Febrero en Flandes y Bruselas tiene algo especial. No es el mes más luminoso ni el más turístico, pero precisamente ahí está su magia. Las calles se vuelven más silenciosas, los canales reflejan cielos grises infinitos y la vida parece moverse a otro ritmo, más pausado y más real.
Cada mes quiero crear una galería personal de en Flandes y Bruselas, con fotos y vídeos que no solo enseñen lugares, sino también momentos. Porque viajar (y vivir aquí) no siempre es buscar grandes monumentos, sino aprender a mirar lo cotidiano con otros ojos.
En esta recopilación encontrarás escenas de invierno en Flandes, rincones con encanto en Bruselas, detalles urbanos, naturaleza dormida y pequeños instantes que explican mejor que cualquier guía cómo se siente esta región en febrero. Cada imagen va acompañada de su contexto: qué estaba pasando, por qué me llamó la atención y qué historia hay detrás.
Si estás pensando en viajar a Bélgica en invierno, si te interesa descubrir otra cara de Bruselas más allá de lo típico, o simplemente te apetece pasear visualmente por el norte de Europa, esta galería es para ti.
Paseando sin rumbo me encontré con esta joya arquitectónica: el Vaux-Hall de Bruselas (también conocido como Waux-Hall). Fue un histórico salón de espectáculos situado en el Parque de Bruselas y, tras su restauración, hoy funciona como espacio cultural y de entretenimiento.
El día 15 nevó y, como isleña que soy, me emocioné muchísimo. No estoy acostumbrada a ver nevar, así que imaginaros mi cara. Qué bonita está Bruselas vestida de blanco… parecía otra ciudad, más silenciosa y aún más mágica.
El Palacio de la Bolsa de Bruselas (Palais de la Bourse) es uno de mis edificios favoritos del centro. Me parece impresionante tanto por fuera como por dentro. Os recomiendo entrar y cruzar la plaza para admirar su interior con calma. Tras la renovación completada en septiembre de 2023, el edificio se ha transformado en un espacio cultural y recreativo donde encontramos Belgian Beer World, una skybar con vistas a la ciudad y diferentes espacios de encuentro. Un ejemplo perfecto de cómo Bruselas mezcla historia y vida contemporánea.
Después de un día de lluvia constante, por fin escampó y pude salir a dar un paseo. Me fijaba en cómo las luces se reflejaban en el suelo mojado… esos pequeños detalles que solo aparecen cuando deja de llover y que hacen que la ciudad brille de otra manera.
Sí, me encantan los paseos nocturnos. En este vídeo se ve la Iglesia de Nuestra Señora de la Capilla, uno de los edificios religiosos más antiguos e históricamente significativos de Bruselas. Está situada en el barrio de Marolles y la entrada es gratuita. De noche tiene un aire aún más especial, casi cinematográfico.
Realmente creo que la Grand-Place es la plaza más bonita que he visto nunca. Y por la noche, iluminada, incluso mejora. Es de esos lugares que, aunque hayas visto mil veces en fotos, te siguen impresionando en persona.
Del 12 al 15 de febrero pude disfrutar del Bright Brussels Festival, un festival de luces gratuito que transforma el centro de la ciudad con instalaciones artísticas. Merece muchísimo la pena; durante esos días, Bruselas se convierte en un auténtico escenario al aire libre.
El día 25 Bruselas nos regaló 18 grados. Y claro, todo el mundo salió a celebrarlo: parques llenos, terrazas completas, colas para sentarse al sol… El ambiente era inmejorable. Es increíble cómo unos grados de más cambian completamente el ánimo de una ciudad.
Así fue como terminé el día 25: sentada en el Mont des Arts (mi lugar favorito de la ciudad), escuchando a un músico tocar “Let Her Go” al atardecer. Un final inmejorable, lo sé.
Visité Brujas por primera vez, con apenas 3 grados, y hacía tanto frío que no pude disfrutarla como me hubiese gustado. Por eso, dos semanas después volví (y aproveché para hacer la ruta en bici por el canal).
Los rincones mágicos están en todas partes. En la primera foto aparecen dos tiendas de antigüedades con un encanto muy auténtico. En otra imagen, un ejemplo del street art que te encuentras paseando: forma parte de la Ruta del Cómic de Bruselas, un museo al aire libre con más de 70 murales repartidos por la ciudad.
La imagen central muestra el mural “La terre en fleur” del artista belga Edmond Dubrunfaut, integrado en la estación de metro Louise (y qué regalo encontrárselo en el día a día).
Y la última fotografía recoge una de las preciosas fachadas que tanto me fascinan: la Maison Langbehn (también conocida como Maison Devalck), una casa de estilo Art Nouveau situada en Schaerbeek. Bruselas es famosa por su arquitectura en este estilo, y perderse mirando fachadas es casi un plan en sí mismo.
Conclusión
Febrero me ha demostrado que el invierno en Bruselas y en Flandes no es gris, sino lleno de matices. Entre nieve inesperada, lluvias, luces y días casi primaverales, he aprendido a disfrutar de los pequeños detalles: reflejos en el suelo mojado, fachadas con historia y paseos sin prisa.
Esta galería es, al final, mi forma de guardar y compartir cómo se vive realmente un febrero en Bélgica.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!





