¡Hola de nuevo! Como ya sabéis, cuando pensamos en Flandes lo normal es imaginar terrenos completamente llanos, así que os podéis imaginar mi sorpresa cuando descubrí que existe una preciosa colina con viñedos en pleno Flandes, se llama Wijngaardberg, que en español significa la colina de la viña. Está en el pueblecito de Wezemaal, en la comarca de Hageland, y es una joya escondida que no mucha gente conoce.
Un paseo por Wezemaal antes de meternos en el bosque
Antes de empezar la ruta, nos dimos una vuelta por el pueblo de Wezemaal, que ya merece la pena por sí solo, es un pueblecito muy tranquilo y con mucho encanto. Paseando por el pueblo nos encontramos con una pequeña capilla muy bonita, y con la iglesia de Sint-Martinuskerk, que por lo visto ha sido durante siglos lugar de peregrinación por la veneración a San Job.
Empezamos con vino (literalmente)
Ya de camino hacia la colina, hicimos una parada técnica en el Bezoekerscentrum voor Hagelandse Wijn, el centro de visitantes del vino de Hageland, se encuentra en lo que antes era el ayuntamiento de Wezemaal. Aquí te explican toda la historia de la zona, puedes hacer una pequeña cata y hasta comprarte una botella de vino de Hageland para llevar, que por cierto tiene su propia Denominación de Origen (BOB), algo que yo no esperaba encontrarme en Bélgica siendo tan fan de la cerveza como es este país.
Un bosque que parece sacado de un cuento
Desde ahí ya nos adentramos en el bosque, mi parte favorita. Árboles altísimos, mucho mucho verde, y en pleno camino, de repente, una estatua de Jesús enorme que aparece casi sin avisar entre los árboles. Da un aire casi de bosque encantado, la verdad, muy distinto a los bosques Españoles.
Paseando entre las viñas siguiendo los nodos
Después del bosque llega mi parte favorita de toda la ruta, lo sé, eso ya lo he dicho antes, pero es que la toda la ruta es chulísima, y no puedo elegir favoritos. Toca caminar literalmente entre los viñedos, siguiendo los famosos nodos numerados que se usan aquí para marcar el camino. Es una sensación muy distinta a cualquier otra excursión que haya hecho en Flandes, porque vas siguiendo los números de los nodos como si fuese un juego. Además caminas rodeada de viñedos a ambos lados, y en varios puntos hay carteles que indican el tipo de uva que se cultiva en cada parcela, algo que se agradece mucho si como yo no tienes ni idea de vinos pero te da curiosidad ir aprendiendo sobre la marcha.
Una ruta que combina bosque y viñedos por partes iguales
He de decir que fue súper bonito, mucho verde y muchos campos de viñedos, aunque eso no fue lo único: también había campos de manzanos, unos caballos pastando tranquilamente, y una mesa de picnic donde nos hicimos un merecido bocadillo a mitad de ruta. La zona forma parte de Hageland, una comarca con tradición vinícola desde hace siglos, algo que sorprende bastante si pensabas que en Flandes solo se produce cerveza.
El contraste que hace especial esta ruta
Lo que más me gustó fue precisamente eso, el contraste. Pasas de estar metida en un bosque super frondoso a salir de golpe a unos campos de uva con vistas a todo el valle. Y aunque el nombre de «Toscana flamenca» pueda sonar exagerado, entiendo perfectamente por qué se lo han puesto, la imagen que ves una vez llegas a los viñedos recuerda bastante a esa toscana italiana a la que estamos acostumbrados. Es un paisaje distinto, que no te imaginas de primeras al pensar en la naturaleza belga.
¿Por qué merece la pena esta ruta?
Porque es corta, es preciosa, y te descubre una cara de Flandes que no sale en ninguna postal típica. Este tipo de rutas son las que se olvidan en los viajes Erasmus, a veces nos obsesionamos con visitar todas las capitales y las grandes ciudades y podemos dejar pasar joyas como esta. Es el tipo de excursión que te sorprende por lo distinta que es a todo lo demás que habréis visitado, y porque al fin y al cabo, un rato en la naturaleza es casi una garantía de unas buenas risas con tus amigos. Y ya por último os dejo el link a un videoblog de la excursión, para que podáis ver a lo que me refiero: .
Y como siempre podéis visitar las páginas oficiales para más información: VisitFlanders/ViñedosHageland.
Soy Cristina, de Valencia, y estudio Administración y Dirección de Empresas. Este cuatrimestre estoy haciendo mi Erasmus en Lovaina, una ciudad que enamora por su ambiente universitario y sus rincones llenos de historia. Aquí soy corresponsal de naturaleza y ciclismo, así que os iré compartiendo los bosques, parques y rutas en bici que voy descubriendo por Flandes, además de mi experiencia como estudiante en la KU Leuven. Estoy segura de que estos meses van a ser una experiencia inolvidable, ¡y espero que os sirvan de inspiración para vivir la vuestra!


