BRUSK: Refik Anadol y una ciudad hecha de datos
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar, por segunda vez, de una exposición de Refik Anadol (Estambul, 1985), uno de los artistas de medios más reconocidos internacionalmente y uno de los pioneros a la hora de explorar las posibilidades de la inteligencia artificial en el arte.
Anadol es cofundador de Refik Anadol Studio, en Los Ángeles, y profesor en UCLA. Su trabajo parte de una idea que me resulta especialmente interesante: utilizar la tecnología y la computación no solo como herramientas, sino también como una nueva forma de crear, imaginar y mirar el mundo.
Sus obras se han podido ver en instituciones tan importantes como el MoMA, las Serpentine Galleries o el Guggenheim Bilbao, museo donde tuve mi primer encuentro con su trabajo. Desde entonces, quedé completamente fascinada por su manera de investigar y por la forma en que consigue convertir algo tan aparentemente frío como los datos en experiencias visuales llenas de movimiento y emoción.
¿Qué hace Refik Anadol?
Anadol trabaja con enormes cantidades de datos: fotografías, archivos históricos, colecciones de museos, información sobre ciudades e incluso datos que se generan en tiempo real, como la luz, las condiciones atmosféricas o el movimiento de las personas.
A partir de toda esta información crea sus conocidas AI Data Paintings y AI Data Sculptures. Son obras que utilizan modelos de inteligencia artificial y sistemas generativos para transformar los datos en imágenes y espacios visuales que están constantemente cambiando.
Y aquí aparece una de las preguntas más interesantes que plantea su trabajo: ¿puede una máquina crear arte? ¿O la inteligencia artificial es, en realidad, una nueva herramienta que amplía las posibilidades del artista?
En mi opinión, lo interesante está precisamente en el diálogo entre ambas partes. Porque, aunque la inteligencia artificial tenga un papel fundamental en el proceso, el artista sigue tomando decisiones esenciales: selecciona los datos, establece el concepto, decide qué quiere investigar y determina cómo funcionará el sistema.
La IA se convierte así en una especie de colaboradora creativa capaz de encontrar conexiones, patrones y combinaciones que después se transforman en imágenes.
LATENT CITY
Y es precisamente esta manera de trabajar la que encontramos en Latent City, la exposición que Refik Anadol ha creado específicamente para BRUSK, el nuevo espacio artístico de Bruges.
La exposición nos introduce en una gran sala oscura donde las imágenes están en constante movimiento. No hay que recorrer una sucesión de cuadros como en una exposición tradicional. Aquí puedes simplemente sentarte —hay pequeños asientos repartidos por el espacio— y dejarte llevar durante un rato por las imágenes.
Y creo que merece la pena hacerlo.
Porque las obras no están pensadas para observarlas durante unos segundos y continuar. Las imágenes aparecen, desaparecen, se transforman y vuelven a organizarse continuamente. Cuanto más tiempo pasas delante de ellas, más detalles empiezas a descubrir.
En el centro de la instalación se encuentra una impresionante AI Data Sculpture de doce metros de altura, que funciona como el gran protagonista de la exposición. La obra recibe información y la convierte en un flujo de imágenes que nunca permanece exactamente igual.
Bruges convertida en datos
Lo que hace especialmente interesante Latent City es que no se trata simplemente de llevar una obra de Anadol a Bruges.
La propia ciudad forma parte de la obra.
Para crearla se ha reunido una enorme cantidad de información relacionada con Bruges: obras digitalizadas de las colecciones de Musea Brugge, archivos históricos, mapas y diferentes datos contemporáneos relacionados con la ciudad.
También entran en juego elementos del entorno, como la luz, las condiciones atmosféricas y los movimientos urbanos.
Todo ello se introduce en el sistema para crear una especie de retrato digital de Bruges, donde el pasado y el presente terminan mezclándose.
Además, alrededor de la gran escultura podemos encontrar AI Data Paintings creadas a partir de datos de otras ciudades, entre ellas Seúl, Berlín, Nueva York y Estocolmo. De esta manera, Bruges deja de ser una ciudad aislada y entra en conversación con otras ciudades del mundo.
Es curioso pensar que detrás de esas imágenes hay fotografías, mapas, archivos, movimientos, datos atmosféricos y todo tipo de información que normalmente nunca vemos.
Una ciudad que no podemos ver
El propio título, Latent City, hace referencia precisamente a esas capas invisibles que existen dentro de una ciudad.
Cuando caminamos por Bruges vemos sus edificios, sus canales, sus calles, sus plazas y sus monumentos. Pero debajo de todo eso existe otra ciudad que no podemos observar directamente: la historia acumulada, las infraestructuras, los movimientos de las personas, los cambios de luz, la atmósfera o los patrones que se repiten sin que nos demos cuenta.
Anadol intenta hacer visible esa ciudad escondida.
Y el resultado es una Bruges completamente diferente a la que conocemos.
No estamos viendo una representación tradicional de la ciudad, sino una especie de retrato vivo y cambiante, construido a partir de datos y reinterpretado constantemente por la inteligencia artificial.
¿Merece la pena?
Si os interesa el arte digital, la inteligencia artificial o simplemente experimentar algo diferente, creo que Latent City es una exposición que merece la pena vivir con calma.
Y utilizo la palabra vivir de manera bastante intencionada, porque aquí la experiencia no consiste únicamente en mirar obras. Es más parecido a entrar dentro de ellas.
Mi consejo es que, si vais, no tengáis demasiada prisa. Buscad un asiento, sentaos y dejad que las imágenes pasen delante de vosotros durante un rato.
Quizá lo más interesante sea precisamente observar cómo cambia nuestra propia percepción mientras las imágenes están cambiando constantemente.
Información práctica
BRUSK – Dijver 12, 8000 Bruges
Refik Anadol: Latent City
Del 8 de mayo al 8 de noviembre de 2026.
Precio de la entrada:
- Entrada general: 20 €
- Menores de 26 años: 15 €
- Menores de 18 años: 10 €
- Menores de 13 años: gratis
- Museumpassmusées: gratis
La entrada de BRUSK permite visitar todas las exposiciones que estén abiertas ese día.
Horario: de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 durante la temporada de verano; los lunes BRUSK permanece cerrado para las exposiciones.
Consultar entradas y toda la información de BRUSK
Como siempre os dejo un pequeño video para que podáis ver un cachito de la exposición, pero si podéis yo os recomiendo encarecidamente que vayáis.
¡Hasta la próxima!!
¡Hola!
Soy Arancha, soy de Valencia y estudio Filología Inglesa. Actualmente estoy en Gante de Erasmus, una experiencia que llevaba tiempo queriendo vivir. Elegí Bélgica porque todo el mundo me recomendaba una y otra vez que no podía perderme este país, así que decidí venir a descubrirlo por mí misma.
En este blog quiero enseñaros Flandes a través del arte y la cultura, pero desde una perspectiva más amplia. El arte no son solo museos y cuadros: también está en el cine, la danza, el teatro, la música y en muchos otros rincones de la vida cotidiana.
Así que, ¡acompañadme a descubrir Gante, Flandes y todo lo que esta aventura Erasmus tiene preparado!

