Hola, soy Marco otra vez, y hoy os voy a contar un poco sobre un pintoresco museo que se encuentra en Gante.
La exposición permanente
Huis van Alijn o «la casa de Alijn» es un museo dedicado a las costumbres y recuerdos de las familias de clase media durante el siglo XX. Para ello se sirve de objetos cotidianos, recreaciones de habitaciones, videos y fotografías, para documentar el día a día de las familias flamencas del siglo pasado. La exposición está dividida en diferentes salas temáticas como vacaciones, desayuno o fiesta. Nos encontramos objetos como colecciones de despertadores antiguos, un teléfono vintage, un bonito diorama/colage de las vacaciones y objetos que con los que puedes interactuar como este molinillo de café.
La nueva exposición
La nueva exposición de la Huis van Alijn aborda el tema de la fiesta y la música durante el siglo XX y parte del XI en Gante. También está dividida en diferentes secciones según la década y el estilo musical que predominó. Nos muestra entradas a conciertos y discotecas, albumes vintage, carteles, objetos relacionados con el mundo festivo y también cuenta con videos y música que puedes ir escuchando mientras visitas cada parte de la exposición. En la zona del tecno me puse a bailar sin querer con la música ¡El ritmo es muy pegadizo!
En la zona de tecno hay una recreación de un baño donde puedes pintar con rotuladores.
El museo también tiene un patio centrar muy bonito con una terraza donde descansar después de ver el museo, es recomendable pasarse para verlo ¡Tiene su gracia!
Mi nombre es Marco Moyano, tengo 25 años y soy de Madrid. Hice mi Erasmus en Bruselas, en la escuela de artes LUCA (campus sint-Lukas). En Madrid estudio diseño Gráfico, pero quería cambiar de aires y decidí irme de Eramus en tercero de carrera, fui admitido en el programa de intercambio de «Graphic Storytelling» ( Ilustración y comic), donde cursaba asignaturas del Master y del segundo curso del Bachellor. Estuve en total 6 meses en Bélgica.
Mi experiencia en Belgica fué muy divertida y enriquecedora. Aprendí a desarroyar mi creatividad, a trabajar en equipo y me convertí en una persona más activa e independiente. Lo que más me gustó fué hacer amigos de todas partes del mundo y el ambiente multicultural de la ciudad.





