¡Hola mis queridísimos lectores y lectoras!
Si estás en Amberes y quieres hacer algo más que cafés y museos, te propongo un safari urbano: pasear por Zurenborg, un barrio donde cada casa tiene una historia, personalidad y una fachada que merece una foto.
Prepárate para caminar, mirar hacia arriba y sorprenderte calle a calle. Zuremborg destaca por sus fachadas llamativas, cada una siendo una gran joya de art-nouveau.
¿Dónde empieza la expedición? Antwerpen‑Berchem
Tu punto de partida para este safari es la estación de tren Antwerpen‑Berchem. Olvida por un momento la estación Central: Berchem está más cerca de Zurenborg y en pocos minutos de paseo ya estarás inmerso en la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX.
La estación fue clave en la expansión del barrio: cuando Amberes crecía, se construyó Zurenborg para una burguesía con ganas de presumir sus casas.
El Triángulo de Oro: Cogels‑Osylei, Waterloostraat y Transvaalstraat
El corazón del barrio es el llamado Triángulo de Oro, compuesto por: Cogels‑Osylei, Waterloostraat y Transvaalstraat.
Aquí fue donde arquitectos como August Cols, Alfried Defever, Frans Smet‑Verhas y Jacques De Weerdt desplegaron lo mejor del Art Nouveau y otros estilos eclécticos locales.
Historia rápida para entender qué estás viendo
Zurenborg se construyó entre 1894 y 1906 en terrenos que antes eran rurales. Familias como los Cogels y los Osy impulsaron la urbanización para crear un barrio residencial elegante para la burguesía de Amberes.
En los años 70 y 80 del siglo XX, el barrio estuvo en peligro de demolición, pero fue protegido como patrimonio histórico: hoy más de 170 edificios están clasificados como monumentos protegidos por su valor arquitectónico.
Den Tijd y las casas del tiempo (Waterloostraat 55‑63)
Una de las piezas más curiosas de Zurenborg es el conjunto de cinco casas de Waterloostraat conocido como Den Tijd (El Tiempo).
Estas casas fueron diseñadas por August Cols y Alfried Defever en 1903 y cada una representa un momento del día:
- De Morgend – La mañana
- Den Dag – El día
- Den Tijd – El tiempo
- De Nacht – La noche
- Den Avond – La tarde
Cada fachada incluye paneles de cerámicas con símbolos típicos (astros, vegetación, figuras) que representan ese momento del día. Este conjunto simétrico es uno de los ejemplos mejor conservados del Art Nouveau aplicado a viviendas privadas.
De Slag van Waterloo (Waterloostraat 11)
Justo a pocos pasos está la famosa casa De Slag van Waterloo (traducido: La Batalla de Waterloo), construida en 1905 por el arquitecto Frans Smet‑Verhas.
Esta fachada destaca por mosaicos y paneles cerámicos que muestran escenas de la batalla, con figuras como Napoleón y Wellington, junto a elementos decorativos que mezclan el Art Nouveau con influencias clásicas y moriscas. Además, todo el conjunto se completa con una torre decorativa que tuvo que ser reconstruida tras su demolición parcial.
Es una casa muy llamativa porque cuenta literalmente una historia en la fachada .
Las Cuatro Estaciones (Waterloostraat & Generaal van Merlenstraat)
En la intersección de Waterloostraat y Generaal van Merlenstraat encontrarás otra joya: un conjunto de cuatro viviendas que representan las cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno).
Estas casas fueron diseñadas por Joseph Bascourt en 1899 y cada una tiene detalles, colores y motivos simbólicos únicos que representan su estación correspondiente.
Os recomiendo pararos en mitad de las calles y girar sobre vosotros mismos para ver las diferencias y similitudes de unas y otras.
Cogels‑Osylei: el desfile de mansiones
Si Waterloostraat es una galería temática, Cogels‑Osylei es el desfile final. Es una avenida larga y ajardinada, con mansiones y palacetes que combinan estilos neoclásicos, neobarrocos y Art Nouveau.
Aunque muchas casas no tienen nombres oficiales tan conocidos como Den Tijd o Waterloo, es la calle perfecta para caminar sin rumbo: cada portal, balcón y detalle ornamental puede ser una mini‑sorpresa.
Un ejemplo famoso es ‘De Zonnebloem’ (La Casa de los Girasoles), una fachada con motivos florales de 1900 diseñada por Jules Hofman.
Conclusión: Zurenborg, tu safari arquitectónico indispensable
Lo mejor es moverse a pie, para poder observar cada detalle. Además, si luego quieres ir al centro, hay tranvías cercanos que en unos minutos te pueden conectar.
Zurenborg no es solo un barrio bonito: cada fachada tiene su propia historia y esconde detalles que te transportan a principios del siglo XX. Historia, arte y creatividad se mezclan en cada esquina de una manera que pocas ciudades pueden ofrecer.
Hasta aquí el blog de hoy,
Nos vemos pronto.
Irati.
¡Hola! 😀
Soy Irati Arce de Muguerza, tengo 23 años y soy de Bilbao. Estudio Medicina en la Universidad del País Vasco y este año voy a vivir una experiencia que me hace muchísima ilusión: empiezo mi Erasmus en Gante.
Además, seré corresponsal Erasmus de arte en Flandes, y me encanta la idea de poder compartir todo lo que vaya descubriendo. Quiero explorar esta región con la curiosidad e ilusión de quien lo ve todo por primera vez, pero también con las ganas de entenderla a fondo, como lo haría alguien que lleva viviendo aquí años.
Desde museos y arte urbano hasta pequeños detalles del día a día, espero poder transmitir la esencia de Flandes con las mismas ganas con las que yo la voy conociendo.
Hasta pronto y gracias por leerme:)









