Llega un momento durante el Erasmus en el que dejas de contar los días que faltan para el próximo viaje y empiezas a contar los que quedan antes de volver a casa. De repente, aquello que parecía lejísimos está a la vuelta de la esquina: el fin del semestre, las despedidas, las maletas y esa sensación extraña de no saber muy bien si tienes ganas de volver o de quedarte un poco más.
La vuelta a casa puede ser uno de los momentos más estresantes de toda la experiencia Erasmus. Entre trámites, logística y emociones, es fácil sentirse abrumado. La buena noticia es que con un poco de organización puedes evitar gran parte del caos.
Empieza los trámites antes de lo que crees necesario
Uno de los errores más comunes es dejar todo para la última semana. Cuando se acerca la fecha de regreso, cada día parece tener menos horas.
Haz una lista de todo lo que necesitas cerrar:
- Contrato de alquiler y devolución de la fianza.
- Cuenta bancaria belga (si abriste una).
- Tarjeta SIM local.
- Contratos de electricidad, internet o seguros.
- Certificados y documentos de la universidad.
- Últimas compras o ventas de objetos que no te llevarás.
Tenerlo todo apuntado te ayudará a visualizar qué queda pendiente y evitará sorpresas de última hora.
No subestimes el poder de una maleta
Es increíble la cantidad de cosas que una persona puede acumular en unos meses. Ropa para todas las estaciones, apuntes, recuerdos, decoración, regalos, utensilios de cocina y compras impulsivas de viajes de fin de semana.
Un consejo: empieza a hacer limpieza dos o tres semanas antes de marcharte.
Pregunta en grupos de estudiantes internacionales si alguien necesita lo que tú ya no quieres. Muchas residencias y asociaciones de estudiantes también organizan puntos de donación para objetos en buen estado.
Tu espalda, tu cartera y la aerolínea te lo agradecerán.
Consigue todos los documentos antes de despedirte de la universidad
Antes de abandonar Flandes, asegúrate de tener:
- El Certificate of Stay firmado.
- Cualquier documento que solicite tu universidad de origen.
- Información sobre las notas y cuándo estarán disponibles.
- Contactos de las oficinas internacionales por si surge algún problema después de tu regreso.
Es mucho más fácil solucionar cualquier incidencia mientras sigues allí que intentar hacerlo desde otro país semanas después.
Las despedidas nunca son fáciles
Probablemente este sea el aspecto más complicado de todos.
Durante meses has compartido clases, viajes, cenas improvisadas y conversaciones interminables con personas que hace unos meses eran completos desconocidos. Ahora toca decir adiós.
No intentes encajar veinte despedidas en las últimas cuarenta y ocho horas. Aprovecha las semanas finales para quedar con la gente que ha sido importante para ti. Haz fotos, intercambia contactos y permite que esos momentos tengan espacio.
No hace falta convertir cada despedida en un drama. Muchas de esas personas seguirán formando parte de tu vida, aunque sea desde otra ciudad o país.
Reserva tiempo para tus lugares favoritos
Antes de marcharte, vuelve a esos sitios que hicieron especial tu Erasmus.
Quizá sea tu cafetería favorita en Gante, un paseo junto a los canales de Brujas, una terraza en Lovaina o ese rincón de Amberes donde te refugiabas cuando necesitabas desconectar.
A veces estamos tan ocupados organizando la vuelta que olvidamos disfrutar los últimos días del lugar que hemos llamado hogar durante meses.
Prepárate para el regreso emocional
Hay algo de lo que se habla poco: el post-Erasmus.
Muchas personas vuelven a casa esperando sentirse exactamente igual que antes y descubren que han cambiado. También descubren que su vida en casa ha seguido avanzando mientras estaban fuera.
Es normal echar de menos la libertad, la espontaneidad y la intensidad social del Erasmus. También es normal sentir nostalgia incluso cuando estás feliz de volver.
Date tiempo para adaptarte. No intentes comparar constantemente tu nueva rutina con la vida que tenías en Flandes. El Erasmus termina, pero todo lo que aprendiste durante esos meses se queda contigo.
Un último consejo
La última semana probablemente será caótica. Habrá maletas abiertas por toda la habitación, listas interminables, despedidas inesperadas y algún que otro momento de estrés.
Pero intenta detenerte un instante y mirar a tu alrededor, porque algún día recordarás ese caos con una sonrisa. Y te darás cuenta de que no estabas simplemente volviendo a casa, estabas terminando una de las aventuras más importantes de tu vida.
Hasta la próxima!
Elena