¡Hola a todos!
Si habéis seguido mis últimos posts, sabréis que el dominio de Bokrijk (en Genk) me tiene fascinado. Ya os hablé de la locura de pedalear a través del agua y de la paz de su Arboretum. Pero me faltaba contaros lo más importante, la razón por la que este sitio es famoso en toda Bélgica: su Museo al Aire Libre.
No os imaginéis un museo aburrido con vitrinas. Imaginad un pueblo entero, con más de 120 edificios históricos reales, donde puedes caminar literalmente por el pasado de Flandes.
¿Qué es exactamente Bokrijk y por qué tiene de todo?
Para entender este lugar, hay que saber que Bokrijk es un Dominio Provincial. Es un terreno gigantesco (550 hectáreas) que la provincia de Limburgo compró para conservar el patrimonio y la naturaleza.
La idea del museo nació en los años 50 con un objetivo urgente: la modernización estaba destruyendo las antiguas granjas y molinos de Flandes. Bokrijk decidió «salvarlos». ¿Cómo? Desmontándolos ladrillo a ladrillo de su lugar original y reconstruyéndolos aquí. Así que lo que veis no son decorados de cartón piedra; son edificios auténticos con siglos de historia traídos de todas las esquinas del país.
Qué ver: De la Edad Media a los Años 60
El museo es tan grande que se divide en secciones geográficas (Campine, Flandes Oriental y Occidental, etc.), pero lo que más impacta es la variedad:
La Vida Rural (Siglo XVII – XIX): Verás molinos de viento gigantes, granjas de techo de paja, una escuela antigua donde puedes sentarte en los pupitres de madera, una iglesia románica y hasta una horca (sí, donde juzgaban a la gente).
Los Actores («Living History»): Lo que hace especial a Bokrijk es que está «vivo». Hay actores vestidos de época que hacen el papel de el maestro, el cura o el granjero. Puedes interactuar con ellos, ver cómo hornean pan a la antigua o cómo trabajan el cuero. No es un parque temático, es historia viviente.
«The Sixties» (Los Años 60): Esta es la parte más curiosa y divertida. Han recreado un barrio entero de 1960. Entras en una casa con el papel pintado psicodélico, ves los primeros televisores, una gasolinera vintage y un cine poniendo películas de la época.
Aquí podréis encontrar un mapa interactivo de las zonas.
Curiosidades que me sorprendieron
El traslado: Cada edificio tiene una placa que dice de dónde vino. Es alucinante pensar en la logística de mover una iglesia entera desde el otro lado del país.
La Cervecería: Como no podía ser de otra forma en Bélgica, tienen una cervecería histórica donde explican cómo se hacía la cerveza antiguamente (y sí, se puede probar).
Animales: El museo también conserva razas de animales de granja antiguas que estaban en peligro de desaparecer.
Guía Práctica
Entrada: A diferencia del Arboretum o el carril bici (que son gratis), el Museo al Aire Libre es de pago (unos 15€ para adultos, pero revisad descuentos de estudiante).
Horario: Ojo, porque cierra en invierno (de noviembre a marzo, aprox). Abre sus puertas en primavera, justo cuando empieza el buen tiempo.
Cómo llegar: Tren a la estación de Bokrijk. Desde allí es un paseo corto.
Bokrijk es el lugar perfecto para entender cómo vivía la gente en Flandes antes de los ordenadores y los trenes de alta velocidad. Es un plan de día completo: naturaleza, deporte y un viaje en el tiempo.
¿Os gustaría vivir en una de esas granjas antiguas o preferís la comodidad moderna? ¡Os leo!
¡Hola a todos! Mi nombre es Marc Herrero y los próximos meses seré vuestro corresponsal de Ciclismo y Naturaleza. Me encargaré de descubriros las rutas más espectaculares y los paisajes secretos de Flandes.
Tengo 21 años, soy de Barcelona y estudio Matemática Computacional y Analítica de Datos. Siempre me ha movido la curiosidad, y por eso he decidido hacer un Erasmus en Lovaina durante este primer semestre.
Además, soy un apasionado de las dos ruedas. Mi aventura empezó con el BMX y el trial, pero donde he pasado más horas ha sido en la bici de montaña.
Os invito a que me acompañéis en lo que van a ser unos meses llenos de naturaleza, ciclismo y mucho más. ¡Nos vemos en las rutas!