Llegar a una ciudad nueva siempre viene acompañado de sensaciones intensas, expectativas y muchas preguntas. En mis primeros días en Bruselas, quise empezar a conocer la ciudad de la forma más sencilla: caminando y sin un rumbo fijo, dejándome llevar por el entorno. Así fue mi primera toma de contacto con Bruselas, una larga caminata por el centro que me permitió empezar a familiarizarme con lo que será mi nuevo hogar durante los próximos meses.
Recorrí algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad , tomé mis primeras fotos y registré mi ruta en Strava. En este post comparto ese primer recorrido y las sensaciones iniciales.
Una caminata sin rumbo por el centro de Bruselas
El recorrido empezó en el centro de la ciudad y me llevó hasta la Grand Place. Sus edificios, la amplitud de la plaza y la sensación de estar en un espacio con mucha historia hicieron que fuese, sin duda, uno de los lugares que más me impactó de todo el recorrido. Continué hacia el Manneken Pis, que reconozco que me decepcionó un poco por su tamaño y por la cantidad de gente que lo rodeaba.
Desde allí pasé por las Galerías Reales Saint Hubert, con un ambiente muy distinto y elegante, y seguí hacia Mont des Arts, una zona que me gustó especialmente por las vistas y la sensación de espacio abierto en pleno centro de la ciudad.
Seguí avanzando hasta llegar a la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, uno de los lugares que más me sorprendió del recorrido. Pude visitar su interior y quedé especialmente impresionada por la altura, la luz y la atmósfera que se respira, así como por sus vitrales. Desde allí continué hacia el Parque de Bruselas, uno de los espacios verdes más grandes del centro. A pesar de sus dimensiones, en esta época del año el parque se encontraba bastante tranquilo y con poca variedad de fauna y flora visible, algo lógico teniendo en cuenta el invierno y los días grises que acompañaron la caminata.
Llegué hasta la entrada del Palacio Real de Bruselas y el paseo terminó en el Parlamento Europeo, que pude ver desde el exterior.
Primeros días en Bruselas: invierno, adaptación y primeras sensaciones
Estas primeras semanas en Bruselas han estado marcadas por el invierno, los días grises y una ciudad que, al menos por ahora, se me presenta más fría y acelerada de lo que estoy acostumbrada. La adaptación, siendo sincera, está siendo algo caótica y estresante.
Los primeros días como estudiante Erasmus están siendo intensos. Todo es nuevo y voy improvisando sobre la marcha. Aún no tengo una rutina clara, los horarios cambian constantemente y cada desplazamiento se convierte en un pequeño aprendizaje. Bruselas se siente grande e intensa, pero empiezo a verla como un lugar lleno de posibilidades por descubrir, incluso en esta época del año.
Aunque de momento he visto pocos espacios verdes y la naturaleza no ha sido tan protagonista como imaginaba, sé que esta es solo una primera impresión. Con el paso del tiempo irán apareciendo los espacios verdes, las rutas tranquilas y los rincones donde bajar el ritmo que hagan que la ciudad se sienta un poco más cercana.
Un comienzo tranquilo, con mucho por descubrir
Este inicio más urbano me está sirviendo para observar y adaptarme a la ciudad antes de explorarla a fondo. Por ahora, Bruselas se descubre a través de paseos, rutas improvisadas y primeras sensaciones que aún necesitan tiempo para asentarse.
Sé que Bruselas y Flandes tienen mucho más que ofrecer más allá del centro histórico. Poco a poco irán apareciendo los espacios verdes, los caminos tranquilos y las rutas en bicicleta que me permitan conectar con el entorno a otro ritmo.
En los próximos meses quiero encontrar ese equilibrio entre ciudad y naturaleza, entre el ritmo del Erasmus y los momentos al aire libre.
Esto es solo el principio, ¡nos leemos muy pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!


