Cuenta la leyenda que Amberes debe su nombre a un gigante: Antígono, que cobraba peajes abusivos a los barcos del Escalda y cortaba la mano a quien no pudiera pagar. Hasta que llegó el héroe Brabo, lo derrotó y arrojó su mano al río. Hand werpen, «lanzar la mano» en neerlandés, dio nombre a la ciudad. Esta historia, que hoy preside la Grote Markt en forma de fuente, resume bien lo que es Amberes: una ciudad llena de carácter, leyendas y orgullo, con un casco antiguo digno de las grandes capitales europeas y un pulso moderno que la convierte en el epicentro flamenco de la moda, el diamante y el arte.
A solo 45 minutos en tren desde Bruselas, Amberes es una de las mejores excursiones que se pueden hacer en Bélgica, aunque también merece su propio viaje de varios días. Repasamos todo lo que no te puedes perder: plazas, monumentos, iglesias, barrios y rincones que hacen de Amberes una ciudad sorprendente.
El centro histórico: el corazón de Amberes
Grote Markt y la Fuente de Brabo
La Grote Markt es la plaza principal de Amberes y el mejor punto para empezar la visita. Esta plaza triangular está rodeada por las espectaculares casas gremiales de los siglos XVI y XVII, con sus características fachadas escalonadas decoradas con esculturas doradas y figuras simbólicas de los gremios.
El edificio más imponente es el Stadhuis (Ayuntamiento), construido en 1565 en estilo renacentista y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En el centro de la plaza se alza la Fuente de Brabo, obra del escultor Jef Lambeaux, que representa al héroe en el momento de lanzar la mano del gigante al río Escalda. Es el lugar más fotografiado de la ciudad y un punto perfecto para tomar algo en una de sus terrazas.
Catedral de Nuestra Señora
La Catedral de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekathedraal) es la iglesia gótica más grande de los Países Bajos históricos, con 123 metros de longitud y siete naves. Su torre, también de 123 metros, domina el horizonte de Amberes y es uno de los símbolos de la ciudad. La construcción comenzó en 1352 y se prolongó casi dos siglos. Originalmente estaba previsto que tuviera dos torres gemelas, pero la segunda nunca llegó a completarse por falta de fondos.
Lo más impresionante está en su interior: la catedral alberga cuatro obras maestras de Rubens, entre ellas «El descendimiento de la cruz» y «La elevación de la cruz», consideradas dos de las cumbres del barroco europeo. Junto a ellas, «La Asunción de la Virgen» preside el altar mayor. Solo por contemplar estos cuadros ya merece la pena la visita.
Estación Central
La Estación Central de Amberes es, sin exagerar, una de las estaciones de tren más bellas del mundo. Inaugurada en 1905, los locales la llaman cariñosamente «la catedral ferroviaria» por su impresionante cúpula acristalada de 75 metros, sus mármoles de más de veinte tipos diferentes y su elaborada decoración neobarroca y eclética.
Aunque no llegues en tren, merece la pena acercarse a contemplarla. Una restauración completa concluida en 2009 añadió dos andenes subterráneos y un pequeño centro comercial, sin alterar la espectacularidad del vestíbulo histórico.
Iglesias imprescindibles más allá de la catedral
Iglesia de San Carlos Borromeo
La Iglesia de San Carlos Borromeo es una joya del barroco flamenco, construida entre 1615 y 1621 por los jesuitas con la participación directa de Rubens, que diseñó parte de la fachada y pintó 39 lienzos para el techo (lamentablemente destruidos en un incendio en 1718). Está situada en la encantadora Hendrik Conscienceplein, una de las plazas más fotogénicas de Amberes.

El interior conserva todavía obras de Rubens como «La adoración de los pastores» y «La disputa del Santísimo Sacramento». También merecen atención el confesionario tallado en roble, la cripta subterránea recientemente abierta al público y el patio exterior, donde un complejo escultórico representa el Calvario.
Iglesia de Santiago (Sint-Jacobskerk)
La Iglesia de Santiago es una de las más antiguas y mejor conservadas de Amberes. Construida entre 1491 y 1656 en estilo gótico brabantino, fue históricamente un punto de partida en el peregrinaje a Santiago de Compostela.
Su gran atractivo es que aquí descansan los restos de Peter Paul Rubens, junto a 42 miembros de su familia. La capilla funeraria, en el lado este de la iglesia, está presidida por el retablo «Virgen rodeada de santos», pintado por el propio Rubens. Es un espacio íntimo, recogido y emocionante para los amantes del arte flamenco.
