¡Hola a todos!
Hoy os voy a llevar conmigo a una ruta muy especial: las chocolaterías de Lovaina. Desde Gante cogimos un tren en la estación de Gent-Sint-Pieters y en menos de 1 hora llegamos a esta ciudad universitaria, conocida no solo por su ambiente joven y su famosa cerveza, sino también por su delicioso chocolate.
Lovaina es un destino ideal para una excursión de un día: es compacta, fácil de recorrer a pie y está llena de tiendas, cafés y pequeños rincones con encanto. Y para los amantes del chocolate, es un auténtico paraíso.
El viaje en tren: rápido y cómodo
Una de las ventajas de visitar Lovaina es lo fácil que es llegar desde Gante. El tren es directo, cómodo y en aproximadamente 55 minutos estás en pleno centro, listo para empezar tu ruta dulce.
Los trenes son muy frecuentes (aproximadamente cada 30 minutos), y si compras tu billete con antelación o utilizas el Go Pass para jóvenes, el viaje resulta bastante económico. Además, el trayecto es agradable: pasas por pequeños pueblos flamencos y campos verdes, lo que hace que la experiencia sea parte del plan.
Primera parada: Tartufo (cerrada durante mi visita)
Mi idea era empezar el recorrido en Tartufo, una de las chocolaterías más recomendadas de Lovaina. Es conocida por su producción artesanal y por su gran variedad de bombones y tabletas. Lamentablemente, el día de mi visita estaba cerrada, pero la he dejado apuntada para la próxima vez.
📍 Ubicación: Louis Melsenssraat 14, 300 Leuven
Bittersweet: la joya local
La segunda parada fue Bittersweet, y sin duda fue uno de mis lugares favoritos de la ruta. Es una chocolatería pequeña, con una estética muy cuidada, que combina lo artesanal con lo moderno.
Lo que más me sorprendió fue encontrar bombones con formas muy originales, como piezas de LEGO y pequeños robots. Me pareció un detalle muy divertido y diferente, perfecto para regalar algo creativo o para sorprender a alguien. Además, tienen tabletas de chocolate con ingredientes especiales, como frutas liofilizadas, especias y frutos secos.
La atención en la tienda fue muy amable y cercana, y me explicaron que trabajan con chocolate belga de alta calidad, siguiendo métodos tradicionales. La presentación es impecable, y cada producto parece una pequeña obra de arte.
📍 Ubicación: Bondgenotenlaan 108, 3000 Leuven
Neuhaus: tradición belga en estado puro
No podía faltar una visita a Neuhaus, una de las marcas de chocolate más icónicas de Bélgica. Neuhaus es famosa por ser la casa que inventó los pralines en 1912, esos bombones rellenos que hoy en día son tan característicos del chocolate belga.
Entrar en la tienda es toda una experiencia: el escaparate está lleno de cajas de bombones elegantemente presentadas y en el interior puedes elegir entre una gran variedad de pralinés. Es el lugar perfecto para llevarse un regalo clásico o para darse un capricho.
📍 Ubicación: Bondgenotenlaan 32, 3000 Leuven
Chocolatte: ambiente acogedor y chocolate caliente
Mi última parada fue Chocolatte, una chocolatería-cafetería con un ambiente muy agradable. Aquí, además de comprar bombones, puedes sentarte a disfrutar de un chocolate caliente, algo que recomiendo totalmente si visitas Lovaina en otoño o invierno.
El local es acogedor y perfecto para descansar un rato, charlar y disfrutar del ambiente de la ciudad. Me encantó el contraste entre el bullicio de la calle y la calma del interior, con el aroma del chocolate recién derretido.
📍 Ubicación: Mechelsestraat 9, 3000 Leuven
Un poco de historia del chocolate belga
Bélgica es mundialmente conocida por su chocolate, y no es casualidad. Desde el siglo XIX, el país ha desarrollado una tradición chocolatera única, con un control muy estricto de la calidad del cacao y un gran respeto por las recetas originales.
Los pralines, inventados en Bruselas, marcaron un antes y un después en la historia del chocolate. Hoy en día, en casi cualquier ciudad belga puedes encontrar tiendas especializadas que siguen elaborando chocolate de manera artesanal, lo que convierte a estas rutas en algo muy especial para los viajeros.
Consejos para organizar tu ruta
Consulta horarios: algunas chocolaterías cierran los domingos o los lunes.
Ve por la mañana: así tienes tiempo de recorrer varias sin prisas.
Prueba algo en cada parada: aunque sea un bombón pequeño, así puedes comparar sabores.
Lleva algo de efectivo: la mayoría acepta tarjeta, pero nunca está de más.
Aprovecha para pasear: el centro de Lovaina es muy bonito, con calles peatonales llenas de tiendas y terrazas.
Cómo llegar a Lovaina desde Gante
📍 Tren: Desde la estación Gent-Sint-Pieters salen trenes directos a Lovaina cada 30 minutos. El trayecto dura unos 50-55 minutos.
📍 A pie desde la estación: El centro y las chocolaterías están a unos 10-15 minutos caminando de la estación, lo que hace muy fácil recorrer la ciudad.
Conclusión
La ruta por las chocolaterías de Lovaina es un plan perfecto para los amantes del chocolate. Aunque Tartufo estaba cerrada, Bittersweet, Neuhaus y Chocolatte me permitieron disfrutar de una mañana muy dulce y conocer el lado más goloso de esta ciudad.
Si estáis en Gante, os recomiendo hacer esta excursión: es rápida, fácil y deliciosa. Volverás con la bolsa llena de bombones, el corazón contento y, probablemente, ganas de repetir.
¡Nos vemos en el próximo post!
María
¡Hola! Soy María Iñarrea Acha, tengo 24 años, soy de Bilbao y estudiante de Medicina en la UPV/EHU. Este próximo semestre realizaré mis prácticas clínicas en el Hospital Universitario de Gante, una oportunidad única para continuar mi formación y vivir de cerca la experiencia de estudiar en el extranjero.
Siempre me ha apasionado descubrir nuevas culturas, su gastronomía y su forma de vida, y creo que Gante es el lugar perfecto para ello. Durante este tiempo quiero compartir con vosotros lo mejor de esta ciudad: sus sabores, rincones y tradiciones.
Estoy muy ilusionada de mostrar cómo se vive en Gante desde la mirada de un estudiante, y espero que mi experiencia os anime a conocer y disfrutar todo lo que Flandes tiene para ofrecer.






