Aunque es uno de los destinos más conocidos de Bélgica, Brujas nunca deja de sorprender. Tiene un equilibrio perfecto entre ciudad histórica y pequeño pueblo tranquilo. En esta visita hice una ruta por los lugares más emblemáticos del casco histórico, ideal para una primera toma de contacto con la ciudad si solo tienes un día.
El Minnewater y el Begijnhof
Empieza la visita en el sur de la ciudad, donde todo es más calmado. El Minnewaterpark, también conocido como el Lago del Amor, es uno de los rincones más bonitos de Brujas. Cuenta la leyenda que, hace muchos años, en Brujas vivía una joven llamada Minna, a la que su padre había concertado un matrimonio sin su consentimiento, sin tener en cuenta que ella estaba enamorada de un hombre llamado Stromberg. Minna, al verse en esa situación, escapó y se escondió en el bosque. Cuando Stromberg salió en su búsqueda, la encontró muerta a orillas de un manantial, el que hoy conocemos como Lago del Amor.
Junto al lago se encuentra el Begijnhof, un beaterio fundado en el siglo XIII, donde vivían las beguinas: mujeres que formaban comunidades religiosas sin llegar a ser monjas. Hoy es Patrimonio Mundial de la UNESCO, y muchas de sus casas siguen habitadas por monjas benedictinas.
La Iglesia de Nuestra Señora
Desde el allí, puedes seguir paseando hacia el centro histórico. De camino, te encontrarás con la Iglesia de Nuestra Señora, que cuenta con la segunda torre de ladrillo más alta del mundo: más de 115 metros de altura.
En su interior se guarda una joya artística: La Madonna de Brujas, una escultura de mármol realizada por Miguel Ángel. Fue una de las pocas obras del artista que salió de Italia durante su vida.
Grote Markt y el campanario Belfort
Ahora sí, llegamos al corazón de Brujas: la Grote Markt, la gran plaza rodeada de casas gremiales con fachadas de colores.
En uno de sus laterales se encuentra el Belfort, el campanario medieval del siglo XIII, que alcanza los 83 metros de altura. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si subes sus más de 300 escalones, disfrutarás de una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
- Horario: de 10:00 a 18:00
- Entrada: 15 € general
Otro edificio destacable de la Grote Markt es el Landhuis, una construcción de estilo neogótico del siglo XIX que actualmente alberga la sede del Juzgado Provincial de Flandes Occidental. Además, en el centro de la plaza se alza una estatua que homenajea a Jan Breydel y Pieter De Koninck, héroes locales que lucharon contra las tropas francesas en el siglo XIV.
Plaza Burg, el Ayuntamiento y la Basílica
A solo unos pasos de la Grote Markt está la Plaza Burg. Aquí se encuentra el Stadhuis, el ayuntamiento de la ciudad, construido en el siglo XIV con un estilo gótico.
Junto a él se sitúa la Basílica de la Santa Sangre, una capilla doble que guarda una reliquia sagrada: un trozo de tela con supuestas gotas de la sangre de Cristo. Existen varias leyendas sobre cómo llegó hasta aquí, desde saqueos en Constantinopla hasta regalos enviados desde Jerusalén.
- Entrada: gratuita
Paseo por los canales
Para terminar el día, nada mejor que recorrer los canales de Brujas, que le han valido el apodo de la Venecia del Norte. Puedes hacerlo a pie, caminando por calles como la Rozenhoedkaai, uno de los lugares más fotografiados de la ciudad, o subirte a una de las barcas turísticas que recorren el casco histórico desde el agua.
Si optas por la barca, te recomiendo hacerlo al atardecer, el precio por persona ronda los 12 euros.
¿Y si te queda más tiempo?
- Plaza Jan van Eyckplein, con vistas al canal y edificios históricos
- Museo Groeninge, para los amantes del arte flamenco
- Chocolaterías tradicionales, como Leonidas
- Paseo por el Rozenhoedkaai
Aunque esta ruta cubre los puntos más emblemáticos, lo mejor de Brujas es dejarse llevar. Es una ciudad perfecta para caminar sin rumbo, aunque sea solo por un día.
¡Nos vemos en el próximo post!
Sofía

¡Hola! Soy Sofía Lahuerta, tengo 21 años y estudio Ingeniería de Diseño Industrial en Valladolid. Hice mi Erasmus en Amberes durante el primer cuatrimestre y me gustó tanto que este verano he decidido volver, esta vez como corresponsal. Esta vez, sin clases ni horarios, con ganas de seguir descubriendo y compartiendo. Desde arte y patrimonio hasta festivales, naturaleza o productos belgas… os contaré todo lo que esta región tiene por ofrecer. ¡Nos vemos por aquí!



2 comentarios
Me parece interesante, así no se me olvida nada en mis visitas a esta ciudad
Sin duda una visita para dejarse llevar