Hay planes que parecen sencillos sobre el papel… y luego acaban siendo toda una pequeña aventura. Esto es exactamente lo que nos pasó en nuestra ruta en bici de Bruselas a Leuven.
La idea era simple: alquilar unas bicis, salir pronto, disfrutar del camino y llegar en unas dos horas y poco. Aunque la realidad fue un poco diferente jaja.
Un día perfecto para empezar
Tuvimos mucha suerte con el tiempo: hacía muy buen día, cielo despejado y ese sol que poco a poco empieza a notarse más (aunque al principio no lo parezca tanto). Salimos sobre las 9 de la mañana desde la zona de Ixelles con bastante motivación. Íbamos bien abrigados (demasiado, en realidad), pero ya sabíamos que eso probablemente cambiaría a lo largo del día.
Primeros kilómetros: saliendo de la ciudad
Los primeros tramos fueron bastante urbanos, atravesando calles de Bruselas mientras poco a poco nos alejábamos del centro.También pasamos por el Jardín Botánico Experimental Jean Massart, una zona muy tranquila que ya empezaba a anticipar lo que vendría después.
Aquí todavía íbamos frescos, con buen ritmo y pensando que el plan iba exactamente como lo habíamos imaginado.
La mejor parte: Tervuren
A medida que avanzábamos, el paisaje fue cambiando hasta llegar a uno de los puntos clave de la ruta: el Parque de Tervuren. Pasar por aquí fue, sin duda, lo mejor del recorrido.
Caminos rodeados de árboles altos, zonas de bosque, senderos tranquilos… y el gran estanque, que hace que todo el entorno sea aún más especial. Muy cerca también se encuentra el Museo Real de África Central.
Fue uno de esos momentos en los que simplemente te apetece parar, respirar y disfrutar del sitio.
Entre bosques, caminos… y alguna sorpresa
Después de Tervuren, la ruta continuó por zonas más rurales pasando por lugares como Vossem y Leefdaal. Habíamos decidido evitar carreteras con tráfico y movernos por caminos secundarios, y en general lo conseguimos. Eso sí, en algunos puntos la ruta iba bastante cerca de coches, aunque siempre por carriles o caminos paralelos para ciclistas.
Uno de los momentos curiosos fue cruzar el puente ciclista de madera sobre el puente Vierarmenkruispunt, algo que no esperábamos y que nos pareció bastante chulo.
Cuando el plan empieza a torcerse
Aquí es donde empezó la parte más “realista” del día. Las bicis que habíamos alquilado eran más de ciudad que de ruta, y eso se notó bastante en los tramos largos o menos asfaltados.
Decidimos alquilarlas en una tienda física, ya que las de apps como Villo! suelen pesar bastante y algunas no siempre están en muy buen estado. Nos pareció más fiable optar por una tienda “local”, así que elegimos las más básicas y económicas que se podían reservar con antelación y quedárnoslas durante más de 24h.
No éramos expertos ni mucho menos, y simplemente queríamos disfrutar del camino… pero eso hizo que el ritmo bajara más de lo previsto. Además, entre paradas, fotos y momentos de descanso, el tiempo empezó a alargarse. Lo que pensábamos que serían unas 2h–2h30 acabó siendo casi 4 horas.
Eso sí, a medida que avanzaba el día los tres empezamos a quitarnos capas poco a poco porque el sol ya apretaba bastante.
Llegada a Leuven (y plan improvisado)
Finalmente llegamos a Leuven bastante más cansados de lo esperado. Dimos un pequeño paseo por la ciudad, con ganas de quedarnos más tiempo, pero estábamos en época de exámenes y tocaba ser responsables… así que tocaba volver.
Vuelta en tren (gran decisión)
Después de todo el esfuerzo, decidimos volver en tren. Y aquí hay que decirlo: el sistema de trenes en Bélgica es un auténtico salvavidas para este tipo de planes. El ticket con Train+ nos costó menos de 3€ y el viaje duró una media hora. Rápido, cómodo y perfecto cuando el cuerpo ya no da para más bici.
Llegamos a casa a eso de las 15h, la vuelta fue tranquila y silenciosa, estabamos KO.
Información práctica y consejos
Si estás pensando en hacer esta ruta, te dejo algunas cosas que aprendimos:
Tipo de bici
- Mejor gastar un poco más en una bici de trekking o híbrida
- Las de ciudad funcionan, pero hacen la ruta bastante más lenta y pesada
- Si no te decides sobre dónde alquilar una bici , te recomiendo este post
Tiempo
- Calcula más tiempo del que crees
- Especialmente si quieres parar, disfrutar o no ir con prisas
Ruta
- No tenemos el track exacto porque Strava no lo registró correctamente
- Pero se puede seguir fácilmente pasando por Tervuren y evitando carreteras principales
Tipo de recorrido
- Ideal si te gustan los caminos tranquilos, naturaleza y zonas menos transitadas
- Muy recomendable el paso por el Parque de Tervuren
Plan B
- Volver en tren desde Leuven es muy buena opción
- Especialmente si no quieres hacer ida y vuelta en bici
Reflexión final
No fue la ruta más fácil ni la mejor planificada. Pero tuvo algo que la hizo especial: los pequeños imprevistos, los cambios de ritmo, las risas y esa sensación de ir descubriendo el camino poco a poco.
Aqui podéis encontrar más información de rutas chulas en Flandes y también aqui.
¡Nos leemos pronto!
Emma
Soy Emma Febrer Pedraza, tengo 22 años y soy de Menorca. Durante los próximos meses voy a ser corresponsal de Naturaleza y Ciclismo en Flandes. Actualmente estoy en tercero del Grado de Turismo en la Universidad de Girona y este semestre he venido a Bruselas para realizar mi Erasmus en la Haute École Lucia de Brouckère.
Me considero una persona extrovertida y aventurera, con muchas ganas de descubrir nuevos lugares. Siempre me ha gustado moverme al aire libre, practicar deporte y explorar los destinos con calma, prestando atención a la naturaleza, los paisajes y a todo aquello que muchas veces pasa desapercibido cuando se viaja con prisas.
A través de este blog quiero compartir mi experiencia Erasmus, recorrer Flandes y Bruselas, y descubrir rutas, espacios naturales y pequeñas escapadas.
Espero que me acompañéis en estos meses de descubrimientos y nuevas experiencias!

