Un edificio que parece sacado de una novela… pero es real
¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Si paseas por la calle Vlaanderenstraat, en pleno centro de Ostende, hay un punto donde la ciudad te juega una pequeña broma visual: entre dos edificios normales, aparece una casa tan estrecha que casi parece un fallo en la matrix, como si alguien se hubiese equivocado a la hora de elegir el decorado. Ese edificio de tan solo 2,60 metros de ancho es Theobalds Boothuisje, una mini joya de la arquitectura Art Nouveau que hoy funciona como galería de arte, estudio creativo y espacio cultural multidisciplinar.
Art Nouveau: cuando la arquitectura decidió ponerse poética
Antes de entrar en el Boothuisje, vale la pena recordar qué es exactamente eso de Art Nouveau.
Este movimiento artístico, muy fuerte a finales del siglo XIX y principios del XX, fue la respuesta alternativa a la arquitectura industrial que estaba llenando Europa de líneas rectas y edificios cuadriculados. El estilo Art Noveau rompe con todo eso y se situa en la otra punta del diseño.
Se inspira en la naturaleza y se reconoce por líneas onduladas, motivos inspirados en la naturaleza como hojas, flores, raíces, conchas… utiliza ventanas y balcones decorativos y las estructuras de hierro parecen ser pétalos más que metal.
En Flandes, este estilo tiene a uno de sus grandes maestros: Victor Horta, cuya influencia fue crucial a la hora de diseñar la casa Boothuisje.
La casa más estrecha de Ostende (y con la proa de un barco en la fachada)
A principios de 1900, la familia Declercq pidió al arquitecto municipal Theobald Vanhille que diseñara una casa para un hueco ridículamente estrecho que había quedado entre dos edificios. Y Vanhille, en lugar de rendirse o pensar que era imposible, convirtió ese espacio en algo digno de visitar.
Nació así este peculiar edificio de tres plantas donde cada parte es especial:
La fachada despliega motivos inspirados en Horta: con conchas, curvas, líneas en forma de látigo… Además, si llevas la vista un poco más arriba, en la cúspide aparece el escudo de Ostende, como si fuese una corona.
En el segundo piso hay un balconcito semicircular sostenido por columnas de hierro. Y lo más icónico: en la primera planta sobresale la proa de un barco, como si el edificio fuese a zarpar en cualquier momento. Cualidad que también le da el nombre, ya que la traducción literal de Boothuisje es “casita-barco”.
El interior conserva prácticamente todo lo original: la espectacular escalera en forma de caracol, las molduras, la carpintería y los suelos de madera. En 1981 fue declarado monumento y a partir del 2000 pasó por una restauración intensa que devolvió al edificio su personalidad, mezclando lo histórico con elementos modernos pero sin perder su esencia.
Hoy: una galería de arte viva, íntima y poética
Desde hace ya seis años, el edificio pertenece a la MedusaArts, un proyecto que busca unir personas a través de la creatividad en todas sus formas: artes plásticas, poesía, literatura, danza, teatro, performance, música, cine…
La artista Irène Philips, que tiene su estudio en el edificio, es la directora artística. Ella coordina proyectos multidisciplinarios con una sensibilidad muy particular: la idea de que el arte debe ser un espacio de encuentro, experimentación y conversación.
Además, la segunda planta y la caja de la escalera de caracol funcionan como un pequeño museo permanente, con obras de artistas como Edmond Dubrunfaut y Roland Devolder.
¿Cuándo puedes visitarla?
Cada sábado de 14h a 18h, el espacio abre sus puertas para recibir visitantes. Así que ya sabes: en tu próxima escapada a la costa o en una tarde libre de sábado, no te olvides de entrar en esta casa tan especial.
Hasta aquí el blog de hoy.
Nos vemos pronto,
Irati
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)


