Vivir una temporada en Gante durante un Erasmus significa descubrir la ciudad poco a poco. No es solo una ciudad bonita: es una ciudad que se entiende caminando. Cada puente, cada canal y cada fachada cuenta una historia distinta.
Después de un mes recorriendo el centro entre clases, paseos y cafés junto al agua, terminé creando mi propia pequeña ruta arquitectónica por Gante. Lo mejor es que todos los lugares están a pocos minutos caminando entre sí, así que se puede hacer perfectamente en una tarde tranquila por el casco histórico.
1. Handelsbeurs
📍 Kouter 29
La ruta empieza en la plaza del Kouter, donde se encuentra Handelsbeurs.
Este edificio es un gran ejemplo del neogótico flamenco del siglo XIX, un estilo que recupera muchos elementos de la arquitectura medieval de la región. En su fachada se pueden observar detalles típicos como los arcos apuntados, las ventanas verticales estrechas y la decoración escultórica en piedra.
Originalmente estaba ligado a la actividad económica y comercial de la ciudad, algo lógico en una ciudad como Gante que durante siglos fue uno de los grandes centros comerciales del norte de Europa.
Hoy el edificio funciona como sala de conciertos y eventos culturales, lo que demuestra algo muy característico de Flandes: los edificios históricos siguen teniendo un papel activo en la vida urbana.
2. Hotel d’Hane-Steenhuyse
📍 Veldstraat 55
🚶 4 minutos caminando de Handelsbeurs
Desde el Kouter basta caminar unos minutos por la calle comercial principal para llegar a Hotel d’Hane-Steenhuyse.
Este palacio urbano del siglo XVIII es uno de los mejores ejemplos de arquitectura aristocrática neoclásica de la ciudad. A diferencia de las fachadas medievales del centro, aquí domina la simetría, las proporciones equilibradas y una ornamentación mucho más sobria.
Durante la ocupación francesa de Bélgica, incluso Napoleón Bonaparte se alojó en este edificio, lo que da una idea del prestigio que tuvo esta residencia.
Es uno de esos lugares que muchos turistas pasan por alto porque está en una calle muy comercial, pero arquitectónicamente representa la Gante de la élite política y económica del siglo XVIII.
3. De Post
📍 Korenmarkt / Graslei
🚶 6 minutos caminando de Hotel d’Hane-Steenhuyse
Siguiendo hacia el corazón del casco histórico se llega a uno de los edificios más fotogénicos de la ciudad: De Post.
Construido a principios del siglo XX como oficina central de correos, el edificio mezcla diferentes referencias históricas muy típicas de la arquitectura belga de esa época:
neogótico
neorrenacimiento flamenco
arquitectura monumental administrativa
La torre con reloj y los tejados inclinados recuerdan a las casas gremiales medievales, aunque a una escala mucho mayor.
Además está situado junto al famoso Saint Michael’s Bridge, desde donde se obtiene una de las vistas más conocidas de la ciudad.
Hoy el edificio se ha convertido en hotel y zona comercial, integrando perfectamente la arquitectura histórica en la vida contemporánea.
4. Sint-Michielskerk
📍 Sint-Michielsplein
🚶 2 minutos caminando de De Post
Muy cerca se encuentra Saint Michael’s Church, una de las iglesias más curiosas de Gante.
Su construcción comenzó en el siglo XV con una ambición enorme: levantar una torre que compitiera con las otras grandes torres del skyline de la ciudad. Sin embargo, por motivos económicos y políticos el proyecto nunca se terminó.
El resultado es una iglesia gótica impresionante con una torre sorprendentemente baja, algo que le da un perfil muy particular.
Arquitectónicamente destacan sus contrafuertes góticos, los grandes ventanales verticales y la amplitud de la nave, elementos característicos de las iglesias flamencas de finales de la Edad Media.
5. La casa de los waffles del Graslei
📍 Graslei 8
🚶 3 minutos caminando de Sint-Michielskerk
La ruta continúa hacia el muelle histórico de Graslei, probablemente uno de los lugares más bonitos de toda la ciudad.
Aquí se encuentra House of Waffles, lo que muchos estudiantes simplemente llaman la casa de los waffles del Graslei.
Más allá de los waffles, el edificio forma parte de una fila de antiguas casas gremiales medievales, construidas por los distintos gremios de comerciantes que operaban en el puerto fluvial de Gante.
Estas casas comparten rasgos muy característicos de la arquitectura flamenca:
fachadas estrechas y muy verticales
frontones escalonados o triangulares
ornamentación en piedra
grandes ventanas para la actividad comercial
Sentarse allí con un waffle mientras pasan los barcos por el canal es probablemente una de las experiencias más Erasmus que se pueden tener en Gante.
⭐ Mención especial: el bar más pequeño de Gante
📍 Groentenmarkt 5
🚶 2 minutos caminando de la casa de los Waffles de Graslei
A pocos pasos del Graslei se encuentra ‘t Galgenhuisje, considerado el bar más pequeño de Gante.
El edificio es diminuto y parece casi una casita pegada al canal. En realidad, en el siglo XVIII era una pequeña casa de vigilancia que controlaba la actividad del cercano mercado de verduras.
Arquitectónicamente es un ejemplo perfecto de arquitectura urbana funcional del centro medieval: edificios pequeños, compactos y adaptados a espacios muy limitados.
Hoy funciona como bar y apenas caben unas pocas personas dentro, por lo que muchas veces la gente termina tomando su cerveza fuera, junto al canal.
Un detalle curioso es su nombre: Galgenhuisje significa literalmente “la casita de la horca”. El nombre hace referencia a los castigos públicos que se realizaban antiguamente en los mercados medievales cercanos, algo que era relativamente común en muchas ciudades europeas de la época.
Hoy, por suerte, el ambiente es mucho más relajado y es simplemente uno de los lugares más pintorescos para terminar esta pequeña ruta por el centro histórico.
Fuente: TripAdvisor
Resumen de la ruta
Handelsbeurs
Hotel d’Hane-Steenhuyse
De Post
Sint-Michielskerk
Casa de los waffles del Graslei
⭐ Mención especial: ’t Galgenhuisje
Distancia total aproximada: 1–1.5 km caminando
Una ruta perfecta para una tarde explorando Gante.
Al final, lo que hace especial a Gante
no es solo la cantidad de edificios históricos que tiene, sino cómo forman parte de la vida diaria. Durante un Erasmus, estos lugares dejan de ser simplemente monumentos para convertirse en parte de la rutina: pasas por delante del Handelsbeurs camino a clase, cruzas el puente junto a De Post al caer la tarde, o terminas una noche con amigos cerca de ‘t Galgenhuisje. Poco a poco, la arquitectura deja de ser solo algo que miras como turista y pasa a formar parte de tu propia historia en la ciudad. Y quizás eso sea lo más bonito de vivir una temporada en Gante: que, sin darte cuenta, acabas creando tu propio mapa personal dentro de una ciudad con siglos de historia.
¡Hasta el próximo post!
Elena