El río Escalda y el barrio del puerto
Castillo Het Steen
El Castillo Het Steen es el edificio más antiguo de Amberes, construido entre 1200 y 1225 como fortaleza defensiva contra las incursiones vikingas. A lo largo de los siglos sirvió también como prisión, y en el siglo XIX gran parte de la fortaleza fue demolida para ampliar el puerto.
Hoy alberga una exposición sobre la historia de la ciudad y un centro de visitantes, además del punto de información turística. Frente a la entrada se encuentra la estatua de Lange Wapper, un gigante legendario que, según las historias locales, asustaba a los borrachos y a los infieles por las noches. Desde la terraza superior se obtienen unas vistas magníficas del río Escalda y del puerto.
Paseo por el Escalda y el barrio del Eilandje
El paseo junto al río Escalda es uno de los planes más agradables que se pueden hacer en Amberes, especialmente al atardecer. Caminando hacia el norte desde el centro, se llega al Eilandje, el antiguo barrio portuario reconvertido en una de las zonas más modernas y cosmopolitas de la ciudad.
Aquí se encuentra el MAS – Museum Aan de Stroom, cuyo edificio de arenisca roja y cristal se ha convertido en uno de los iconos contemporáneos de Amberes. Aunque no entres al museo, sube a su terraza panorámica gratuita: las vistas del puerto y del centro histórico son sencillamente espectaculares. La zona también alberga restaurantes modernos, marinas deportivas y antiguos almacenes reconvertidos en locales con mucho ambiente.
Port House y el puerto moderno
Si te interesa la arquitectura contemporánea, una excursión hasta el Port House merece la pena. Este edificio diseñado por la arquitecta Zaha Hadid en 2016 sirve como sede de la autoridad portuaria y combina un antiguo cuartel de bomberos con una espectacular estructura acristalada en forma de barco que parece flotar sobre él. Es uno de los símbolos de la Amberes del siglo XXI.
Linkeroever y la playa
Si quieres tener la mejor foto panorámica de Amberes, tienes que cruzar el río hacia esta zona de la ciudad. Puedes llegar hasta ahí atravesando el túnel peatonal de Sint-Anna con sus históricas escaleras mecánicas de madera. Al salir encontrarás un barrio muy diferente al centro histórico, lleno de zonas verdes y hasta una playa perfecta para sentarse a ver el atardecer.
Plazas con encanto y rincones secretos
Hendrik Conscienceplein
Esta pequeña plaza peatonal es uno de los rincones más bellos del centro histórico. Presidida por la fachada barroca de la Iglesia de San Carlos Borromeo y rodeada por la Biblioteca de Amberes, conserva un ambiente íntimo y silencioso muy alejado del bullicio turístico de la Grote Markt. Está dedicada al escritor Hendrik Conscience, considerado el padre de la literatura flamenca moderna.
Vlaeykensgang
El Vlaeykensgang es un callejón medieval del siglo XVI escondido en pleno centro histórico, a pocos metros de la Grote Markt. La entrada, casi imperceptible desde Oude Koornmarkt 16, da acceso a un laberinto de patios silenciosos donde antaño vivían y trabajaban los zapateros y los campaneros de la catedral. Es uno de esos secretos que solo conocen quienes los descubren por casualidad.
Groenplaats
La Groenplaats (literalmente «Plaza Verde») está situada justo al sur de la catedral y es una de las plazas con más vida de Amberes. En su centro se alza la estatua de Rubens, mientras que alrededor se concentran terrazas, restaurantes y tiendas. Es un lugar perfecto para hacer una pausa entre visitas.
Plaza del Mercado del Viernes (Vrijdagmarkt)
Esta tranquila plaza alberga cada viernes por la mañana un curioso mercado de subastas que se celebra ininterrumpidamente desde el siglo XV. En el resto de días es un espacio recoleto rodeado por edificios históricos como el Museo Plantin-Moretus, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Ossenmarkt
Esta plaza tiene la mayor energía universitaria de la ciudad. Está rodeada de facultades, cafeterías de especialidad y bares muy guays.
