¡Hola a todos!
Hoy estaremos en Gante y, como el blog anterior, iremos a las afueras de la zona turística y el centro histórico. En este post os hablaré sobre uno de los rincoenes más escondidos y pacíficos de la ciudad, el Pequeño Beaterio de Nuestra Señora ter Hoyn.
Si habéis leído mis posts anteriores, ya sabréis que es un beaterio o “begijnhof” en neerlandés, pero para los que no sepáis, aquí os explico.
Los beaterios.
En el siglo XIII, muchas mujeres en Flandes decidieron que no querían casarse, pero tampoco querían quedarse en un convento bajo las reglas de la Iglesia, así que crearon estas comunidades de beguinas.
Todas estas mujeres solteras (O viudas) vivían juntas, trabajaban tejiendo y cuidando emfermos para mantenerse. Crearon sus propias mini aldeas dentro de la ciudad. Este Beaterio en específico fue fundado en 1235 y es el beaterio mejor conservado de la época antes de la Revolución Francesa.
Ambiente pacífico.
Algo que me fascina de los beaterios es el cambio de ambiente que crea, entre la ciudad y la comunidad. Los que ya habéis estado en Gante sabréis que la ciudad tiene mucha vida, pero cuando caminas por la calle Lange Violettestraat y cruzas por la entrada del beaterio, el ruido desaparece.
Como la mayoría de beaterios, este está diseñado con un jardín central, con árboles enormes y funciona como el pulmón verde del sitio. En este lugar las beguinas secaban o blanqueaban las telas de lino que tejían.
Otro elemento característico de este y todos los beaterios son las casitas que rodean esta pradera, en este caso pintadas de rojo y blanco. Sus fachadas escalonadas son un claro ejemplo de cómo se construía en Flandes en esta época.
Maestros Flamencos.
Cuando estéis en el beaterio, no podéis ignorar la iglesia que domina la Iglesia, con arquitectura barroca mucho menos detallada que las grandes catedrales del centro, ya que está adaptada a la escala del barrio.
En su interior podéis encontrar el políptico “La fuente de la vida”, pintado en 1596 por el maestro Lucas II Hoernbout. Es una obra brutal donde se ve la sangre de Cristo cayendo en una fuente, y cómo los mártires y creyentes entregaban sus corazones por unas gotas. Ver pinturas así en un sitio como una Iglesia aumenta más la experiencia del espectador, aún más que en un museo. Aquí tenéis más información sobre los Maestros Flamencos: https://www.visitflanders.com/es/descubre-flandes/arte-y-patrimonio/maestros-flamencos.
Ya sabéis, si buscáis un sitio tranquilo dentro de Gante, o queréis visitar la obra que se encuentra aquí, el Pequeño Beaterio de Nuestra Señora ter Hoyen es un sitio ideal. Y si queréis visitar otros beaterios en Gante, aquí os dejo un enlace con más información: https://visit.gent.be/es/beaterios-en-gante.
Espero que os animéis.
Nos vemos en la próxima entrada.
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!

