¡Hallo a todos y a todas!
Desde que decidí venir a estudiar a Bruselas tenía una pequeña preocupación, de esas que parecen una tontería pero que en Bélgica casi son un asunto serio: ¿y yo qué hago aquí si no me gusta la cerveza? Porque, como bien se sabe, Bélgica es uno de los grandes referentes mundiales en el arte cervecero.
Además este 2026 marca el 10º aniversario de la inclusión de la cultura cervecera belga en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Reconocimiento oficial que valora la tradición viva, la diversidad, la artesanía y la creatividad de la cerveza en Bélgica.
Pero ahí está la clave: Bélgica no destaca solo por la cantidad de cerveza, sino por la enorme diversidad de estilos. Y gracias a esa variedad, he descubierto una que me ha conquistado por completo. Hoy os vengo a hablar de uno de mis grandes descubrimientos aquí: la cerveza Rouge.
¿Qué es la cerveza Rouge?
En este caso hablamos de la Kasteel Rouge, una cerveza que combina una base de alta fermentación con licor de cereza. Gracias a ese licor, el sabor se suaviza y aparecen notas dulces y ligeramente ácidas que recuerdan claramente a la cereza. Para mí es una combinación perfecta, porque soy una gran amante de las chuches de este sabor, así que fue amor al primer sorbo
Además, es una cerveza que sorprende incluso antes del primer sorbo. Como su propio nombre indica, su color es rojo intenso, y la espuma, ligera, tiene un tono suavemente rosado que la hace todavía más llamativa en la copa.
Y, por supuesto, como manda la tradición belga, cada cerveza se sirve en su vaso correspondiente. En el caso de Kasteel, le toca una copa alta con el fondo ancho, casi con aire de copa de cóctel: elegante, un poco señorial y con ese punto sofisticado que hace que la experiencia se sienta más especial. Porque sí, el vaso importa.
Eso sí… ironías de la vida: justo el día que la pedí y le hice fotos, no la sirvieron en su copa oficial. Traición absoluta a la estética cervecera. Pero bueno, prometo redención en la próxima ronda.
Eso sí, hay un pequeño detalle que conviene no olvidar: es una cerveza con bastante graduación, alrededor de 8°. En otras palabras, entra muy fácil… pero conviene no confiarse demasiado.
Hablemos de su producción
Las cervezas afrutadas belgas forman parte de una tradición cervecera muy particular. En muchos casos se relacionan con el estilo Lambic, considerado casi un tesoro nacional.
Las Lambic se caracterizan por su fermentación espontánea. Esto significa que no se añade levadura de manera artificial, sino que la cerveza fermenta gracias a levaduras y bacterias silvestres presentes en el ambiente. El resultado son cervezas complejas, con notas ácidas, afrutadas y a veces ligeramente terrosas, muy diferentes de las cervezas más comunes. Es un método de producción difícil de replicar fuera de esta región, lo que hace que estas cervezas tengan un carácter muy especial.
Hagamos algunas distinciones
Aunque la Kasteel Rouge suele incluirse dentro de las cervezas afrutadas, no pertenece exactamente al grupo de las Kriek tradicionales.
Las Kriek clásicas se elaboran partiendo de esta cerveza lambic, ácida y seca, y en este caso que se dejan macerar cerezas durante varios meses. Esto provoca una refermentación gracias a los azúcares de la fruta, dando lugar a un sabor muy particular.
En el caso de la Kasteel Rouge, el proceso es diferente: se parte de una cerveza base a la que se añade posteriormente el componente de cereza (en este caso un licor), lo que da como resultado un perfil más dulce y accesible, especialmente para quienes no somos grandes amantes de la cerveza tradicional.
Y quizá por eso mismo, para muchos, me incluyo, es una puerta de entrada perfecta al mundo cervecero belga.
Y así fue como, casi sin esperarlo, encontré una cerveza que me hizo reconciliarme con el mundo cervecero belga. A veces uno llega a un sitio pensando que algo no le va a gustar… y termina descubriendo justo lo contrario. Al final, creo que la clave de Bélgica está en atreverse a probar. Hay tantos estilos, sabores y combinaciones que siempre puede aparecer una cerveza que te sorprenda, incluso si, como yo, no eras especialmente fan al principio.
Y como siempre me gustaría saber vuestra opinión ¿Habéis probado alguna vez una cerveza afrutada? ¿Os gustan o sois más de cerveza clásica? Si habéis estado en Bélgica, ¿cuál fue la cerveza que más os sorprendió?
El abuso de alcohol es perjudicial para la salud. ¡Disfruta de nuestra cultura cervecera con responsabilidad y disfruta plenamente en flandes!
Doei!
Nerea
Soy Nerea Mangas Nieto, tengo 21 años y estudio Biología Sanitaria en la Universidad de Alcalá (Madrid). Este segundo semestre continúo mi experiencia Erasmus en Bruselas, donde finalizaré mi grado realizando mi TFG y mis prácticas en la VUB (Vrije Universiteit Brussel). Durante este año estoy viviendo una experiencia única: estudiar en el extranjero mientras descubro una nueva cultura, pruebo su gastronomía y exploro lugares increíbles.
Quiero compartir todo esto con vosotros, lo mejor de mi estancia en Bruselas, pero también recorrer juntos Flandes y descubrir esos pequeños tesoros escondidos que hacen tan especial a esta región. Me hace muchísima ilusión tener este espacio para contaros mi experiencia y que, juntos, podamos disfrutar de todo lo que Flandes tiene para ofrecernos.

