El otro día fui con mis amigos al rocódromo Le Camp de Base, ubicado en Ixelles, entre la VUB y la ULB. Era la segunda vez que íbamos y, sinceramente, me encanta cada vez que voy. Por eso hoy os quiero explicar un poco mi experiencia allí, porque me parece un plan diferente y muy divertido para hacer en Bruselas.
El ambiente: lleno de gente, pero muy buen rollo
Nosotros siempre hemos ido por la tarde-noche, sobre las 7, y normalmente está bastante lleno. Aun así, siempre hay muy buen ambiente. Es uno de esos sitios donde todo el mundo parece estar en su mundo, pero al mismo tiempo la gente es súper amable y está dispuesta a ayudarte si ve que eres principiante.
La verdad es que también es un sitio muy guay para conocer gente nueva. Entre descansos, intentos fallidos y risas, acabas hablando con personas que ni conocías.
Precios y alquiler de material
Como nosotros no tenemos zapatos para escalar, tuvimos que alquilarlos allí. Al final, la entrada nos costó 14,50 € con descuento de estudiante, incluyendo el alquiler que fueron 3€. Además, esa entrada te vale para quedarte el tiempo que quieras. Puedes estar cuatro horas perfectamente, hasta que cierran a las 11 de la noche, así que sinceramente me parece que está muy bien de precio.
Si ya tienes tus propios zapatos, sale incluso más barato. Estos son algunos de los precios:
- Reducido (estudiantes): 11,50 €
- Maxi: 13,50 €
- Niños: desde 5 €
Y algo que me sorprendió muchísimo fue el precio del abono mensual:
- Abono 4 semanas reducido: 40 €
Si te gusta escalar y vas varias veces al mes, me parece literalmente un regalo. Además, allí también puedes comprar magnesio líquido (el famoso “choc”) por unos 11 €.
Cómo funciona el rocódromo si nunca has ido
Si nunca habéis ido a un rocódromo, básicamente hay diferentes niveles y recorridos marcados por colores. Algunos son más fáciles y otros directamente parecen imposibles.
Cuando llegas, te registras en la entrada y ya puedes entrar a las instalaciones. Hay vestuarios donde puedes cambiarte los zapatos y dejar tus cosas en taquillas antes de empezar a escalar.
Normalmente tienes que llevar tu propio magnesio, eso blanco que se pone la gente en las manos para no resbalar mientras escala. Nosotros no teníamos porque seguimos siendo bastante principiantes, pero muy amablemente nos dejaron un bote para compartir.
Las instalaciones: muchísimo más que paredes para escalar
Una de las cosas que más me gusta de Le Camp de Base es que es bastante grande. No es solo un sitio con paredes para escalar y ya.
Tienen diferentes tipos de paredes: algunas más rectas, otras súper inclinadas, zonas más técnicas, otras más físicas… y cada una te destroza músculos distintos.
Además, tienen otros espacios como:
- gimnasio para entrenar
- sala de yoga
- zona con barra de pole dance
- área para niños
- espacios de entrenamiento específicos para escalada
Se nota muchísimo que es un lugar pensado para pasar varias horas allí.
El bar, las pizzas y el olor menos esperado
Otra cosa que hace que el sitio tenga tan buen ambiente es que también tienen bar y restaurante. Cuando terminas de escalar puedes sentarte tranquilamente a tomar algo o hacer un descanso entre intentos.
Y justo ayer, cuando fuimos, había dos personas haciendo pizzas caseras estilo napolitano delante de todo el mundo. Tenían una pinta increíble y consiguieron algo que parecía imposible en un rocódromo: que gran parte de las instalaciones oliesen a pizza recién hecha en vez de a sudor y olor a pies.
Porque sí, siendo sinceros, ese suele ser el olor típico de estos sitios… especialmente en verano.
¿Vale la pena?
Para mí, totalmente sí.
Cada vez que voy me lo paso muy bien, aunque siempre termino hecho polvo físicamente. Pero precisamente esa es parte de la gracia. Sales cansado, con agujetas y probablemente con las manos destrozadas, pero habiendo pasado una tarde diferente. Me parece un plan perfecto para ir con amigos si os apetece hacer algo distinto en Bruselas y salir un poco de los típicos bares o cafés. Y aunque al principio dé un poco de respeto, os prometo que engancha muchísimo más de lo que parece.
Horarios y eventos
Otra cosa que me gusta mucho de Le Camp de Base es que tienen horarios bastante amplios, así que es fácil encontrar un momento para ir incluso entre semana después de clases o trabajo.
Horarios
- Lunes a viernes: 9:00 – 23:00
- Sábados y domingos: 9:00 – 21:00
La verdad es que se agradece muchísimo que cierren tan tarde entre semana, porque puedes ir tranquilamente por la tarde-noche y estar varias horas sin prisas.
Además, de vez en cuando también organizan eventos y actividades especiales que anuncian con antelación en su página web y redes sociales. Así que vale la pena echarles un vistazo porque a veces hacen planes bastante guays dentro del propio rocódromo.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!


