¡Hola a todos! En esta ocasión os quiero hablar sobre un artista que he descubierto gracias al museo De Reede, localizado en Amberes.
Se trata de Neo Rauch , con su exposición temporal llamada «Equilibrio», programada del 20 de junio al 19 de octubre de 2026.
¿Quién es Neo Rauch?
Neo Rauch es un artista alemán nacido en Leipzig, donde fué criado por sus abuelos debido a la prematura muerte de sus padres cuando el tenía solo 4 meses. Estudió en la Academia de Artes Visuales de Leipzig y fué la figura clave de la Nueva Escuela de Leipzig, un movimiento que impulsó el estilo figurativo en Alemania en los años 90, un momento en el que la performance y el arte abstarcto eran la norma.
Por ello es considerado como uno de los artistas mas importantes de su generación, para que os agais una idea, Neo Rauch es contemporaneo de artistas como Jean Michel Basquiat, Keith Haring o Takashi Murakami, pero, a mi parecer, injustamente, no goza de la fama internacional de estos artistas. Quizás por tener una obra a priori menos llamativa, más contemplativa, usando elementos figurativos realistas y abstractos menos impactantes o más tradicionales, pero no por ello la obra es menos transgresora.
¿Quieres dar una vuelta por la exposición de este enigmatico pintor? Vamos a visitar Amberes
El museo de Reede
El museo de Reede ser encuentra en Amberes, casi en frente del castillo Steen y cuenta con colecciones permanentes de Munch y grabados de Goya, lo que me impresionó gratamente. El museo se centra en las artes gráficas sobre papel, no es casualidad que la mayoría de la obra expuesta de Rauch sean litografías.
Equilibrio, la obra de Rauch
En la exposición dedicada al artista podemos encontrarnos con varias pinturas grandes y una gran cantidad de series de Litografías, medio el cual Rauch parece dominar, usando con maestria una limitada gama de colores en cada estampa.
En esta estampa, por ejemplo, usa el azul, el verde y un tono rosado de manera discreta pero eficaz. La mancha negra y la figuras se funden en una composición que une lo abstracto con lo figurativo. Rauch juega mucho con la escala, dispone a estos hombrecillos en la escena, aparentemente dentro de una cabaña. En la mesa se pueden ver unos edificios, a fuera,º en la ventana, también se ve un paisaje ¿ Es este universo un bucle infinito donde lo pequeño es grande, o lo grande pequeño?
Hay algo de la obra de rauch que inquieta a menudo, el uso de los personajes, objetos, y animales en conjunto para crear algo superior a ellos, una especie de quimera que recuerda al terrir cosmido de Lovecraft. En esta última litografía tambien nos encontramos con elementos que recuerdan a los Caprichos de Goya, el surrealismo mas primitivo y austero.
En cada un de sus obras, Rauch desarroya una narrativa, a veces es más hermética, mas dificil de seguir, genera preguntas dificiles de resolver. Otras veces esa narrativa es más emocional, como un sueño que uno recuerda y intenta descifrar al despertar. En esta obra se puede ver un hombre postrado en la cama, al parecer, rindiendo cuentas en un estado de debilidad, con cuatro mujeres que le observan condescendientes.
El estilo de Rauch da pié a la colaboración, en esta estampa monocromática trabaja junto a Rosa Loy, con dos estilos diferentes pero que encajan a la perfección.
Conclusión
La obra de Neo Rauch es extensa y merece la pena ser admirada con detenimiento, espero que esta pequeña introducción os haya servido para despertar la curiosidad por el artista y su exposición en el museo de Reede, si os pasais por Amberes ¡No dudeis en echar un vistazo!
¡Nos vemos en el proximo artículo!
Mi nombre es Marco Moyano, tengo 25 años y soy de Madrid. Hice mi Erasmus en Bruselas, en la escuela de artes LUCA (campus sint-Lukas). En Madrid estudio diseño Gráfico, pero quería cambiar de aires y decidí irme de Eramus en tercero de carrera, fui admitido en el programa de intercambio de «Graphic Storytelling» ( Ilustración y comic), donde cursaba asignaturas del Master y del segundo curso del Bachellor. Estuve en total 6 meses en Bélgica.
Mi experiencia en Belgica fué muy divertida y enriquecedora. Aprendí a desarroyar mi creatividad, a trabajar en equipo y me convertí en una persona más activa e independiente. Lo que más me gustó fué hacer amigos de todas partes del mundo y el ambiente multicultural de la ciudad.




