcado por las clases y por descubrir algo que ya os comenté en otro post: en Bruselas y en Flandes hay que estudiar. Y bastante.
En mi caso, además, había que asistir a clase regularmente, así que a partir de mediados de noviembre comenzó el encierro oficial para preparar los exámenes finales que llegaban después de Navidad. Porque sí, el Erasmus es maravilloso, pero los apuntes siempre acaban encontrándote.
Segundo cuatrimestre
Y entonces llegó el segundo cuatrimestre. El momento en el que ya me conocisteis y en el que pude empezar a compartir todas estas aventuras con vosotros.
Si tuviera que resumir estos meses en una frase sería: de Flandes al laboratorio y del laboratorio a Flandes.
Cuando no estaba en modo científica, estaba en modo bloguera. Y sinceramente, ha sido una de las experiencias más bonitas que he vivido nunca.
Ser corresponsal Erasmus me ha obligado a explorar la región mucho más allá de lo superficial. Me ha dado una excusa perfecta para perderme por ciudades, probar restaurantes, descubrir tradiciones y aprender sobre una cultura que ahora siento mucho más cercana.
También me ha permitido acercarme a la gastronomía flamenca de una forma que jamás imaginé. No solo probando platos típicos, sino cocinándolos yo misma. Y creo que mis amigas también lo han disfrutado bastante.
No quiero presumir, pero sospecho que algunas todavía siguen soñando con aquella tarta de Limburgo.

Disfrutar de Flandes
Creo que una de las cosas más especiales ha sido vivir Flandes cuando el invierno quedó atrás.
El tiempo belga sigue siendo un misterio que probablemente nunca llegaré a comprender. Puedes salir con sol, lluvia, viento y volver a casa con las cuatro estaciones vividas en una sola tarde.
Pero cuando el buen tiempo decide quedarse unas horas, Flandes se transforma.
He podido ver parques llenos de flores, terrazas abarrotadas de gente, paseos junto a los canales y ciudades enteras brillando bajo el sol. Todo parece diferente cuando no estás intentando sobrevivir a un chaparrón inesperado.
Sí, muchas veces el clima no acompaña. Pero cuando lo hace… madre mía, qué bonito es este lugar.
Mi final
Quería terminar este post con algunos agradecimientos.
Primero, a todas las personas que han formado parte de esta aventura. A mi grupo de amigos, gracias por conseguir que nunca me aburriera, por apuntaros a planes improvisados, por probar mis experimentos culinarios y por soportar mis discursos sobre comida belga. Ver cómo disfrutabais de algo que había cocinado yo ha sido una de las mayores satisfacciones de este año.
Gracias también a Erasmus en Flandes por darme la oportunidad de compartir mi experiencia como corresponsal. Este proyecto me ha animado a salir de mi zona de confort, a probar cosas nuevas y a contaros cada descubrimiento por pequeño que fuera.
Gracias al laboratorio donde he realizado mi TFG y mis prácticas, porque allí he descubierto lo apasionante que puede llegar a ser la investigación y porque me ha permitido crecer tanto personal como profesionalmente.
Y gracias a todas las personas que he conocido durante estos meses. Porque al final son ellas las que convierten un lugar en un hogar.
Flandes empezó siendo un destino Erasmus más. Hoy es un lugar que ocupa una parte enorme de mi corazón.
Por eso no quiero decir adiós. Prefiero decir: hasta pronto.
Tot snel!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.







