¡Hola Blog, venid conmigo a Zurenborg!
Como les comenté en mi presentación, mi objetivo como corresponsal de Patrimonio es mostrarles esos rincones que hacen de Flandes un zona muy especial. Hoy les voy a hablar sobre una joya que muchas veces pasa desapercibida para los turistas que vienen a Amberes, pero que (en mi opinión) es un sitio obligatorio para cualquier amante de la arquitectura, estoy hablando del barrio de Zurenborg.
Un museo al aire libre.
Entrar a Zurenborg, específicamente su calle principal, Cogels-Osylei, es como entrar en una exhibición de reliquias. Este barrio apareció a finales del siglo XIX, en una época donde la burguesía de Amberes quería demostrar su estatus a través de sus casas, y esto resultó en una batalla de estilos (Algo espectacular la verdad).
Es cierto que al barrio se le conoce como la zona del Art Nouveau, que es un movimiento artístico que se basa en utilizar formas orgánicas inspiradas en la naturaleza, pero realmente es una mezcla increíble de estilos. Caminando por su calles veréis casa neoclásicas conviviendo justo al lado con fachadas modernistas llenas de curvas y naturaleza.
Los detalles.
Zurenborg es un sitio muy rico desde el punto de vista del patrimonio por la conservación de todos su detalles, aquí el Art Nouveau brilla con fuerza. Tenéis que fijaros en como los arquitectos rompieron con la rigidez clásica, desde ventanas circulares a balcones de hierro que parecen ramas de árboles y mosaicos dorados que brillan al sol.
Hay un par de paradas que no os podéis perder:
- Las casas de las Cuatro Estaciones, que se encuentran en la intersección de las calles Waterloostraat y Generaal Van Merlenstraat (Link de Google Maps: https://maps.app.goo.gl/TEBgJskEPggQbcxm6). Aquí hay cuatro casas en las esquinas, decoradas cada una representando la primavera, el verano, el otoño y el invierno.
- La casa del Girasol, una de las fachadas más chulas que he visto, con girasoles trepando por la fachada. Queda en la calle principal del barrio.
Dageraadplaats
Queriendo ver cómo se viven en esta zona, decidí quedarme un rato por el barrio y descubrí que está lleno de vida. Luego de caminar mirando hacia arriba viendo todas las fachadas, las calles me llevaron a la Dageraadplaats.
Es una plaza enorme, llena de terrazas, cafeterías y una cancha de baloncesto; esto para mí es ideal, pasar del lujo de las fachadas de Cogels-Osylei a un espacio comunitario, vivo y lleno de movimiento.
Os animo mucho a coger el tranvía o la bici hasta la estación de Berchem (Justo al lado del barrio) y perderos por estas calles.
¡Hasta el próximo post!
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!


1 comentarios
que interesante! ya sé que visitar en mi próximo viaje 🙂
muchas gracias, ricardo!