¡Hola lectores!
Hoy volvemos a Brujas, una ciudad que todos conocemos por sus canales o el Grote Markt, pero como os he dicho en una entrada anterior, la ciudad suele estar repleta de turistas lo cual se puede dificultar disfrutar de la paz que puede dar.
Por esto, hoy nos vamos otra vez a las afueras y alejarnos de las multitudes, a un sitio que está escondido entre fachadas de ladrillo y que a simple vista no se nota mucho, la iglesia y el convento de las Carmelitas Descalzas.
Reutilización de la arquitectura.
Una cosa que me llama mucho la atención es ver como los edificios se van transformando con el tiempo, ya que este complejo no nació siendo una iglesia, ni nada parecido. En el siglo XVI, se fundó como una gran casa señorial con la típica fachada escalonada, cómo os he contado en el blog de las trapgevels: https://www.erasmusenflandes.com/trapgevels-de-flandes/.
En el siglo XVII, la orden de las Carmelitas Descalzas se convirtió en la propietaria de la zona, y la empezaron a modificar, adaptando habitaciones civiles para que sirvieran como el refectorio, dormitorios y capillas. Un tiempo después reconstruyeron la iglesia bajo el diseño del fraile arquitecto Patricio de San Huberto. Todo esto resultó con un ambiente muy chulo proveniente de una transformación de un edificio doméstico a uno religioso.
Contraste de estilos.
Como estudiante de arquitectura, el contraste entre el exterior y el interior me fascinó. Las Carmelitas Descalzas son una orden mendicante, por lo que su regla principal es la austeridad y la pobreza, es por esto que la fachada de la iglesia es de ladrillo, minimalista y sin casi ninguna ornamentación.
Esto cambia al cruzar la puerta, con su interior de arte barroco en su mayor esplendor. La iglesia tiene una sola nave con una bóveda muuuy impresionante. Luego si te sientas y observas bien, el mobiliario está muy bien conservado, tanto que fue declarado patrimonio protegido.
Jacob de Coster.
Un elemento importante en esta iglesia es la mano de un artista flamenco brutal, Jacob de Coster.
Un dato interesante de este escultor es que no era un artista comercial, sino que era un hermano laico de la orden en Brujas. En 1961 esculpió el altar mayor de mármol, que es super impresionante y llena de detalles. En el centro de este altar se encuentra la figura de San José con el niño Jesús, con ángeles en los laterales sosteniendo unos medallones con las caras del profeta Elías y San Juan de la Cruz.
De Coster no se limitó al altar, sino que diseñó todo el interior de la iglesia, como el púlpito, los confesionarios de madera, el banco de la comunión, etc. Ver todos los elementos de madera hechos por un solo artista y que esté tan bien conservado es una obra muy guay.
Si necesitáis un momento de tranquilidad cuando estéis visitando Brujas y queréis disfrutar del arte barroco flamenco, este sitio es ideal.
Espero que lo visitéis. 😊
¡Nos vemos en el próximo post!
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!

