¡Hola a todos!
Hoy he decidido acercarme a la ciudad de Lovaina, pero dejando las calles empedradas y el ruido de la ciudad y yendo a las afueras. Les traigo una entrada sobre un sitio que me ha sorprendido muchísimo: La Abadía del Parque.
Si necesitáis un respiro de la universidad o de la vida tan ajetreada de erasmus, este sitio es perfecto no solo por su gran cantidad de espacios verdes, sino por su conjunto de edificios patrimoniales tan bien conservado.
Un oasis.
A solo 15 minutos en bici o 30 andando desde el centro de Lovaina, podemos encontrar esta finca inmensa. La abadía fue fundada en 1129 por la orden de los premostratenses. Es una genialidad medieval.
Los monjes no construyeron la abadía desconectada de la naturaleza, sino que moldearon el entorno creando un montón de estanques y canales inmensos a su alrededor. Si caminas en los alrededores verás como funcionan como espejos gigantes reflejando las fachadas de ladrillo y piedra, hay un montón de sitios donde hacer fotos muy guays.
Arte flamenco.
Lo que más me fascina de la Abadía del Parque es la cantidad de arte que hay ahí dentro, y más hecho por los Maestros Flamencos. Eso es algo que está super bien de Flandes, que no hace falta ir a un museo para ver obras de arte, muchas de estas siguen en el sitio donde fueron creadas. Aquí los monjes contrataron a los mejores maestros de la época para decorar el edificio:
- Jan Christiaen Hansche: El es el encargado de mis sitios favoritos de la Abadía, la biblioteca y el refectorio. En 1679 este maestro flamenco del siglo XVII creó unos techos de estuco en altorrelieve que son una locura. Si vais a la biblioteca os recomiendo un montón pillar la audioguía, ya que podéis acostaros en los sillones y la habitación va iluminando cada escena en el techo depende de que esté hablando. El maestro Hansche quiso representar escenas bíblicas con un nivel de detalle inmenso y volumen tridimensional, donde parecen que las figuras van a salir del techo en cualquier momento.
- Jean de Caumont: Si vais al claustro hay otra obra maestra: Una serie de vidrieras espectaculares. Lo triste de la historia es que los monjes tuvieron que venderlas hace siglos para pagar unas deudas que tenían y al final estuvieron esparcidas por colecciones privadas en todo el mundo. Pero no os asustéis jajaja, luego de una restauración, las han recuperado y recolocado en sus marcos originales.
Información Práctica.
Si queréis visitar el sitio sin pagar nada, podéis simplemente ir a los al rededores totalmente gratuitos, pasear por los caminos de tierra y rodear los estanques, ver la granja que está al lado y visitar los jardines. Aprovechad ahora que está entrando la primavera y traeros la comida para hacer un picnic aquí.
Otra cosa que os recomiendo mucho es pillar la audioguía, ya que hay muchos espacios que aumentan su riqueza con ella, por ejemplo en la biblioteca hay sillones donde os podéis tirar a ver el techo de estuco mientras os hablan de las escenas bíblicas que están talladas, con un juego de luces que va cambiando dependiendo de los que te esté hablando.
Espero que os animéis a visitar este sitio tan chulo y poder admirar el arte barroco que se encuentra en la Abadía del Parque.
Nos vemos. 😊
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!

