¡Hola, lectores!
Hoy os quiero hablar sobre uno de los sitios más auténticos de Amberes, el teatro De Roma. Si vivís aquí, tal vez hayáis pasado por el barrio de Borgerhout. Es conocido por ser una zona un poco más caótica de lo normal, pero justo en su calle principal (la Turnhoutsebaan) hay una fachada no tan llamativa que guarda, en mi opinión, uno de los mayores tesoros patrimoniales de la zona.
Sus inicios.
Os preguntaréis: ¿por qué una sala de conciertos es tan interesante? Pues tenemos que viajar a 1928. Este edificio se inauguró como el cine más grande de Amberes (con más de 2000 asientos). En la época se convirtió en un palacio de ocio para la clase trabajadora, lleno de piezas lujosas de Art Déco.
Un tiempo después, en 1982, llegaron momentos difíciles y, como ha pasado con un montón de edificios históricos, el teatro cerró sus puertas. El edificio fue abandonado y, durante 20 años, estuvo bajo llave, acumulando humedad, goteras y pasando a ser hogar de palomas y ratas.
Apoyo de los ciudadanos.
Aquí es donde entra lo más interesante de este edificio. Por lo general, por lo que me han explicado en clase de Patrimonio aquí en Amberes, cuando un edificio entra en fase de restauración se habla de presupuestos muy altos del gobierno y empresas, pero en este caso es diferente.
En 2002, un grupo de vecinos decidió que no podían dejar morir este cine. Se organizaron y empezaron a limpiar; en plan, literalmente a limpiar, jajaja. La recuperación de De Roma es famosa por haber sido hecha mayormente por voluntarios. Un montón de personas pasaron sus fines de semana quitando escombros, pintando y restaurando molduras.
Podemos ver cómo el patrimonio no se salvó por su valor económico, sino por el valor que tenía en la sociedad y el barrio que le rodea. Los vecinos querían recuperar su espacio de encuentro.
Estado actual.
Cuando cruzáis las puertas hoy en día, sentís que viajáis en el tiempo. Lo han restaurado manteniendo los elementos antiguos que le dan su encanto. Si veis el techo, podéis apreciar la cúpula que mantuvieron los vecinos, y si subís al balcón podréis disfrutar del ambiente de los años 30.
Actualmente, De Roma no es un museo, sino una sala de conciertos y eventos muy activa. Y lo más guay es que sigue funcionando gracias a voluntarios. De hecho, al entrar podéis ver fotos de todos los voluntarios que se dedican a llevar a cabo el funcionamiento del teatro.
Os recomiendo no solo ir y verlo por fuera, ¡entrad! Revisad la agenda y comprad una entrada para cualquier concierto o evento (que realmente hay muchos muy chulos). Al entrar os vais a sentir rodeados de pura historia. Os dejo el enlace con la agenda de eventos: https://www.deroma.be/en/agenda
Aquí podemos ver cómo el patrimonio no solo es lo material, sino la comunidad donde está.
Espero que podáis visitar este teatro tan chulo.
¡Nos vemos en el próximo post!
Ricardo.
¡Hola! Soy Ricardo Paolino, tengo 22 años y estudio Arquitectura en Valencia; ahora estoy haciendo mi Erasmus en Amberes, y seré vuestro corresponsal para la temática de Patrimonio.
Estoy muy emocionado de mostrarles todo lo que descubra en esta zona tan rica e interesante.
¡Hasta el próximo post!