Barrios con personalidad propia
Barrio de los Diamantes
Amberes maneja más del 80% del comercio mundial de diamantes en bruto, y el Barrio de los Diamantes (Diamantkwartier) refleja esta tradición que se remonta al siglo XV. Situado junto a la Estación Central, este pequeño barrio concentra más de 1.500 joyerías, talleres de tallado y empresas relacionadas con el diamante en apenas unas pocas calles.
Aunque no tengas intención de comprar nada, pasear por sus calles principales (Hoveniersstraat, Schupstraat y Pelikaanstraat) tiene su encanto. Es también el corazón histórico de la comunidad judía ortodoxa de Amberes, lo que añade una atmósfera muy particular al barrio. Para profundizar en la historia, el museo DIVA es una visita imprescindible.
Barrio de Zuid (Het Zuid)
El barrio de Zuid es la zona más cool y artística de Amberes. Antigua zona industrial reconvertida, hoy es el epicentro de las galerías de arte, los museos de arte (KMSKA) o contemporáneos (M HKA, FOMU), los restaurantes de moda y las tiendas de diseñadores belgas. Sus calles arboladas y sus elegantes edificios de finales del XIX le dan un aire muy diferente al centro medieval.
Es perfecto para pasar una tarde paseando, comiendo en un buen restaurante y descubriendo el lado más moderno y creativo de la ciudad. Los domingos por la mañana, la Theaterplein acoge un mercado callejero muy animado.
Barrio de Meir y la calle comercial
La Meir es la principal calle comercial de Amberes y una de las más concurridas de Bélgica. En esta amplia avenida peatonal se alternan tiendas de grandes marcas internacionales con edificios históricos de gran valor, como el Palacio Real (sede del antiguo Palacio del rey Guillermo II) o la Stadsfeestzaal, una espectacular sala de fiestas del siglo XIX reconvertida en galería comercial.
Barrio de las Beguinas (Begijnhof)
El Beguinaje de Amberes es un pequeño remanso de paz en pleno centro de la ciudad. Habitado en su día por las Beguinas (mujeres laicas dedicadas a la vida religiosa y al cuidado de los demás), conserva sus casitas blancas alineadas alrededor de un jardín tranquilo. Es el lugar perfecto para una pausa silenciosa, lejos del bullicio.
Experiencias imprescindibles en Amberes
Probar el chocolate y los gofres belgas
Bélgica tiene fama mundial por su chocolate, y Amberes no defrauda. La ciudad cuenta con chocolaterías históricas como Del Rey, Goossens o Burie, esta última famosa por sus reproducciones en chocolate de las «manos de Amberes» (un caramelo tradicional). Acompañar la visita con un gofre de Lieja, crujiente por fuera y tierno por dentro, es prácticamente obligatorio.
Disfrutar de la gastronomía local
Amberes tiene una escena gastronómica muy potente que combina tradición flamenca con propuestas contemporáneas. No te vayas sin probar las moules-frites (mejillones con patatas), el stoofvlees (estofado de carne con cerveza) o las anguilas en salsa verde. Para tomar algo, el Café de la Cathédrale o el histórico De Vagant (especializado en ginebra) son lugares con mucho carácter.
Comer patatas en un Frituur
No podéis iros de Amberes sin vivir la experiencia de pillar unas patatas fritas en un Frituur, el alma de Flandes. Tenéis una variedad de «snacks» para acompañar las patatas y, por supuesto, una selección inmensa de salsas para probar.
Probar las cervezas De Koninck y Bolleke
De Koninck es la cerveza más emblemática de Amberes, y los locales la piden simplemente como «una bolleke» (referencia al vaso esférico característico en el que se sirve). La fábrica histórica, en el barrio de Zuid, ha sido reconvertida en un complejo gastronómico llamado «De Koninck City Brewery» donde se pueden hacer visitas guiadas y catas.
Hacer una excursión por el Escalda
Una forma muy diferente de ver Amberes es desde el río. Hay excursiones en barco que recorren el puerto y el Escalda, ofreciendo una perspectiva única de la ciudad y permitiendo entender la importancia histórica del puerto, el segundo más grande de Europa después de Róterdam.
- Ricardo Andrés Paolino Godoy - 31/05/2026 - Nueva información sobre Linkeroever, los Frituurs y Ossenmarkt

El proyecto Corresponsal Erasmus en Flandes da voz a estudiantes españoles que exploran la región y comparten sus vivencias, consejos y curiosidades a través del blog. Una guía imprescindible para quienes sueñan con descubrir Flandes y Bruselas de una manera auténtica y cercana.