¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Hoy os traigo un plan muy completo en la ciudad de Leuven. Una exposición de arte dentro de una iglesia preciosa, justo al ladito del Beaterio de Leuven. Así que preparad vuestras mochilas, cámaras y ganas de paseíto tranquilo, porque os voy a llevar conmigo a uno de los rincones más especiales que he descubierto hasta ahora en la ciudad.
El Beaterio de Leuven: un lugar que parece sacado de un cuento
Si nunca habéis visitado el Groot Begijnhof, dejadme deciros que estáis tardando. Para mí es uno de los lugares más mágicos de toda la ciudad. Es patrimonio de la UNESCO, pero más allá del título, lo que realmente sorprende es lo que se siente al caminar por allí: tranquilidad, silencio, casas antiguas rojizas que parecen sacadas de una película de Disney, puentecitos, canales… Es como entrar en un mundo paralelo dentro de la ciudad.
Las beguinas eran mujeres que vivían en comunidad sin ser monjas, pero llevando una vida espiritual y autónoma. Habitaban este conjunto de casitas desde la Edad Media y las podemos encontrar repartidas por toda Flandes.
Hoy muchas de estas casitas son habitaciones de estudiantes o profesores de la KU Leuven, así que mientras paseas puedes encontrarte desde un gato tomando el sol hasta gente leyendo en sus portales como si nada.
Y justo al lado… la iglesia Sint-Jan-de-Doperkerk
Muy cerquita del centro del Beaterio está la iglesia Sint-Jan-de-Doperkerk, que por fuera ya es muy bonita, pero por dentro… La luz que entra por las vidrieras es preciosa, tiene un ambiente claro, casi divino. No sé muy bien cómo explicarlo, pero tiene algo especial. Y ahora que están acogiendo una exposición de arte contemporáneo, todavía más. Es silenciosa, luminosa y transmite mucha paz.
La exposición que actualmente acogen dentro es: Orewoet. VII beelden van minne del artista belga Koen Lemmens, y yo… yo solo quería robar todos los cuadros y llevármelos a casa.
La exposición “Orewoet”: arte que te calma
Vamos por partes. “Orewoet” es una palabra en flamenco medieval que significa algo así como “tormenta interior” o “furia del alma”. Este concepto aparece por primera vez de la mano del llamado Jan van Ruusbroec, que hablaba de ese amor tan profundo hacia lo divino que te consume, que no puedes vivir ni con él ni sin él.
Koen Lemmens, el artista, lleva toda la vida creando obras con un toque espiritual, se inspiró en este concepto y creó una serie de siete pinturas que son dificiles de describir. Pero lo mejor no es solo el arte en sí, sino cómo se ve dentro de la iglesia.
Las vidrieras dejan entrar una luz natural que cae directamente sobre los cuadros, y eso hace que se vean de una forma súper especial. Es como si las obras respiraran, como si cada una contara un pedacito de esa “tormenta interior”, pero sin agobiar. Al contrario: transmite paz, muchísima paz. Yo paseaba por la iglesia pensando: “¿Cómo puede ser esto tan bonito?”.
Además, el silencio de la iglesia y el eco suave de los pasos te dan la sensación de estar haciendo meditación sin proponértelo.
Recomendación final: tenéis que ir
Entrar en la iglesia desde el Beaterio, sentarte un rato en silencio, mirar los cuadros, fijarte en cómo cambia la luz… todo sin prisas… es una forma perfecta de visitar una iglesia: sin agobios, sin el ritmo turístico, más íntima y más real. Solo tú, el espacio y un momento de pausa. Ves el lugar no solo como edificio histórico, sino como espacio vivo donde el arte se mezcla con lo espiritual.
Y además está al lado del centro, sin pagar, sin colas y sin ese ruido mental de los días acelerados.
Si estáis de Erasmus en Leuven, guardad este plan. Es bonito, es simple, es cultural y, sobre todo, es un respiro necesario cuando la semana se hace demasiado rápida y abrumadora.
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto,
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)






