¡Hallo a todos y a todas!
Recientemente os hablé de la Galería Bortier, ese rincón escondido que mezcla cultura, gastronomía y un aire vintage que te transporta a otra época. Pero claro… un sitio así no sería lo mismo sin los locales que le dan vida. Y hoy vengo a hablaros de uno que, sinceramente, me conquistó: Kawa Club.
Conozcámoslo
Kawa Club es una pequeña cafetería que, si no vas atento, puede pasar totalmente desapercibida. El mostrador está justo en la entrada de la galería, discreto, casi tímido. No es el típico sitio que te llama con luces o carteles enormes, pero precisamente ahí está parte de su encanto: parece que tienes que descubrirlo.
Yo lo definiría como una cafetería aesthetic de manual. De esas que ves en Pinterest y piensas “quiero estar ahí con un libro y una bebida calentita”. Tienen una carta variada: diferentes tipos de café, bebidas especiales y, muy importante para mí, una buena selección de tés. Y sí, también tienen esa parte de pâtisserie que nunca falla: dulces pequeños pero muy bien elegidos.
Puedes pedir para llevar, rollo café rápido y seguir con tu día… pero sinceramente, sería un poco pecado no quedarse.
Lo especial del lugar…
Porque lo realmente especial no es el mostrador. Es lo que viene después.
Si avanzas un poco dentro de la galería, llegas al llamado Le Cafe Litteraire. Y aquí es donde Kawa Club se desmarca completamente.
De repente entras en un espacio tranquilo, acogedor, con mesas donde el tiempo parece ir más lento. Rodeado de libros, con ese silencio cómodo que no incomoda, sino que invita a quedarse. Es el típico sitio donde puedes pasar horas sin darte cuenta.
Y lo mejor es que no tiene una única función. Es un espacio versátil: puedes ir a trabajar con el portátil, estudiar, leer, quedar con amigos o incluso tener una reunión improvisada. Y lo curioso es que funciona para todo. Tiene ese equilibrio perfecto entre ambiente relajado y cierta energía productiva.
De hecho, es de esos sitios que te hacen sentir un poco más interesante de lo que eres. Te sientas con tu bebida y, de repente, parece que tienes tu vida bajo control (aunque no sea del todo verdad).
Mi experiencia (lo importante de verdad)
Vale, vamos al grano.
Yo me pedí un té de avellana… y tengo que decirlo: estaba brutal. De esos que no esperas mucho y de repente te sorprenden. Tenía un sabor intenso pero suave a la vez, muy reconfortante. Precio: unos 4€, que no está mal.
Y claro, no podía faltar algo dulce. Probé un browkie (mezcla de brownie y cookie, básicamente el híbrido perfecto). Precio: unos 7€. Aquí sí os digo: un poco caro… pero también muy bueno. De esos dulces que no necesitas compartir (aunque deberías).
La combinación fue perfecta: bebida calentita, dulce potente y un ambiente que invitaba a no levantarse.
Un pequeño plus (que se agradece)
Algo que me pareció especialmente interesante es que puedes reservar mesa. Y esto, en un sitio así, es un lujo.
Porque todos sabemos lo que pasa con los sitios bonitos: se llenan. Así que si tienes plan de estudio, trabajo o simplemente una tarde tranquila organizada, poder asegurarte el sitio es un puntazo.
Kawa Club no es solo una cafetería. Es un pequeño refugio dentro de Bruselas. Un sitio donde parar, respirar y bajar un poco el ritmo en una ciudad que, aunque no lo parezca, también puede ir muy rápido. Es de esos lugares que no vas buscando… pero que cuando encuentras, repites.
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.


