En el corazón de Europa, entre Países Bajos y Bélgica, se encuentra Baarle, una localidad que parece irreal. Este municipio no es famoso por sus monumentos, sino por tener una de las fronteras más curiosas y desconcertantes del mundo.
Lo que comúnmente se conoce como Baarle está formado por dos localidades distintas: Baarle-Nassau (Países Bajos) y Baarle-Hertog (Bélgica). Ambas localidades están entrelazadas, dando lugar a una estructura territorial fascinante. Esta frontera no es reciente, sino que se remonta a la Edad Media, cuando la tierra se dividía entre familias nobles. Baarle-Hertog era parte del Ducado de Brabante, mientras que Baarle-Nassau pertenecía a la Casa de Nassau. Cuando Bélgica se independizó de los Países Bajos en 1831, muchas de estas divisiones feudales se mantuvieron, y no fue hasta 1995 cuando se trazaron oficialmente las fronteras tal como se conocen hoy.
El resultado de esta historia nos da un municipio de los más impresionante, y es que algunas fronteras pueden atravesar casas, tiendas o restaurantes, por lo que, si tienes la “suerte” de entrar en una de estas casas, puede que geográficamente puedas cruzar de un país a otro con tan solo andar de la cocina al salón. Las fronteras están marcadas en el suelo con cruces blancas y letras: «NL» para Países Bajos y «B» para Bélgica, para que los visitantes (y los vecinos) sepan en qué país están. ¡Menos mal que no cambia la hora como en Gibraltar o Portugal!
Esto ha dado lugar a problemas en algunas ocasiones, por ejemplo, durante la pandemia de COVID-19, los negocios del lado belga estaban obligados a cerrar mientras que sus vecinos holandeses, a pocos metros, seguían abiertos. Algunas tiendas con entrada en Bélgica y escaparate en los Países Bajos tuvieron que cerrar una parte de su espacio, dependiendo de las restricciones de cada gobierno.
Más allá de estas complicaciones burocráticas, Baarle es un lugar que atrae a turistas por su situación tan inusual, y es que ¿quién no querría estar en dos países a la misma vez? Aquí es fácil, solo tienes que poner un pie en la frontera belga, y el otro en la de Países Bajos.
¡Hola! Soy Lucía Cotán Fernández, estudiante de traducción e interpretación en la UPO, aunque ahora estoy de Erasmus en Amberes, estudiando en la KU Leuven. Tengo 21 años y desde siempre me ha apasionado el arte y viajar. En este blog compartiré mis experiencias y curiosidades sobre Flandes, una región con una historia fascinante que descubriremos juntos. ¿Nos leemos?