¡Hola a todooooossss!!!
Si hay algo que me parece que hace muy especial a Gante es la forma en la que se ilumina cuando cae la noche. Sus edificios históricos, sus calles y sus canales se iluminan dando la sensación de que estas paseando por un escenario sacado de una película.
Pero ¿y si os dijera que hay un fin de semana al año en el que Gante decide apagar parte de esa iluminación?
Pues sí chicos, ¡como lo leéis! El pasado fin de semana la ciudad nos mostró una cara un poquitín diferente a la que estamos acostumbrados en nuestros paseos nocturnos.
Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo este vídeo que colgó un compañero para que podáis ver con vuestros propios ojos cómo cambia la ciudad cuando las luces dejan de ser las protagonistas.
¿Os habíais fijado alguna vez en cómo se iluminan los edificios de Gante?
Os voy a contar una pequeña anecdota. Durante mis primeros días en Gante, salí a pasear con un amigo que estudia Arquitectura y, mientras caminábamos, me explicó cómo se ilumina la ciudad. Me contó que una de las cosas que le encanta en Gante es como la iluminación está pensada en destacar su arquitectura, en lugar de únicamente colocar farolas que iluminan el suelo, como estamos acostumbrados en España.
A partir de ahí empecé a fijarme mucho más en algo que hasta entonces me había pasado bastante desapercibido: la importancia de la iluminación en todo lo que vemos cuando paseamos por Gante de noche. Solemos fijarnos en sus canales, sus calles o sus edificios, pero pocas veces pensamos en cómo la luz influye en la forma en que los percibimos.
Y un dato muuuy curioso que he descubierto haciendo este blog es que Gante fue la primera ciudad de Bélgica en contar con un plan de iluminación arquitectónica, en 1999. Desde entonces, lleva más de 25 años trabajando en cómo iluminar sus edificios y espacios públicos para destacar su arquitectura y crear una imagen nocturna reconocible.
Es decir, que esa iluminación que hace que algunos monumentos parezcan sacados de una película no es fruto de la casualidad. Detrás hay una planificación que busca resaltar los detalles arquitectónicos y conseguir que la ciudad tenga una identidad propia cuando cae la noche.
¿Por qué decide Gante apagar sus luces?
La iniciativa detrás de todo esto se conoce como Nacht van de Duisternis, que podríamos traducir como la Noche de la Oscuridad. Su objetivo es concienciar sobre la contaminación lumínica y hacernos pensar en algo de lo que igual no estamos tan concienciados: el impacto que tiene el exceso de luz artificial en nuestro entorno.
Y es que aunque iluminar una ciudad tiene muchas ventajas y sin duda da un toque especial a la ciudad, también consecuencias. La contaminación lumínica puede dificultar la observación de las estrellas, alterar los ciclos naturales de los animales y afectar a sus hábitos nocturnos. Además, mantener encendidas las luces también implica un consumo de energía.
Por eso, durante esta iniciativa, se apaga parte de la iluminación ornamental de los monumentos y edificios. Eso sí, ¡no os preocupéis! La iluminación funcional de las calles se mantiene encendida, así que no se trata de dejar Gante completamente a oscuras.
La idea es sencilla, demostrar que no siempre necesitamos tanta luz para disfrutar de una ciudad y recordar que utilizarla de forma responsable también ayuda a cuidar el entorno.
¿Qué actividades se hicieron el sábado?
La iniciativa no consistió únicamente en apagar las luces. El sábado 10 de octubre también se organizaron actividades para aprovechar la noche de una forma diferente.
Una ruta nocturna por Bourgoyen-Ossemeersen
Uno de los planes tuvo lugar en la reserva natural de Bourgoyen-Ossemeersen, en Gante. Allí, el observatorio astronómico Volkssterrenwacht Armand Pien organizó una ruta nocturna en colaboración con los guías de naturaleza de Natuurpunt Gent.
Durante el paseo, los participantes descubrieron más sobre las plantas y los animales que desarrollan su actividad durante la noche. Y, después de la caminata, llegó otro de los momentos más interesantes, la observación del cielo con telescopios.
La actividad contó con dos grupos, que salieron a las 19:30 y a las 20:30. La participación costaba 5 euros y era necesario inscribirse previamente. ¡Y las plazas se agotaron!
Además, Armand Pien también organizó observaciones astronómicas en otros lugares de la región, como De Kaaihoeve, en Meilegem, y Het Leen, en Eeklo.
Descubrir la noche en Gentbos
Otra propuesta tuvo lugar en Gentbos, en Merelbeke-Melle, a poca distancia de Gante. En este caso, se organizó una actividad gratuita pensada para disfrutar de la noche en familia.
La programación incluía un paseo con actividades y preguntas para descubrir más sobre la oscuridad y los pequeños animales que viven en el suelo. La actividad terminó con la liberación de animales nocturnos recuperados, y quienes se quedaron hasta más tarde también pudieron observar el cielo con telescopios a partir de las 21:00.
Una forma diferente de acercarse a la naturaleza y descubrir que, cuando cae la noche, el entorno sigue lleno de vida, aunque no siempre podamos verla.
Y es que, aunque estamos acostumbrados a ver Gante iluminada por la noche, iniciativas como esta nos recuerdan que detrás de esas luces también hay decisiones sobre cómo queremos disfrutar de la ciudad y cuidar su entorno.
¡Hasta el próximo blog!
¡Hola!!!!! Soy Clara Fuentes, estudiante de Protocolo y Organización de Eventos en Madrid. Este año he decidido meter mi vida en una maleta e irme de erasmus a Gante durante todo un año a vivir una nueva experiencia al máximo. Me encanta viajar, conocer sitios nuevos y sobre todo cotillear las historias que hay detrás de cada uno de ellos.
Por eso, estoy muuuy ilusionada de ser vuestra corresponsal de Patrimonio este primer semestre y tener la excusa perfecta para recorrerme Flandes, descubrir sus mejores secretos y enseñaros esos rincones que quizás pasan desapercibidos.

