Hallo!
Si estás en Gante o planeas una visita, hay un lugar al que seguro acabarás yendo: Dulle Griet. Es uno de esos bares que todo el mundo recomienda, pero no lo entiendes del todo hasta que vas.
He ido varias veces, y siempre por la misma razón: cada vez que alguien viene de visita, acabamos allí. Es el tipo de sitio que sabes que les encantará porque tiene algo especial que no encontrarás en ningún otro bar.
Un bar con un ambiente auténtico
Este bar tiene ese ambiente belga tan cautivador. Mesas de madera, paredes repletas de botellas, una enorme carta de cervezas y el constante bullicio de la gente hablando, brindando y riendo hacen que el lugar sea increíblemente animado.
Siempre está lleno, pero no agobiante. Al contrario, el ambiente es muy agradable y te dan ganas de quedarte más tiempo del previsto.
Es el tipo de sitio donde dices «solo una copa rápida» y acabas pasando toda la tarde o parte de la noche.
La famosa «Cerveza Zapato» (y el ritual que la hace única)
Lo más curioso de este bar, y lo que lo ha hecho famoso, es su conocida «Cerveza Zapato»… aunque no es exactamente lo que muchos imaginan.
No es un vaso con forma de zapato. Es una cerveza servida en un vaso enorme y alargado, de casi un litro, bastante llamativo. Pero lo verdaderamente curioso es el sistema que tienen para asegurarse de que nadie se lleve el vaso a casa.
Cuando pides esta cerveza (que cuesta unos 14 €), tienes que entregar uno de tus zapatos como depósito. Literalmente.
Ese zapato se coloca en una especie de cesta que llega hasta el techo del bar, y no te lo devuelven hasta que terminas tu cerveza y entregas el vaso.
Es un ritual bastante divertido y sorprendente, sobre todo la primera vez. Ver tu zapato colgado ahí mientras bebes tu cerveza es una experiencia única.
Cerveza en Bar Dulle Griet de Gante
Perfecto para compartir
Aunque el precio pueda parecer un poco elevado, sin duda merece la pena, sobre todo si lo compartes con otra persona.
De hecho, casi todo el mundo lo hace. Esto no solo lo hace más asequible, sino que también se convierte en un momento compartido que forma parte de la experiencia.
No se trata solo de la bebida; es todo lo que la rodea: el momento, la sorpresa, las risas y la foto obligatoria que siempre acaba sacándose.
Un lugar que nunca decepciona
Algo que me encanta de Dulle Griet es que siempre funciona. Da igual con quién vayas, siempre es un éxito.
He ido con amigos, con turistas, con gente que no bebe mucho… y todos se van con una buena impresión.
Tiene ese equilibrio entre lo turístico y lo auténtico que no es fácil de encontrar.
El precio: No es barato, pero merece la pena
Es cierto que no es el sitio más barato de Gante. Las cervezas suelen ser un poco más caras que en otros bares, pero sinceramente, creo que vale la pena.
No es un sitio para ir todos los días; es más bien una ocasión especial, algo que haces cuando quieres mostrar algo único o vivir una experiencia diferente.
Y en ese sentido, cumple con creces.
Parte de la experiencia de la ciudad
Con el tiempo, me he dado cuenta de que Dulle Griet es más que un simple bar. Es parte de la experiencia de visitar Gante.
Es uno de esos lugares que recuerdas mucho después de tu viaje. No solo por lo que bebes, sino por la experiencia que vives allí.
Conclusión
Dulle Griet es el ejemplo perfecto de un lugar que combina lo inusual con lo auténtico.
Es famoso, sí, pero también tiene esa atmósfera que te hace querer volver. Y la cerveza en el zapato, con todo su ritual, es una de esas cosas que transforma una salida ordinaria en algo memorable.
Así que si estás en la ciudad, mi recomendación es clara: Ve, deja tus zapatos… y disfruta.
Y por cierto…
El abuso del alcohol es perjudicial para la salud. ¡Disfruta de nuestra cultura cervecera con responsabilidad y disfruta plenamente de Flandes!
¡Hola!
Soy Paula Rodríguez, corresponsal de música y fiesta en Flandes
Soy estudiante en ICHEC Bruselas en el curso 2025/26 y apasionada de la música y la industria musical. Desde aquí comparto conciertos, festivales, eventos y planes musicales que hacen vibrar a Bruselas y Flandes.
Si suena bien y merece la pena vivirlo, probablemente esté allí para contártelo 🙂