Pocas fachadas en Flandes impresionan tanto como la del Ayuntamiento de Lovaina. Si has estado por la Grote Markt, seguro que te ha pasado lo mismo: te paras frente a él, levantas la vista y te preguntas cómo es posible que algo tan recargado siga en pie. Con sus torres puntiagudas, esculturas por todas partes y ventanas perfectamente simétricas, parece salido de un cuento. Y lo mejor: está justo en el corazón de la ciudad, a menos de cinco minutos caminando de la universidad y rodeado de terrazas donde tomar algo con vistas al pasado.
Un poco de historia
Su construcción empezó en 1448 y duró más de 20 años. Se levantó en el mismo lugar donde estaba el antiguo ayuntamiento medieval, justo cuando Lovaina era una ciudad en pleno auge comercial y académico. La ciudad competía con otras grandes ciudades flamencas como Brujas o Gante, y quería demostrar su riqueza y prestigio.
El arquitecto principal fue Matthijs de Layens, una figura clave del gótico brabantino. Fue él quien rediseñó el edificio original para darle esa simetría y elegancia que lo hace tan reconocible hoy. Si os fijáis bien, el diseño es similar al del Ayuntamiento de Bruselas, pero aún más decorado.
¿Y esas estatuas?
Una de las primeras cosas que sorprende es que está literalmente cubierto de estatuas. Hay 236 nichos, cada uno con una figura esculpida. Pero aquí viene lo curioso: las estatuas no son originales del siglo XV. La mayoría se añadieron en el siglo XIX durante una restauración historicista. Estas representan diferentes figuras: desde Reyes, santos y nobles que marcaron la historia de Lovaina y de Flandes, hasta figuras bíblicas y personajes ilustres relacionados con la Universidad de Lovaina. Es una especie de enciclopedia esculpida en piedra que mezcla historia local, saber y poder.
Visitas al interior
Más allá de la fachada, el interior también merece una visita. Puedes apuntarte a una visita guiada (consulta horarios en la oficina de turismo justo enfrente) para ver las salas de recepción, la escalera monumental, y algunas obras de arte de artistas locales. También es un buen lugar para aprender más sobre la historia de la ciudad, que va mucho más allá de su famosa universidad.
Así, el Ayuntamiento de Lovaina es uno de los mejores ejemplos del gótico en Europa y una parada imprescindible para cualquiera que visite la ciudad con interés por la arquitectura o la historia del arte. Su fachada minuciosamente decorada y su historia vinculada al desarrollo urbano y académico de Lovaina lo convierten en mucho más que un edificio bonito: es un símbolo de la identidad local y del esplendor flamenco.
¡Hola a todos! Me llamo Omayma Arkoubi y tengo 21 años. Apasionada del arte y estudiante de Derecho cursando mi último año, he cambiado momentáneamente Barcelona por Flandes para explorar todo lo que tiene para ofrecer. En concreto, estoy realizando mi erasmus en la ciudad de Amberes. Como corresponsal de arte, quiero llevaros conmigo a descubrir museos, rincones con historia y todo el patrimonio que esta región esconde. Me ilusiona compartir cada hallazgo con vosotros. ¡Acompañadme en esta aventura!

