Hola de nuevo! Soy Marco otra vez y hoy os quiero llevar a un sitio donde almorzar que he descubierto recientemente en pleno centro de Gante, muy cerca del Castillo de los Condes.
Se trata de Soepbar Sordo, un bar de sopas cuyo nombre no es casualidad, puesto que el dueño y los empleados son personas sordas. Esto hace de Soepbar sordo algo más que un simple local de comidas, es una experiencia cercana, inclusiva, única y sobre todo, llena de sabor.
¿Donde se ubica?
Empecemos con las indicaciones: Soepbar sordo se encuentra en un pequeño cruce donde Lievestraat se convierte en Lang steenstraat, a dos manzanas del Castillo de los Condes subiendo por Geldmunt. Allí hay una parada de tranvía, pero también podemos aparacar nuestra bicicleta en un aparcamiento en frente del local.
Nuestra aventura empieza cuando entramos al local y nos damos cuenta de que Christophe, el dueño, que nos atiende, no puede hablar ni oírnos ya que es sordo, todas las indicaciones nos las da con las de manos, por ejemplo, señalando los ingredientes de cada sopa en una hoja especial con fotografias de un montón de verduras.
En las paredes hay dibujos de lengua de signos, entre otros, para pedir leche, café o te. Hay una carta de platos para cada idioma, y uno debe señalar la comida que quiere y luego indicar con los dedos la cantidad de cada cosa que elijes. En la barra hay una jarra de agua y vasos para servirte cuando quieras.
La comida, una sorpresa de sabores
Pero, vayamos a la comida, que me está entrando hambre. Nosotros pedimos varios platos para ir descubriendo todo lo posible. Para empezar, como es lógico teníamos que probar las sopas que dan nombre al local. Elegimos un plato de degustacion con tres pequeños cazos de sopa cada una con un sabor totalmente diferente, y en la barra te puedes servir los toppings que quieras con la sopa. Las tres sopas eran cremosas y sabrosas; la de color blanco, era fresca y con un sabor suave; la naranja, mas caliente con un sabor especiado y oriental; y la marrón, mi preferida, con especias y un ligero toque de trufa.
No es casualidad que Soepbar Sordo tenga el español en su nombre, hay varios platos inspirados en la cocina española, nosotros probamos el sandwich de chorizo y queso, sabroso y cremoso a la vez.
Por último pedimos la quiche, con mucho queso, calabacín y otras verduras.
El pastel de manzana lo comimos de inmediato y se me olvidó hacer foto.
Conclusión final
El trato al cliente es genial, el dueño y su ayudante son muy cercanos, y la comida es asequible y deliciosa . El ambiente que se respira en este rincón es muy agradable y acogerdor, tanto en terraza como dentro del local. Sin duda un lugar donde volveré si o si ¡Estoy seguro de que Soepbar Sordo no os dejará indiferentes!
¡Nos vemos en el próximo artículo!
https://youtube.com/shorts/iXLUbxVdzZU
Mi nombre es Marco Moyano, tengo 25 años y soy de Madrid. Hice mi Erasmus en Bruselas, en la escuela de artes LUCA (campus sint-Lukas). En Madrid estudio diseño Gráfico, pero quería cambiar de aires y decidí irme de Eramus en tercero de carrera, fui admitido en el programa de intercambio de «Graphic Storytelling» ( Ilustración y comic), donde cursaba asignaturas del Master y del segundo curso del Bachellor. Estuve en total 6 meses en Bélgica.
Mi experiencia en Belgica fué muy divertida y enriquecedora. Aprendí a desarroyar mi creatividad, a trabajar en equipo y me convertí en una persona más activa e independiente. Lo que más me gustó fué hacer amigos de todas partes del mundo y el ambiente multicultural de la ciudad.





2 comentarios
Que intéressante todo lo que nos cuenta Marco!
Muchas gracias! 🙂