Si estás de Erasmus en Flandes y sientes que ya has hecho todos los planes típicos —fiesta en Gante, fotos en Brujas, escapada a Bruselas, te traigo un sitio diferente: Sint-Martens-Latem.
No es el destino más famoso, pero precisamente por eso tiene un encanto especial. Es ese lugar al que vas “sin expectativas” y acabas pensando: ¿cómo no vine antes?
Un refugio artístico con historia
Sint-Martens-Latem no es solo un pueblo bonito: es uno de los epicentros artísticos más importantes de Bélgica. A finales del siglo XIX y principios del XX, un grupo de artistas decidió instalarse aquí buscando inspiración, tranquilidad y contacto con la naturaleza.
Entre ellos estaban nombres como Gustave Van de Woestyne y Frits Van den Berghe, que formaron parte de lo que se conoce como la Escuela de Latem. Su estilo estaba muy influenciado por el paisaje del río Lys y la vida rural.
Y lo mejor es que ese ambiente sigue presente hoy. No es el típico pueblo turístico explotado: es elegante, silencioso y con ese aire creativo que no se puede fingir.
Cómo llegar: el plan empieza en el camino
Una de las mejores cosas de este sitio es cómo llegas. Spoiler: no cojas tren.
El plan Erasmus perfecto es:
- Alquilar una bici en Gante
- Seguir el río Lys (Leie en neerlandés)
- Disfrutar del paseo durante unos 40-50 minutos
Es uno de esos trayectos que parecen sacados de Pinterest: árboles, agua, casas bonitas, patos, silencio… todo muy main character energy.
Si no te apetece bici, también puedes ir en bus, pero sinceramente, pierde bastante la gracia.
Paseos junto al río Lys
Una vez llegas, el plan es simple: caminar sin rumbo.
El río Lys es el protagonista absoluto del pueblo. Hay senderos preciosos para pasear, sentarte a mirar el agua o simplemente desconectar. Es el tipo de sitio donde:
- Nadie tiene prisa
- Nadie va mirando el móvil
- Y todo el mundo parece tener la vida resuelta
Perfecto para resetear un poco el caos del Erasmus.
Galerías, arte y casas de ensueño
El pueblo está lleno de pequeñas galerías de arte, estudios y espacios creativos. No es un museo gigante, pero hay detalles por todas partes.
Además, las casas… otro nivel. Muchas son villas modernas mezcladas con arquitectura tradicional flamenca. Es literalmente el barrio donde dirías: “vale, quiero vivir aquí cuando tenga dinero”.
Cafés tranquilos y vibes de domingo
Después del paseo, toca parar. Sint-Martens-Latem tiene varios cafés y restaurantes con terrazas súper agradables.
Aquí el plan no es “ir rápido y seguir”, sino:
- Pedir un café o una cerveza belga
- Sentarte sin mirar la hora
- Y simplemente disfrutar
Es el tipo de sitio donde te sientes productivo por descansar (sí, raro pero real).
Un sitio muy aesthetic (pero sin agobios)
Si te gusta hacer fotos, este sitio es oro:
- Caminos junto al río
- Puentes pequeños
- Casas blancas con jardines perfectos
- Luz suave típica de Bélgica
Pero lo mejor es que no está lleno de gente como en Brujas. Puedes hacer fotos tranquilo sin 200 turistas detrás.
El típico pensamiento Erasmus que te da aquí
Este sitio tiene un efecto curioso: te hace reflexionar.
De repente estás sentado al lado del río pensando:
- “igual no necesito ir de fiesta 4 días seguidos”
- “qué paz esto”
- “soy una persona nueva”
Spoiler: al día siguiente probablemente vuelvas a lo de siempre, pero ese momento de calma se agradece.
Cuándo ir
- Primavera y verano → ideal, todo verde y bonito
- Otoño → hojas caídas, vibes muy cozy
- Invierno → más gris, pero también tiene su encanto si te gusta el rollo melancólico belga
Conclusión: el plan que no sabías que necesitabas
Sint-Martens-Latem no es un sitio para “hacer mil cosas”. Es un sitio para parar.
Y eso, en medio del ritmo Erasmus de Gante (clases, viajes, fiestas, planes…), se agradece muchísimo.
Así que guarda este plan para un domingo cualquiera:
bici + río + café + cero estrés.
Porque a veces, los mejores recuerdos del Erasmus no son los más locos… sino los más tranquilos.
Hasta la próxima!
Elena