¡Hola a todos!
Una de las mejores cosas de vivir en Flandes es que las distancias entre ciudades son perfectas para explorarlas en bicicleta. Sin embargo, a veces no apetece hacer el trayecto de ida y vuelta. Por eso, hoy os traigo la solución ideal para una excursión de un día: ir en bici, volver en tren.
He puesto a prueba este plan con una de las rutas más clásicas y bonitas: de Lovaina a Malinas. ¡Os cuento cómo fue!
¿Por Qué Flandes es el Paraíso para este Plan?
Este tipo de excursión «mixta» es increíblemente fácil de organizar aquí por dos razones:
Infraestructura Ciclista: La red de carriles bici es segura, está bien mantenida y te permite viajar entre ciudades alejado del tráfico.
Trenes Preparados (NMBS/SNCB): El sistema de trenes belga está totalmente adaptado para llevar bicicletas. Es barato, fácil y te da una flexibilidad enorme.
La Ruta: De Lovaina a Malinas (Aprox. 30 km)
La ruta que seguí es un recorrido de unos 30 kilómetros, mayormente llanos, que se puede hacer tranquilamente en unas dos horas de pedaleo relajado. El paisaje es una mezcla perfecta de lo que ofrece el Brabante Flamenco.
Salida de Lovaina y el Canal: Los primeros kilómetros son los más urbanos, pero pronto te encuentras pedaleando por la tranquilidad del Vaartdijk, el carril bici que bordea el canal Leuven-Dijle. Es un tramo perfecto para coger ritmo, sin coches y completamente plano.
A Través de Pueblos y Campos: Pasado Wijgmaal, la ruta se adentra en el Flandes más rural. Se alternan tranquilas carreteras locales que cruzan pueblos como Werchter o Rijmenam con caminos rodeados de campos y bosques. Es la parte más auténtica del viaje, donde realmente desconectas.
Llegada a Malinas: Los últimos kilómetros te anuncian que estás llegando a una nueva ciudad de arte. El horizonte empieza a cambiar hasta que, finalmente, te plantas en la majestuosa Grote Markt de Malinas, con la imponente torre de San Rumoldo dándote la bienvenida.
Para que podáis ver el recorrido y los paisajes, he preparado este vídeo:
La Vuelta en Tren: Guía Práctica para no Perderse
Una vez has disfrutado de Malinas, llega la parte fácil. Volver en tren con la bici es muy sencillo:
Dirígete a la Estación Central de Malinas.
Compra tu billete: En las máquinas o en la taquilla, necesitas comprar dos cosas: un billete estándar para ti y un «Suplemento de Bicicleta» (Fietssupplement en neerlandés). Este último es un billete de tarifa fija para tu bici, válido para todo el día.
Busca el Vagón Correcto: En el andén, fíjate en las pantallas o en los carteles del tren. Tienes que buscar el vagón que tiene el pictograma de una bicicleta. Suele ser uno de los vagones de los extremos y tiene un espacio amplio para colgar o aparcar las bicis.
Disfruta del Viaje: Los trenes entre Malinas y Lovaina son muy frecuentes. En unos 20-30 minutos, estarás de vuelta en tu punto de partida, ¡y sin una gota de sudor!
En definitiva, esta fórmula de «bici+tren» te permite explorar mucho más lejos, disfrutar de un día equilibrado de deporte y turismo, y volver a casa de forma cómoda. ¡Totalmente recomendado!
Y vosotros, ¿qué otras rutas de un día recomendáis?
¡Hola a todos! Mi nombre es Marc Herrero y los próximos meses seré vuestro corresponsal de Ciclismo y Naturaleza. Me encargaré de descubriros las rutas más espectaculares y los paisajes secretos de Flandes.
Tengo 21 años, soy de Barcelona y estudio Matemática Computacional y Analítica de Datos. Siempre me ha movido la curiosidad, y por eso he decidido hacer un Erasmus en Lovaina durante este primer semestre.
Además, soy un apasionado de las dos ruedas. Mi aventura empezó con el BMX y el trial, pero donde he pasado más horas ha sido en la bici de montaña.
Os invito a que me acompañéis en lo que van a ser unos meses llenos de naturaleza, ciclismo y mucho más. ¡Nos vemos en las rutas!