El choque cultural
Si hay algo que me ha sorprendido en el tiempo que llevo en Flandes, es sin duda su cultura ciclista. La bici es el medio de transporte por excelencia, en Lovaina por lo menos hay más tráfico de bicis que de coches. Todo el mundo tiene una con su toque único: familias que llevan a sus niños en asientos en la parte de atrás, repartidores que tienen integrado un cajón en la bici, lo que conocemos como food truck en versión bici, y por supuesto bicis normales, de las de toda la vida… En fin, que las bicicletas están en todos lados, hay muchísimas, y en algún sitio tendrán que guardarlas. En este blog, os cuento cómo son los parkings de bicis que utilizan por aquí, un concepto muy distinto a los típicos barrotes que tenemos en España para candar las bicis.
Cómo son por dentro
Son subterráneos y están vigilados, como un parking de coches, pero para bicis, con plazas numeradas y todo. Son enormes: filas y filas de bicis, unas encima de otras, con una especie de rampita que se baja para subir la rueda de tu bici al piso de arriba sin hacer fuerza, yo por ahora solo me he atrevido a aparcar en las filas de abajo. Para bajar hasta el parking, en vez de ascensor hay unas escaleras con un canalillo al lado, pensado para que puedas bajar la bici rodando sin que vaya dando golpes contra los escalones. Es un sistema sencillo, pero muy práctico. No cabe duda que la ciudad está pensada para bicis.
Dónde están en Lovaina
El más grande está debajo del Martelarenplein, justo en la estación de tren, tiene capacidad para más de 3.700 bicis y se inauguró hace relativamente poco, en 2023. También hay uno bajo el edificio del Ayuntamiento (Stadskantoor) y al otro lado de las vías. Entre los tres superan ya las 10.000 plazas cubiertas para bicis. Hay otro más pequeño y muy usado en pleno centro, bajo el Rector De Somerplein, con sitio para 550 bicis, abierto las 24 horas y gratis las primeras 72 horas.
Es gratis, pero quién lo paga
Es verdad que es gratis, aunque no solo por fondos europeos como yo pensaba al principio. Los financian sobretodo la propia compañía de trenes belga, SNCB, y el ayuntamiento de Lovaina, dentro de su apuesta por la movilidad en bici. Y aun habiendo tantísimas plazas, están llenos casi siempre. A veces cuesta encontrar hueco, lo cual dice mucho de la cantidad de gente que se mueve en bici aquí a diario.
No es solo cosa de Lovaina
Investigando un poco, descubrí que esto no es exclusivo de Lovaina, la propuesta de los parkings de bicis se extiende por distintos lugares de Flandes. En Gante, la estación de Gent-Sint-Pieters tiene en marcha lo que están llamando el parking de bicis cubierto más grande de Europa, que tendrá 17.000 plazas repartidas en varias zonas. En Malinas hay tres grandes parkings alrededor de la estación con capacidad para 2.700 bicis, además de otros parkings cubiertos por el centro. Y en Amberes hay casi 6.000 plazas en parkings vigilados, sin contar los miles de aparcabicis sueltos por la calle. Vamos, que esto es una cosa muy flamenca.
Un dato curioso
Según el Gobierno flamenco, en Flandes hay prácticamente tantas bicis como habitantes, unos 7 millones. Con este panorama, tiene todo el sentido que inviertan en estos parkings de bicis, si no, las calles estarían llenas de bicis.
Así que..
Si venís a Lovaina, o a cualquier otra ciudad de Flandes y traéis o alquiláis una bici, perded el miedo a dejarla en uno de estos parkings: son gratis, de libre acceso, están vigilados con cámaras y, aunque al principio impresionen por su tamaño, en dos días te acabas acostumbrando.
Os dejo más info sobre el parking de Lovaina, la cultura ciclista en Flandes y cómo viajar en tren con vuestra bici.
Soy Cristina, de Valencia, y estudio Administración y Dirección de Empresas. Este cuatrimestre estoy haciendo mi Erasmus en Lovaina, una ciudad que enamora por su ambiente universitario y sus rincones llenos de historia. Aquí soy corresponsal de naturaleza y ciclismo, así que os iré compartiendo los bosques, parques y rutas en bici que voy descubriendo por Flandes, además de mi experiencia como estudiante en la KU Leuven. Estoy segura de que estos meses van a ser una experiencia inolvidable, ¡y espero que os sirvan de inspiración para vivir la vuestra!

