¡Hola mis queridísimo lectores y lectoras!
Cuando pensé en visitar un museo en Gante, jamás imaginé que terminaría jugando a las tabas, escuchando vinilos y oliendo frascos de madera o jabón de lavadora. Pero en la House of Alijn, todo esto es posible. Se trata de un lugar que rompe con cualquier idea aburrida que tengas de los museos. Se sitúa justo en el centro de la ciudad y este espacio mezcla historia, juego y sensaciones para que salgas con un montón de recuerdos nuevos.
La planta de abajo: un paseo por la vida
La visita arranca en la exposición permanente, situada en la planta baja. Aquí sigues un recorrido que es como un calendario de la vida, desde que naces hasta que te haces mayor. Cada sala te cuenta las distintas etapas de las personas y de la ciudad, mostrando cómo ha cambiado Gante a lo largo de los años.
La estética es totalmente retro: fotos antiguas, lavadoras que parecen salidas de los años 50, muebles de otra época y juguetes que podrían ser de nuestros padres o abuelos.
Entre todo esto, me encontré con juegos tradicionales de Flandes. El que más me sorprendió fueron las Tabas, un juego al que yo jugaba de pequeña con mi abuela. Fue un momento muy especial, como si el pasado de Gante y mis propios recuerdos se cruzaran en ese mismo lugar.
Olores que despiertan la memoria
Algo que me encantó de este recorrido es que no solo ves, también hueles. Durante todo el camino hay frascos con diferentes aromas: madera, jabón de lavar, perfume antiguo… Al destaparlos, cada olor te transporta a un momento o una sensación. Me pareció muy interesante porque el olfato es el sentido que más conecta con la memoria, y aquí lo aprovechan para que cada visitante despierte sus propios recuerdos. De repente, un simple olor a lavadora puede ltransportarte a la casa de tus abuelos o a tu infancia.
Música, juegos y fotos con estilo
La House of Alijn no se queda en la nostalgia: aquí participas en todo. Hay una zona con vinilos donde puedes poner música, otra para jugar al Pacman (aviso, soy malísima, pero me reí muchísimo) y hasta un fotomatón antiguo en el que, por solo tres euros, te llevas una foto con aire de los años 70. Fui con una amiga y, entre risas, fotos y olores, la tarde se nos pasó volando.
Fairground Wonders: magia y rarezas de feria
Cuando crees que ya lo has visto todo, llegas a la exposición temporal Fairground Wonders. Es como entrar en una feria de hace un siglo, llena de objetos que parecen sacados de un sueño. Hay trucos de ilusionismo, cartas del tarot, carteles antiguos y hasta una oveja con dos cabezas disecada que parece salida de un gabinete de curiosidades. La mezcla de luces, música y rarezas crea una atmósfera entre mágica y misteriosa, perfecta para dejar volar la imaginación.
Un edificio con historia propia
El museo en sí ya es un viaje al pasado. La House of Alijn ocupa lo que fue en la Edad Media el Hospital de San Cristóbal, un hospital para enfermos y pobres que más tarde funcionó como orfanato. A día de hoy, sus patios de ladrillo y sus puertas llenas de detalles conservan ese aire antiguo que te hace sentir que cada pared guarda una historia. Después de recorrer las exposiciones os recomiendo dar una vuelta por el patio central para admirar la arquitectura del lugar.
Comodidad y buenos detalles
Además, el museo está pensado para que no te preocupes por nada: hay lockers gratuitos para dejar mochilas o abrigos, algo que se agradece mucho cuando llevas todo el día paseando por Gante.
Conclusión
Salí de la House of Alijn con la sensación de haber viajado en el tiempo, pero también de haber jugado, reído y aprendido sin darme cuenta. Este museo demuestra que la historia puede ser divertida, sensorial y sorprendente.
Tips prácticos:
- El museo está a pocos minutos a pie de Korenmarkt y del Castillo de los Condes (Gravensteen), así que puedes combinar la visita con un paseo por el centro histórico. Calcula al menos dos horas para recorrerlo sin prisas… aunque, si te dejas llevar, el tiempo volará.
- Los flyers son chulísimos, os recomiendo coger alguno para decorar vuestras habitaciones erasmus 🙂
Hasta aquí el blog de hoy.
Nos vemos pronto,
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)



