¡Hola!
Hoy he pillado el tren de Amberes hacia una de las ciudades más universitarias de Bélgica, Lovaina, específicamente vamos a la plaza Ladeuze. Aquí se encuentra un edificio de ladrillo muy chulo con una torre muy alta, es la Biblioteca de la Universidad KU Leuven.
Si pasas por al lado, podrías pensar que es un palacio histórico cualquiera, pero hoy os explico cual es la historia de este edificio, que tiene mucho por detrás.
Destrucción.
La biblioteca original no estaba en este sitio, realmente estaba en otro edificio de la ciudad. En 1914, durante la primera guerra mundial, las tropas alemanas incendiaron la ciudad y la biblioteca se quemó y con ella un montón de libros y manuscritos.
Lo triste es que la destrucción no acabo aquí, luego de la guerra se construyó el edificio que está hoy en la plaza Ladeuze, pero ¿A que no adivináis que pasó? Vino la segunda guerra mundial y con ella la biblioteca se volvió a destruir, perdiéndose muchos libros con ella.
Reconstrucción.
Aquí es donde viene una de las cosas más interesantes de la biblioteca. Tras la primera guerra mundial, se decidió reconstruirla con un estilo Neorrenacentista Flamenco. Es decir, fue un edificio diseñado en los años 20 que imitaba perfectamente un diseño flamenco de hace 400 años, con ladrillo rojo, piedra blanca y tejados de pizarra escalonados, y bueno, por su puesto mucha decoración escultórica. Al quemarse por segunda vez, decidieron que no iban a hacer un diseño moderno, sino que repetirían exactamente igual el edificio anterior.
El interior.
Creo que esta es la parte que más me gustó de la biblioteca. Hay una sala de lectura que es super chula, con recubrimientos de paneles de madera oscura, techos muy altos y ventanales gigantes que llenan las mesas de luz. Es una ambiente muy guay, entrar y ver a todos los estudiantes enfocados en sus cosas en el espacio tan grande, da mucha tranquilidad.
La torre.
Uno de los elementos más importantes de este edificio es su torre de 87 metros de altura. Ponerle un campanario a una biblioteca no es algo muy común, pero querían que fuera un edificio que dominara las vistas de la ciudad. De hecho, se dice que el arquitecto se inspiró en la Giralda de Sevilla para diseñar la torre, muy guay.
Dentro de la torre está uno de los carrillones (Instrumento) más grandes de Europa. Fue un regalo de una asociación de Estados Unidos, en memoria de los soldados que murieron en la guerra. Mientras vas subiendo las escaleras en espiral puedes ver el instrumento, y también hay muchas fotos de la destrucción y reconstrucción del edificio.
Lo mejor es que después de tantos escalones de subida, te encuentras con una de las mejores vistas panorámicas de Flandes.
Espero que os animéis a visitar este edificio, y ya sabéis su historia y podréis ser el guía de vuestros amigos jajaja.
Nos vemos en la próxima entrada.
Ricardo 🙂
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!
