¡Hallo a todos y a todas!
Uno de los puntos clave cuando llegas a Flandes es aprender a moverte bien por la región. Al principio todo puede parecer un poco lioso: trenes, tranvías, metros, buses… pero una vez le coges el truco, la verdad es que moverse por aquí es bastante fácil. Así que hoy os cuento cómo me muevo yo por Flandes y por Bruselas, y de paso os dejo algunos tips que pueden venir muy bien.
¿Cómo hago los trayectos largos?
Si quieres viajar entre ciudades de Flandes, tu mejor amigo va a ser el tren. Como en cualquier país, a veces hay retrasos o pequeños problemas, pero si os soy sincera, mi experiencia personal ha sido bastante buena. La mayoría de las veces me ha resultado puntual y cómodo.
Desde Bruselas puedes llegar fácilmente a prácticamente todas las ciudades importantes de Flandes: Amberes, Gante, Brujas, Ostende o Malinas, entre muchas otras. Puedes salir desde estaciones grandes como Brussels Central, Nord o Midi, o desde estaciones más pequeñas si te quedan más cerca. En mi caso, muchas veces salgo desde Etterbeek y hago un pequeño transbordo.
Hablemos de precios
Si tenemos en cuenta que el tren te permite recorrer prácticamente todo el país, los precios no están nada mal. Por ejemplo, un trayecto ida Bruselas a Brujas ronda aproximadamente:
- Adultos (26-64 años): unos 18€
- Jóvenes (12-25 años): alrededor de 10,80€
- Seniors (+65): también sobre 10,80€
- Niños menores de 12 años: gratis si van acompañados
La clave está en los descuentos. Los jóvenes y seniors ya tienen tarifas reducidas, y además los fines de semana y festivos los adultos suelen tener cerca de un 30 % de descuento. Así que si planeáis viajar, muchas veces sale bastante mejor hacerlo en fin de semana.
Para mis queridos futuros estudiantes en Flandes
Aquí viene el verdadero truco. Para estudiantes existe el Train+. Es una especie de abono anual y, gracias a él, todos tus billetes de tren no superan los 5,50 €.
Si vas a vivir aquí una temporada y quieres moverte por el país, es un chollo absoluto. De verdad, es de esas cosas que merece la pena sacarse casi el primer día.
Mi tip número uno para el tren
Da igual si vienes un fin de semana o si te quedas todo el año: descárgate la app de la SNCB (la compañía de trenes belga).

Sirve para comprar billetes sin hacer cola, ver horarios en tiempo real, comprobar retrasos y, algo muy importante, saber desde qué vía sale tu tren. Algunas estaciones son auténticos laberintos, así que saber la vía antes de llegar te ahorra bastante estrés.
¿Cómo nos movemos por Bruselas?
Dentro de Bruselas el transporte público funciona con metro, bus y tranvía, gestionados por la red STIB-MIVB. Y en general, los tres funcionan bastante bien.
El bus
Algo que me llamó mucho la atención cuando llegué es que muchos autobuses son articulados, los llamados “dobles”. Esto viene genial en horas punta porque siempre hay más espacio para subir. Además, la frecuencia suele ser bastante buena: muchas veces no esperas más de 5-7 minutos entre uno y otro.
El tranvía
El tranvía es otro clásico de Bruselas. Es cómodo, bastante eficiente y conecta muchas zonas de la ciudad. Eso sí, mi consejo es ir bien agarrado, porque a veces los frenazos pueden sorprenderte un poco.
El metro
Bruselas tiene cuatro líneas principales de metro: 1, 2, 5 y 6. Algo curioso es que algunas líneas comparten parte del recorrido y los mismos andenes. Así que, a diferencia de otras ciudades, tienes que fijarte bien en qué línea llega al andén antes de subirte.
Y una curiosidad divertida: en algunas estaciones ponen música en los andenes. Pero música de verdad, no solo instrumental. Yo he llegado a escuchar desde Bad Bunny hasta Amaral mientras esperaba el metro. Sí, Amaral… en Bruselas. El mundo es maravilloso.
Otras opciones de transporte
Otra alternativa interesante son los coches compartidos de Poppy. Si tienes carnet (o algún amigo que lo tenga), puedes alquilar un coche por minutos para hacer trayectos puntuales.

Son bastante útiles si necesitas moverte de noche, ir al aeropuerto o llegar a algún sitio donde el transporte público no llega tan bien. Están disponibles en ciudades como Bruselas y Amberes, así que pueden salvarte de más de un apuro sin tener que pagar un taxi.
Conclusión final…
Moverse por Flandes y Bruselas puede parecer complicado al principio, pero en realidad el transporte está muy bien conectado. Con trenes para recorrer el país y una buena red de metro, tranvía y autobuses en la ciudad, lo normal es que siempre encuentres alguna forma de llegar a donde necesitas.
Al final, lo importante es perder el miedo a explorar, porque muchas veces los mejores planes aparecen cuando decides subirte a un tren sin pensarlo demasiado y descubrir otra ciudad flamenca.
Y quién sabe… igual acabas escuchando Amaral en un andén de metro en Bruselas mientras esperas tu próximo transporte. Cosas más raras se han visto.
Doei!
Nerea
Preguntas frecuentes
- Creo que lo primero de todo es sacarte la tarjeta de transporte. Como estudiante en Bruselas puedes conseguir un abono anual para metro, autobús y tranvía por solo 18€ (12€ del abono + 6€ de la tarjeta). Para hacerlo, necesitas tener a mano algunos documentos: tu DNI, la carta de admisión de la universidad (o cualquier documento que confirme que estás estudiando en la ciudad) y una foto tipo carnet. Con todo esto, tienes que ir a alguna de las estaciones que tienen servicio BOOTIK (los puntos donde puedes hacer la tarjeta por primera vez). Estas son: Rogier, Gare du Midi, Porte de Namur, Roodebeek y Gare de l’Ouest. Y listo: con eso ya tienes tu abono anual y te olvidas de estar pagando cada vez que te mueves por Bruselas.
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.



