¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Esta semana he podido tachar de mi lista uno de los pocos museos de Gante que aún me quedaban por visitar: el MSK.
Mi novio vino de visita y, como una de nuestras citas favoritas en Bilbao es ir a los acantilados a ver el mar, decidimos aprovechar que hasta el 4 de enero el fotografo Stephan Vanfleteren presenta Transcripts of a Sea en este museo.
Antes de entrar, la estética de sus carteles ya nos había llamado la atención. Una mezcla entre mar embravecido y tipografía que parecía sacada de las portadas de Stephen King. Y al salir no nos había decepcionado, era como una sensación de haber estado, aunque fuera un instante, dentro del mar.
Un primer impacto: una pared que es océano
Nada más entrar, te recibe un cuadro gigantesco de un mar revuelto ocupando una pared entera. Fue lo primero que vi y lo que inmediatamente me hizo sentir pequeña ante la inmensidad, como si la exposición quisiera recordarte que el mar siempre gana.
Durante toda la visita sentí esa mezcla tan contradictoria que solo el océano provoca: la tranquilidad de su ritmo y la ansiedad de su poder impredecible. Es infinito, grandioso, casi abrumador. Y esa dualidad es justo lo que Vanfleteren explora durante los cinco años que pasó obsesionado con capturar el mar en todas sus formas.
La obsesión de Vanfleteren: cinco años entrando literalmente en el mar
La exposición muestra por primera vez la fascinación que llevó al fotógrafo a adentrarse en el agua y no simplemente observarlo desde la costa, sino meterse de lleno en el mar, cámara en mano. Durante años buscó lugares en Francia y Países Bajos donde las olas y las corrientes actuaran como pequeños milagros impredecibles.
Su objetivo: capturar la esencia del mar en cualquier condición imaginable. A veces lo encontró en tempestad otras suave como un espejo, otras cubierto de niebla, o directamente salvaje. Y todas ellas están plasmadas en esta exposición.
El diario de 366 días en alta mar
Una de mis salas favoritas fue la que guarda sus cuadernos de notas, verdaderos diarios de sus 366 días fotografiando el mar. En ellos anotaba:
- fecha
- coordenadas
- dirección y fuerza del viento
- altura de las olas
- fase lunar
- distancia focal
- ideas, reflexiones y pequeñas ilustraciones
Un recorrido sensorial: sofás, salas oscuras y una tormenta simulada
Algo que me encantó es que en cada sala había sofás para sentarte y contemplar las imágenes con calma. Y sinceramente, podría haberme quedado horas allí.
La exposición combina fotografías, pinturas de los siglos XVII al XXI y una sala audiovisual que simula una tormenta en pleno mar. Esa mezcla genera un diálogo entre la pintura marina clásica y la mirada contemporánea de Vanfleteren, que no busca reproducir el mar, sino sentirlo.
En algunas salas, la luz del entorno está cuidadosamente manipulada para que las obras respiren: oscuridad para las piezas nocturnas, brillos controlados para las superficies más pulidas, sombras que parecen moverse como olas…
“The Tide Will Bring You Home”: el documental que acompaña la exposición
Otro punto fuerte es el documental en blanco y negro dirigido por Basile Rabaey, que siguió al fotógrafo durante dos años. La película no es sobre el mar, sino sobre la relación obsesiva de Vanfleteren con él: sus dudas, su lucha con las olas, su búsqueda infinita, sus momentos de euforia y soledad.
Es un retrato poético y honesto del artista enfrentándose a un paisaje que nunca se entrega del todo.
Precios y el mítico fotomatón
Algo que adoro de los museos de Gante es que casi todos tienen un fotomatón. Aquí también:
3 euros, dos tiras de fotos= un recuerdo bonito y barato para llevarte a casa.
Y si eres estudiante, esta exposición es una ganga: La entrada para estudiantes cuesta menos de 5 €, mientras que la de adultos cuesta 22 euros. Así que si estás de Erasmus en Flandes, aprovecha tus meses aquí para visitarla sin pensarlo.
Conclusión: una exposición que abraza a quienes extrañamos el mar
Salí de Transcripts of a Sea sintiendo algo muy parecido a paz. Como alguien que vive cerca del mar y lo echa muchísimo de menos, estas salas fueron un abrazo. La exposición no solo te muestra el mar, te lo susurra, te lo lanza encima, te hace flotar y te obliga a mirarlo de otra forma.
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)






