Hallo!
Cuando vi por primera vez la equipación visitante de la selección belga para el Mundial, me pareció una de las camisetas más originales que había visto en mucho tiempo. Lo que no sabía era que su diseño estaba inspirado en René Magritte, uno de los artistas belgas más importantes del siglo XX. Y es precisamente en Bruselas donde se puede descubrir gran parte de su obra gracias al Museo Magritte, una visita obligatoria para los amantes del arte… o simplemente para quienes tengan curiosidad por comprender mejor la cultura belga, como yo.
Un museo dedicado al rey del surrealismo
Situado en la Place Royale, el Museo Magritte alberga la mayor colección del mundo dedicada al pintor surrealista. Reúne más de 200 obras, entre pinturas, dibujos, esculturas, fotografías y documentos personales que permiten seguir la evolución de uno de los artistas más influyentes de Bélgica.
Aunque muchos conocen cuadros como El hijo del hombre o La traición de las imágenes («Esto no es una pipa»), visitar el museo permite comprender mejor cómo Magritte jugaba constantemente con la realidad, las ilusiones ópticas y el significado de las imágenes.
¿Cuánto cuesta la entrada?
La entrada general cuesta 13 €, mientras que los jóvenes de 18 a 25 años pagan 5 €. Los menores de 18 años entran gratis, y los titulares de la Brussels Card también tienen acceso a la colección permanente. El museo ofrece audioguías en varios idiomas por 5 € adicionales.
Si te gusta el arte, te puedo recomendar más la visita. No hace falta ser un experto en surrealismo para disfrutarla, ya que la visita está pensada para todo tipo de visitantes.
La camiseta que sorprendió al mundo
La conexión entre Magritte y el fútbol se hizo realidad este verano gracias a la nueva camiseta visitante de la selección belga para el Mundial. Adidas diseñó una equipación inspirada en el famosísimo cuadro La Voix des Airs (La Voz del Espacio), utilizando un fondo azul claro y las características esferas flotantes que aparecen en la obra. Además, la frase «Ceci n’est pas un maillot» («Esto no es una camiseta») está impresa en el cuello, un guiño directo a la famosa obra «La traición de las imágenes».
Creo que es una forma muy original de mostrar el patrimonio artístico belga a través del deporte.
Además, cuando pude hacer la conexión por mí misma viendo un partido de la selección belga de fútbol, supe que había pasado al siguiente nivel de conocimiento del patrimonio belga.
Un éxito dentro y fuera de Bélgica
Este verano, durante algunos de mis viajes fuera de Bélgica, me sorprendió la cantidad de gente que llevaba esta camiseta. La vi en estaciones de tren, aeropuertos e incluso paseando por otras ciudades europeas.
Creo que esto demuestra que la equipación ha sido un gran éxito, no solo entre los aficionados de la selección nacional, sino también entre quienes aprecian su diseño. Incluso muchas personas que no siguen especialmente el fútbol la han comprado simplemente porque les parece una camiseta única.
En cuanto al Mundial, Bélgica llegó a cuartos de final, donde fue eliminada por España tras un campeonato digno de felicitar.
Arte y fútbol: una combinación perfecta
Me encanta cuando un país aprovecha eventos importantes como un Mundial para mostrar su cultura. En este caso, la selección belga no solo representó al país en el campo, sino que también llevó el surrealismo de Magritte a millones de personas en todo el mundo.
Tras conocer la historia de esta equipación, estoy convencidísima de que la próxima vez que visite el Museo Magritte, la miraré con otros ojos. Al fin y al cabo, es raro que un museo y una camiseta de fútbol cuenten la misma historia de una forma tan original.
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂

