¡Hola mis queridísimas lectoras y lectores!
Cuando pensamos en Flandes solemos imaginarnos ciudades como Gante, Amberes o Brujas, pero a veces las experiencias más sorprendentes se esconden en lugares pequeños. Eso me pasó en Merelbeke, un pueblecito tranquilo muy cerca de Gante, donde tuve la suerte de visitar la galeria SOFACQ, un espacio artístico que se abre al público sólo en momentos muy especiales.
Durante los próximos meses, sin fecha exacta de cierre por ahora, la galería estará abierta todos los domingos de 14:00 a 17:00, y créeme: vale muchísimo la pena aprovechar esta oportunidad. Allí se encuentra la exposición “God, the Old Man and the Sea” del artista André Posman, una experiencia que mezcla arte, filosofía, historia y una pizca de magia.
Llegar a Sofacq: una bienvenida peculiar
Fui hasta allí en mi bici Donkey (hay aparcamiento justo enfrente). Subí las escaleras guiada por un enorme letrero luminoso, y al entrar me encontré directamente con André, el artista, un señor de unos 85 años, vestido con ropa colorida, las piernas cruzadas y leyendo un libro.
Antes siquiera de dejarme pasar, me pidió firmar un contrato prometiendo no asesinarlo después de ver la exposición. Sí, literalmente.
Antes de que os asustéis, ese contrato funciona como ticket de entrada y forma parte de la narrativa de la exposición 🙂
En el contrato hay un texto que habla en tono metafórico, sobre la pandemia, la distancia social, la pérdida de inocencia y una misteriosa peste, una especie de enfermedad simbólica que representa la deshumanización. El mensaje final dice que la cura es precisamente ese contrato que acababa de firmar. Poético y extraño.
Un recorrido contado como un cuento metafórico
La exposición está diseñada como un cuento dividido en números. André me dio un cuadernillo donde cada número tiene una explicación detallada. Allí descubrí que toda la muestra está pensada como una historia y que solo desde la inocencia y la curiosidad puede entenderse por completo. Como me dijo André, observándola como si fuésemos aún niñas pequeñas.
“God, the Old Man and the Sea”: filosofía, humor y universos paralelos
Mientras avanzaba por la galería, cada obra parecía abrir un mundo distinto. Había referencias a Freud, a mitología india, a libros, películas, historia… y, aunque al principio todo parecía un caos, poco a poco entendí la intención: una crítica social envuelta en fantasía, como un cuento para adultos que usa colores, símbolos y metáforas para hablar del mundo actual.
Algunos de los números que me llamaron la atención fueron los siguientes:
La vitrina dorada dedicada a su madre
Esta pieza está colocada dentro del apartado dedicado a las madres. Allí André reflexiona sobre la idea de una “madre original”, una figura divina inspirada en conceptos del hinduismo como la Madre Primordial, una energía femenina creadora. Es un pequeño mueble dorado, muy delicado, que guarda una acuarela donde se ve a la madre de André recogiendo manzanas en el patio familiar.
La obra tiene una sensibilidad especial: combina el recuerdo íntimo con la idea de la “Madre Primordial”, esa figura protectora, creadora y omnipresente que André asocia con diferentes símbolos espirituales. Me encantó que, en medio de conceptos tan filosóficos, de repente te topas con algo tan sencillo y humano como una madre recogiendo fruta. Es como una forma de recordarte que lo sagrado también está en lo cotidiano.
K2: La casa del científico
En K2, André recrea la casa de un científico amigo suyo, quien según el relato investigaba la relación entre la estructura del átomo y símbolos antiguos. La instalación combina objetos, muebles y referencias científicas de forma poética, mostrando cómo la ciencia y el arte pueden contarse de forma conjunta.
Como un museo de recuerdos
Además de la exposición principal, la galería está llena de piezas procedentes de exposiciones anteriores. El dueño ha decidido conservar muchas, así que caminar por Sofacq es como explorar un museo de recuerdos artísticos. Los objetos parecen fusionarse unos con otros, creando una atmósfera íntima y casi teatral.
Una experiencia que recordaré siempre
Lo mejor del día fue la conversación con André y, después, con su mujer. Me contaron que su familia está llena de artistas y músicos. Además, antes de que cerrara la galería, André subió conmigo al primer piso para explicarme personalmente las obras que él considera más importantes.
Me dijeron, que los próximos fines de semana, sus hijos tocarían conciertos dentro de la galería, como parte de la performance.
Así que no tenéis excusa para no ir.
La verdad es que escribo este blog con mucha gratitud. Gracias a estas pequeñas aventuras estoy aprendiendo a mirar más allá, a abrir la mente y a dejarme sorprender por personas increíbles que voy conociendo en Flandes.
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)




