¡Hallo a todos y a todas!
Hay una situación muy típica cuando eres estudiante Erasmus, y más aún si estás en Flandes: la ansiada visita de algún amigo o amiga desde casa. Esa visita que llevas semanas esperando… pero que muchas veces dura lo que dura un fin de semana. Es decir: muy poco.
Así que hoy os cuento qué enseñar cuando la visita es express de verdad. Y cuando digo express, hablo de un día y medio, con agenda apretada pero sin perder lo importante.
Sábado – Día 1
Comencemos el día
Bruselas, siendo sinceros, no es una ciudad enorme, así que lo esencial se puede ver en un día si te organizas bien.
La clave es llegar al centro. En nuestro caso cogimos el bus 95, que te deja muy cerca de la Grand Place (Grote Markt). Y ahí empieza cualquier visita que se precie.
Primero toca lo obligatorio: fotos. Muchas fotos. Porque la plaza es realmente impresionante. Además, siempre aprovecho para contar un poco la historia de los gremios, responsables de muchas de las fachadas que vemos hoy.
Después seguimos por Charles Buls hasta visitar a la estrella de Bruselas: el Manneken Pis. Pequeño, sí. Pero obligatorio.
Desde ahí volvemos hacia arriba en dirección a las Galerías Reales Saint-Hubert, una parada imprescindible. Merece la pena mirar el techo, la arquitectura y, siendo sinceros, también caer en alguna tentación chocolatera. Allí están casas míticas como Mary o Neuhaus, que, como comenté en otro post, aún mantiene ese aire de botica antigua.
Al salir nos dirigimos hacia la Catedral de Bruselas y después al Mont des Arts, uno de esos lugares que tienen un encanto especial. Desde ahí seguimos hasta el edificio de la Antigua Bolsa. Y aquí un consejo: entrad dentro. Mucha gente solo ve el exterior, pero el interior también merece la pena.
Momento de comer
Aquí puede que hiciera un poco de trampa.
Arrastré a mi amiga a Rambo, famoso por sus hamburguesas smash. No es lo más típico belga, lo sé… pero tenía que investigarlo por el bien de la ciencia gastronómica.
Eso sí, justo enfrente está Friterie Atelier, una fritería gourmet que os recomiendo muchísimo. Sus patatas son fácilmente de las mejores que he probado. El precio es algo más alto que en una fritería normal, pero merece la pena.
Planazo de tarde
Por la tarde decidimos hacer una pequeña escapada a Gante, mi ciudad favorita de Flandes. Desde Bruselas Central decidimos coger un tren hasta allí (aunque tuvimos algún que otro inconveniente).
Desde la estación Gent-Sint-Pieters caminamos unos 20 minutos hasta el centro. También podríamos haber cogido el tranvía, pero decidimos cumplir el reto diario de pasos.
Lo primero fue ver la Catedral de San Bavón, y después caminar hasta uno de mis lugares favoritos: el canal desde donde se ven las casas tradicionales. Ese paisaje es simplemente precioso.
A partir de ahí lo mejor es pasear sin rumbo fijo. Aunque hay paradas obligatorias: el Castillo de los Condes de Flandes, con su aire medieval, y el famoso callejón de los grafitis, que siempre cambia.
Y como buenas españolas que somos… llegó la merienda. Si vais, os recomiendo Frituur Bij Filip, especialmente sus patatas con stoofvlees (la carbonada flamenca). Para mí, las mejores que he probado.
Después tocó volver a Bruselas, porque la ciudad también tiene su encanto… de noche.
La noche
Después de un día intenso, el plan perfecto es ver la Grand Place iluminada. Y como recompensa final, nos tomamos un buen gofre. Con eso cerramos el primer día: movido, con bastantes kilómetros en las piernas, pero muy completo.
Domingo – Día 2
Comencemos el día
Siguiendo este planning todavía nos quedaban dos iconos de Bruselas: el Atomium y el Parlamento Europeo.
De buena mañana cogimos el tranvía 7, cuya última parada te deja muy cerca del Atomium. Y cuando lo ves de cerca te das cuenta de algo: es mucho más grande de lo que parece en las fotos.
Si tenéis tiempo, os recomiendo dar una vuelta por el parque que hay alrededor (Ossegempark), muy tranquilo para pasear.
Después cogimos el metro hacia la zona del Parlamento Europeo. Si vais con más tiempo podéis visitarlo por dentro (la entrada es gratuita, aunque hay que reservar y lo domingos está cerrado).
Nosotras simplemente paseamos por la zona y por el parque cercano. Y aquí va una curiosidad para los amantes de la ciencia: muy cerca se tomó la famosa foto de la Conferencia Solvay, donde aparecen Einstein, Marie Curie y otros grandes científicos.
Finalicemos
Y con eso… se acabó el tiempo. Tocó recoger equipaje, ir a Bruselas Midi y coger el bus hacia Charleroi para el vuelo de vuelta.
Como veis, fue un viaje muy intenso, pero bastante completo: ver los puntos clave de Bruselas, probar comida típica y hasta hacer una escapada a Gante. No está mal para un día y medio, ¿no?
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.





