¡Hola a todos!
En el post de hoy os voy a hablar sobre uno de los planes más emblemáticos en Malinas: subir a la torre campanario de la catedral de San Rumoldo desde donde se pueden disfrutar las mejores vistas de la ciudad y sus alrededores. Más allá de ser un mirador, esta torre es un símbolo histórico y arquitectónico de Malinas que merece conocerse en profundidad.
Un poco de historia de la torre
La torre de San Rumoldo es la torre campanario de la catedral de San Rumoldo, ubicada en el corazón de Malinas. Su construcción comenzó en el siglo XIV y se prolongó varios siglos, debido a las dificultades económicas y los cambios en los planes arquitectónicos. La torre finalmente se completó con un diseño gótico impresionante, convirtiéndose en uno de los edificios más altos y emblemáticos de Flandes, con una altura de 97 metros.
La torre no solo servía como mirador y campanario, sino que también funcionaba como torre de vigilancia para proteger la ciudad y como símbolo del poder religioso y político de Malinas durante la Edad Media. Su campanario alberga un carillón histórico, todavía en funcionamiento, que ha acompañado durante siglos a la ciudad con sus melodías.
Subir a la torre: 538 escalones hasta el cielo
Subir a la torre es todo un reto físico y una experiencia cultural. La entrada para estudiantes cuesta 3 euros, un precio muy accesible para disfrutar de una vista única. La subida incluye 538 escalones, distribuidos en varias plantas históricas:
Cuarto de poleas – 160 escalones: donde se controlaban los mecanismos que subían y bajaban las campanas.
Forja – 233 escalones: espacio donde se trabajaba el metal y se mantenían los componentes de la torre.
Sala de campanas – 318 escalones: aquí se encuentran las campanas principales que aún suenan durante festividades y eventos especiales.
Antigua sala de carillón – 357 escalones: un lugar histórico donde se practicaban las melodías del carillón.
Sala del reloj – 381 escalones: alberga los mecanismos que controlan el reloj de la torre.
Sótano de ceniza – 490 escalones: un espacio poco conocido pero con mucha historia.
Skywalk – 538 escalones: el punto más alto, desde donde se puede disfrutar de las vistas panorámicas de Malinas y ciudades cercanas.
Sí, puede parecer un entrenamiento para los glúteos, jejeje, pero la recompensa vale totalmente la pena.
Vistas espectaculares y panorámicas
Desde el skywalk, con un día despejado, se pueden ver varias ciudades de Bélgica:
Al sur: Leuven (Lovaina) y, en días claros, incluso se puede distinguir el Atomium en Bruselas.
Al norte: Amberes y sus alrededores.
La torre ofrece una vista completa de Malinas, desde sus calles medievales hasta los canales y plazas principales, permitiendo apreciar la belleza del casco histórico y la organización de esta ciudad flamenca.
Curiosidades de la torre y Malinas
La torre es famosa por sus campanas históricas; algunas datan del siglo XVI y todavía se utilizan en ocasiones especiales.
Durante siglos, se utilizó como torre de vigilancia para alertar a los ciudadanos de incendios o ataques enemigos.
El carillón de San Rumboldo cuenta con más de 50 campanas, y sus melodías se pueden escuchar en toda la ciudad.
Subir la torre es un ritual local, y muchos habitantes de Malinas suben cada año para disfrutar de las vistas o como tradición familiar.
Malinas es una ciudad que combina historia y modernidad: calles medievales, plazas comerciales, canales y festivales culturales la hacen perfecta para visitar cualquier fin de semana.
Consejos para la visita
Lleva ropa cómoda y calzado adecuado: los escalones son empinados y numerosos.
Es mejor subir por la mañana, cuando hay menos turistas y se puede disfrutar de la vista con tranquilidad.
No olvides tu cámara o móvil: las vistas desde el skywalk son perfectas para fotos panorámicas.
Mira hacia todas las direcciones: cada lado ofrece una perspectiva diferente de la ciudad y sus alrededores.
Conclusión
Subir a la torre de San Rumoldo es más que un simple mirador: es una experiencia histórica y cultural, que permite conocer la historia de Malinas, sus campanas, su carillón y disfrutar de unas vistas que nunca olvidarás. Entre la arquitectura gótica, los pisos históricos y los 538 escalones hasta el skywalk, cada paso tiene su encanto.
Con este post ,con mucha pena, me despido de vosotros, esperando que estas recomendaciones os ayuden a conocer mejor Malinas y la región de Flandes. Subir a la torre de San Rumoldo es, sin duda, un plan que no puede faltar en vuestra visita a esta preciosa ciudad.
¡Un beso a tod@S!
María
¡Hola! Soy María Iñarrea Acha, tengo 24 años, soy de Bilbao y estudiante de Medicina en la UPV/EHU. Este próximo semestre realizaré mis prácticas clínicas en el Hospital Universitario de Gante, una oportunidad única para continuar mi formación y vivir de cerca la experiencia de estudiar en el extranjero.
Siempre me ha apasionado descubrir nuevas culturas, su gastronomía y su forma de vida, y creo que Gante es el lugar perfecto para ello. Durante este tiempo quiero compartir con vosotros lo mejor de esta ciudad: sus sabores, rincones y tradiciones.
Estoy muy ilusionada de mostrar cómo se vive en Gante desde la mirada de un estudiante, y espero que mi experiencia os anime a conocer y disfrutar todo lo que Flandes tiene para ofrecer.




