¡Hallo a todos y a todas!
Durante todos estos meses os he ido contando mi experiencia como estudiante Erasmus en Flandes: mis anécdotas, mis visitas, mis descubrimientos gastronómicos y algún que otro momento de crisis existencial provocado por el clima belga. Pero creo que, para hablar de un Erasmus, no basta con una sola voz.
Por eso hoy os traigo algo diferente: una pequeña charla con algunas de las amigas que he conocido durante esta aventura. Porque cada Erasmus es distinto, pero también hay muchas cosas que terminan uniéndonos a todos.
¿Por qué Flandes y por qué Bruselas?
Elegir destino Erasmus no es una decisión sencilla. Dependiendo de los estudios, los objetivos o simplemente las ganas de aventura, cada persona busca cosas diferentes.
En el caso de Julia y Elisa, sus intereses académicos y su pasión por las relaciones internacionales hicieron que Bruselas fuese una elección casi natural. Al fin y al cabo, estamos hablando de la capital de Europa.
Por otro lado, Cristina y Uxue buscaban una ciudad donde pudieran practicar francés, pero sin renunciar al inglés y al ambiente internacional. Y ahí Bruselas juega con ventaja. Es una ciudad donde puedes escuchar cinco idiomas distintos antes de llegar a la siguiente esquina.
¿Tuvisteis algún shock cultural al llegar?
Y aquí, amigas, hubo una respuesta prácticamente unánime: la basura.
Porque sí, uno llega pensando que el shock cultural será el idioma, la comida o las costumbres. Pero no. Resulta que lo que te deja completamente descolocado es descubrir que no hay contenedores como los que conocemos en España y que los días de recogida de basura son casi una ciencia exacta.
Aun así, creo que es mejor que os lo cuenten ellas mismas, porque ninguna explicación mía hará justicia a las caras de confusión que ponemos cada vez que lo hablamos.
¿Con qué os quedáis de vuestra experiencia Erasmus en Flandes?
Aquí tampoco hubo demasiadas dudas.
Lo mejor del Erasmus son las personas.
Los lugares son increíbles, los viajes son una maravilla y las experiencias se acumulan a una velocidad absurda, pero al final lo que realmente permanece son las amistades que construyes por el camino.
Porque el Erasmus es una experiencia que se vive muy intensamente. Compartes clases, viajes, cenas improvisadas, entregas de trabajos a última hora y algún que otro momento de pánico académico colectivo. Y sin darte cuenta, personas que hace unos meses eran completas desconocidas terminan convirtiéndose en parte fundamental de tu día a día.
También coincidimos en otra ventaja enorme de Bruselas y Flandes: la facilidad para viajar. Tener tantos países y ciudades al alcance de un tren es algo que difícilmente olvidaremos.
Y sobre la gran pregunta de si nos hemos arrepentido de elegir este destino… para descubrir la respuesta tendréis que ver el vídeo.
¿Qué consejo daríais a futuros estudiantes?
Esta pregunta dio para mucho.
Hablamos de la importancia de viajar por la región, de descubrir más allá de los lugares turísticos y de perderse por los rincones menos conocidos de Bruselas. Porque sí, esta ciudad tiene mucho más que la Grand-Place y el Manneken Pis.
También hablamos de algo que a veces olvidamos cuando vemos vídeos de Erasmus en redes sociales: hay que estudiar. Lo sé, es una noticia durísima. Pero entre viaje y viaje toca abrir los apuntes de vez en cuando.
Y quizá la conclusión más importante fue que no importa demasiado cuáles sean tus gustos o aficiones. Si te gusta la historia, la gastronomía, la naturaleza, la fiesta, la cultura o simplemente conocer gente nueva, Flandes tiene algo que ofrecerte.
Un último mensaje
Después de todos estos meses, creo que si algo me ha enseñado esta experiencia es que un Erasmus no va solo de estudiar en otro país. Va de descubrir lugares, aprender a adaptarte, equivocarte, salir de tu zona de confort y, sobre todo, conocer personas que probablemente no habrían aparecido en tu vida de ninguna otra forma.
Por eso os animo a ver el vídeo completo y escuchar las respuestas de mis amigas. Porque aunque este blog cuenta mi historia, el Erasmus se entiende mucho mejor cuando se escucha desde muchas voces distintas.
Y quién sabe, quizá dentro de unos meses seáis vosotros quienes estéis contando vuestras propias anécdotas sobre trenes perdidos, viajes improvisados y el misterioso sistema belga de gestión de basuras.
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.